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Tendinitis y tenosinovitis

Por Joseph J. Biundo, MD, Clinical Professor of Medicine, Tulane Medical Center

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Latendinitis es la inflamación de un tendón, que suele producirse luego de una degeneración (tendinopatía). Latenosinovitis es una tendinitis con inflamación de la vaina tendinosa que lo recubre. Los síntomas incluyen dolor con el movimiento y a la palpación. Un deterioro o inflamación crónicos del tendón o de la vaina tendinosa pueden causar cicatrices que limitan el movimiento. El diagnóstico es clínico, a veces complementado con estudios por la imagen. El tratamiento consiste en reposo, AINE, y a veces inyecciones de corticoides.

La tendinopatía suele deberse a pequeños desgarros repetidos o a cambios degenerativos (a veces con depósito de Ca) que se producen durante años en el tendón.

La tendinitis y la tenosinovitis suelen afectar los tendones asociados con el hombro (manguito rotador), el tendón de la cabeza larga del músculo bíceps (tendón bicipital), el flexor radial o cubital del carpo, el flexor de los dedos (en tenosinovitis flexora infecciosa, ver tenosinovitis flexora infecciosa), el tendón poplíteo, el tendón de Aquiles (ver Tendinitis aquiliana) y el abductor largo del pulgar y extensor corto del pulgar, que comparten una vaina fibrosa (la afección resultante es el síndrome de Quervain—ver Síndrome de De Quervain).

Etiología

A menudo, la causa de la tendinitis es desconocida. Suele ocurrir en personas de mediana edad o mayores por disminución de la vascularización de los tendones; los microtraumatismos repetidos pueden contribuir. Es probable que también contribuya un traumatismo repetido o extremo (próximo a rotura), una distensión y un ejercicio excesivo o no acostumbrado. Algunos antibióticos quinolonas pueden aumentar el riesgo de tendinopatía y rotura tendinosa.

El riesgo de tendinitis puede aumentar en ciertas enfermedades sistémicas (como la artritis reumatoidea, la esclerosis sistémica, la gota, la artritis reactiva y la diabetes, o rara vez la amiloidosis o una elevación marcada de los niveles de colesterol en sangre). En adultos jóvenes, en especial en mujeres, una infección gonocócica diseminada puede causar tenosinovitis migratoria aguda.

Signos y síntomas

Suele haber dolor con el movimiento en tendones afectados. En ocasiones, las vainas tendinosas se hinchan y acumulan líquido, generalmente cuando hay infección, artritis reumatoidea o gota. La hinchazón puede ser visible o sólo palpable. La palpación a lo largo del tendón produce dolor localizado de diversa intensidad.

En esclerosis sistémica, la vaina tendinosa puede estar seca, pero el movimiento del tendón en su vaina produce fricción, que puede sentirse o escucharse con un estetoscopio.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

  • A veces, estudios por la imagen

El diagnóstico se basa en los síntomas y el examen físico, que incluye la palpación o maniobras específicas para evaluar el dolor. Pueden realizarse una RM o una ecografía para confirmar el diagnóstico o descartar otras enfermedades. La RM puede detectar rotura e inflamación del tendón (al igual que la ecografía).

  • Tendinitis del manguito rotador: esta enfermedad es la causa más frecuente de dolor de hombro. La abducción activa en un arco de 40 a 120° y la rotación interna producen dolor (ver Lesión del manguito de los rotadores/Bursitis subacromial). La abducción pasiva causa menos dolor, pero la abducción contra resistencia puede aumentar el dolor. En la radiografía, a veces pueden verse depósitos de Ca en el tendón, por debajo del acromion. La ecografía o la RM pueden ayudar a la evaluación y a decidir el tratamiento.

  • Tendinitis bicipital: el dolor en el tendón del bíceps se agrava con la flexión del hombro o con la supinación del antebrazo contra resistencia. El examinador puede provocar dolor en la zona proximal sobre el surco bicipital del húmero haciendo rodar el tendón bicipital bajo el pulgar.

  • Tenosinovitis flexora volar(tendinitis de los flexores de los dedos): esta afección musculoesquelética frecuente suele pasar desapercibida (ver Tendinitis y tenosinovitis de los flexores de los dedos (dedo resorte)). Produce dolor en la palma sobre la cara volar del pulgar o de otros dígitos y puede irradiar en dirección distal. La palpación del tendón y la vaina tendinosa produce dolor; hay hinchazón y, a veces, un nódulo. En etapas tardías, eI dedo se puede trabar en flexión y la extensión forzada puede causar una liberación brusca con un ruido seco (dedo en gatillo).

  • Tendinitis del glúteo medio: los pacientes con bursitis trocantérica casi siempre tienen tendinitis del glúteo medio. En aquellos con bursitis trocantérica, la palpación sobre la prominencia lateral del trocánter mayor produce dolor. Suele haber antecedentes de presión crónica sobre la articulación, trauma, un cambio en la marcha (p. ej., debido a artrosis, accidentes cerebrovasculares o discrepancia en la longitud de las piernas) o una inflamación en este sitio (p. ej., en artritis reumatoidea).

Tratamiento

  • Reposo o inmovilización, calor o frío, seguido de ejercicios

  • AINE en altas dosis

  • A veces, inyección de corticoides

Los síntomas se alivian con reposo o inmovilización (férula o cabrestillo) del tendón, aplicación de calor (en inflamación crónica) o frío (en inflamación aguda) y altas dosis de AINE (ver Tratamiento de artritis reumatoidea con AINE) durante 7 a 10 días. En caso de gota, se utiliza indometacina o colchicina (ver Gota). Una vez controlada la inflamación, deben realizarse ejercicios que aumenten gradualmente la amplitud de movimiento varias veces al día, en especial en el hombro, que puede producir retracciones.

La inyección de un corticoide de liberación lenta (p, ej., betametasona 6 mg/mL, triamcinolona 40 mg/mL, metilprednisolona 20 to 40 mg/mL) en la vaina tendinosa puede ser útil; la inyección se usa si el dolor es intenso o si el problema es crónico. El volumen de inyección puede variar entre 0,3 mL y 1 mL, según el sitio. Si al inyectar a través de la misma aguja un volumen igual o doble de un anestésico local (p. ej., lidocaína 1 a 2%) el dolor se alivia de inmediato, esto confirma el diagnóstico. Debe tenerse cuidado de no inyectar en el tendón (que puede reconocerse por la resistencia marcada a la inyección); esto podría deblitarlo y aumentar el riesgo de rotura. Hay que aconsejar al paciente que mantenga en reposo la articulación inyectada para reducir el leve riesgo de rotura. Rara vez, los síntomas pueden empeorar hasta 24 horas después de la inyección.

Pueden ser necesarias inyecciones repetidas y tratamiento sintomático. Rara vez, en casos persistentes, en especial en tendinitis del manguito rotador, es necesaria una exploración quirúrgica con eliminación de los depósitos de Ca o reparación del tendón, seguida de fisioterapia gradual. En ocasiones, es necesaria la cirugía para liberar las cicatrices que limitan la función o tenosinovectomía para liberar la inflamación

Perlas y errores

  • No inyectar corticosteroides en un tendón; esto podría debilitarlo y aumentar el riesgo de ruptura.

Conceptos clave

  • La tendinitis y tenosinovitis, a diferencia de la tendinopatía (degeneración del tendón), implican inflamación.

  • Dolor, sensibilidad e hinchazón tienden a ser máximos a lo largo del curso del tendón.

  • La mayoría de los casos se diagnostican mediante el examen físico, que incluye maniobras específicas para el tendón, y a veces se confirman con RM o ecografía.

  • Tratar con reposo, calor o frío, altas dosis de AINE, y a veces inyección de corticosteroides.

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