Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Generalidades sobre el metabolismo de los lípidos

Por Anne Carol Goldberg, MD, Washington University School of Medicine

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Los lípidos son grasas que se absorben de los alimentos o se sintetizan en el hígado. Los triglicéridos y el colesterol son los lípidos más comprometidos por enfermedades, aunque todos los lípidos son fisiológicamente importantes. La función principal de los triglicéridos es el almacenamiento de la energía en los adipocitos y las células musculares;el colesterol se encuentra en todas las membranas celulares, los esteroides, los ácidos biliares y las moléculas de señalización. Todos los lípidos son hidrófobos y casi todos son insolubles en la sangre, de manera que deben transportarse en estructuras hidrófilas esféricas denominadas lipoproteínas, que tienen proteínas en su superficie (apoproteínas o apolipoproteínas) capaces de actuar como cofactores y ligandos para enzimas encargadas del procesamiento de los lípidos (véase Apoproteínas y principales enzimas importantes para el metabolismo de los lípidos). Las lipoproteínas se clasifican en función de su tamaño y su densidad (se definen de acuerdo con la relación entre lípidos y proteínas) y son importantes porque las concentraciones elevadas de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las concentraciones bajas de liproproteínas de alta densidad (HDL) son factores de riesgo importantes para el desarrollo de cardiopatía isquémica (ver Aterosclerosis).

Apoproteínas y principales enzimas importantes para el metabolismo de los lípidos

Componente

Ubicación

Función

Apoproteínas

Apo A-I

HDL

Principal componente de la partícula de HDL

Apo A-II

HDL

Componente de la partícula de HDL

Apo B-100

VLDL, IDL, LDL, Lp(a)

Ligando del receptor de LDL

Apo B-48

Quilomicrones

Principal componente del quilomicrón

Apo C-II

Quilomicrones, VLDL, HDL

Cofactor de LPL

Apo C-III

Quilomicrones, VLDL, HDL

Inhibe la LPL

Apo E

Quilomicrones, residuos, VLDL, HDL

Ligando del receptor de LDL

Apo(a)

Lp(a)

Componente de Lp (a) y unión a las partículas de LDL

Enzimas

ABCA1

Dentro de las células

Contribuye al transporte intracelular del colesterol para incorporarse en la membrana

CETP

HDL

Media la transferencia de los ésteres de colesterol desde las partículas de HDL a las de VLDL

LPL

Endotelio

Hidroliza los triglicéridos de los quilomicrones y las VLDL para liberar ácidos grasos libres

LCAT

HDL

Esterifica el colesterol libre para su transporte a las partículas de HDL

ABCA1 = transportador del casete ligado al ATP A1; apo = apoproteína; CETP = proteína de transferencia de ésteres de colesterol; HDL = lipoproteína de alta densidad; IDL = lipoproteína de densidad intermedia; LCAT = lecitina-colesterol aciltransferasa; LDL = lipoproteína de baja densidad; LPL = lipoproteína lipasa; Lp(a) = lipoproteína (a); VLDL = lipoproteína de muy baja densidad.

Fisiología

Los defectos en la vía de síntesis, procesamiento y eliminación de liproproteínas pueden promover la acumulación de lípidos aterógenos en el plasma y el endotelio.

Metabolismo de los lípidos exógenos (de la dieta)

Más del 95% de los lípidos de la dieta corresponde a triglicéridos, y el resto está formado por fosfolípidos, ácidos grasos libre (AGL), colesterol (presente en los alimentos como colesterol esterificado) y vitaminas liposolubles. Los triglicéridos de la dieta se digieren en el estómago y el duodeno, donde se convierten en monoglicéridos y ácidos grasos libres por la acción de la lipasa gástrica y se emulsifican como resultado de la peristalsis gástrica intensa y la acción de la lipasa pancreática. Los ésteres de colesterol de la dieta se desesterifican en colesterol libre a través de los mecanismos mencionados. Luego, los monoglicéridos, los ácidos grasos libres y el colesterol libre se solubilizan en el intestino en micelas de ácidos biliares, que los conducen a las vellosidades intestinales para su absorción. Una vez absorbidos en los enterocitos, vuelven a constituir triglicéridos y se ensamblan con colesterol para formar quilomicrones, que son las lipoproteínas más grandes.

Los quilomicrones transportan los triglicéridos y el colesterol de la dieta desde el interior de los enterocitos a través de los vasos linfáticos hacia la circulación. En los capilares de los tejidos adiposo y muscular, la apoproteína C-II (apo C-II) sobre el quilomicrón activa a la lipoproteína lipasa (LPL) endotelial, que convierte el 90% de los triglicéridos dentro de los quilomicrones en ácidos grasos y glicerol, moléculas que luego son absorbidas por los adipocitos y las células musculares para su conversión en energía o su almacenamiento. Los residuos de quilomicrones ricos en colesterol regresan al hígado, donde se eliminan mediante un proceso mediado por la apoproteína E (apo E).

Metabolismo de los lípidos endógenos

Las lipoproteínas sintetizadas por el hígado transportan los triglicéridos y el colesterol endógenos. Las lipoproteínas circulan a través de la sangre continuamente hasta que los triglicéridos unidos a ellas se liberan en los tejidos periféricos o las mismas lipoproteínas se absorben en el hígado. Los factores que estimulan la síntesis hepática de lipoproteínas suelen aumentar las concentraciones plasmáticas de colesterol y triglicéridos.

Las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) contienen apoproteína B-100 (apo B), se sintetizan en el hígado y transportan triglicéridos y colesterol a los tejidos periféricos. La VLDL es la partícula a través de la cual el hígado exporta el exceso de triglicéridos que circula en el plasma como AGL y residuos de quilomicrones. La síntesis de VLDL aumenta con el incremento de la concentración intrahepática de ácidos grasos libres, como cuando se consumen dietas hiperlipídicas y cuando el exceso de tejido adiposo libera los AGL directamente a la circulación (p. ej., en la obesidad, la diabetes mellitus mal controlada). La apo C-II sobre la superficie de las VLDL activa a la LPL endotelial para que degrade a los triglicéridos en AGL y glicerol, que luego se incorporan en las células.

Las lipoproteínas de densidad intermedia (IDL) son el producto del procesamiento de las VLDL y los quilomicrones por la LPL. Las ILD son VLDL y residuos de quilomicrones ricos en colesterol eliminados por el hígado o metabolizados por la lipasa hepática para convertirse en LDL, que retiene la apo B.

Las lipoproteínas de baja densidad (LDL), productos del metabolismo de las VLDL y las IDL, son las lipoproteínas con mayor concentración de colesterol. Entre el 40 y el 60% de las LDL se elimina en el hígado mediante un proceso mediado por apo B y los receptores hepáticos de LDL. Las LDL hepáticas o los receptores de otras moléculas diferentes de la LDL ubicados fuera del hígado (eliminadores de residuos) absorben el resto. Los receptores hepáticos de LDL disminuyen cuando el hígado aporta colesterol a través de los quilomicrones y cuando aumentan las grasas saturadas en la dieta, mientras que se incrementan cuando disminuyen las grasas y el colesterol en la dieta. Los receptores no hepáticos que eliminan los residuos, sobre todo presentes sobre los macrófagos, incorporan el exceso de LDL oxidada circulante no procesado por los receptores hepáticos. Los monocitos ricos en LDL oxidada migran hacia el espacio subendotelial y se convierten en macrófagos; luego, estos macrófagos incorporan más LDL oxidada y forman células espumosas dentro de las placas ateroscleróticas (ver Aterosclerosis : Fisiopatología). El tamaño de las partículas de LDL varía desde grandes y flotantes hasta pequeñas y densas. La LDL pequeña y densa tiene una concentración elevada de ésteres de colesterol, se asocia con trastornos del metabolismo como hipertrigliceridemia y resistencia a la insulina y es especialmente aterógena. La mayor aterogenicidad de las LDL pequeñas densas se debe a la mejor eficiencia de unión del receptor hepático de LDL, que prolonga su circulación, su exposición al endotelioy su oxidación.

Las lipoproteínas de alta densidad (HDL) son, en un principio, lipoproteínas carentes de colesterol, que se sintetizan tanto en los eritrocitos como en el hígado. El metabolismo de las HDL es complejo, pero uno de los papeles que cumplen es obtener colesterol de los tejidos periféricos y otras lipoproteínas y transportarlo hacia otros sitios que lo necesiten–otras células, otras lipoproteínas (mediante la proteína de transferencia de ésteres de colesterol [CETP]) y el hígado (para su eliminación). Su efecto principal es antiaterógeno. La salida del colesterol libre de las células está mediado por el transportador del casete de unión al ATP A1 (ABCA1), que se combina con la apoproteína A-I para producir HDL nacientes. A continuación, la enzima lecitina-colesterol aciltransferasa (LCAT) esterifica el colesterol libre presente en las HDL nacientes para producir HDL maduras. Las concentraciones sanguíneas de HDL pueden no representar con precisión el transporte inverso del colesterol.

La lipoproteína (a) [Lp(a)] es LDL que contiene apoproteína (a) y se caracteriza por la presencia de 5 regiones ricas en cisteína denominas bisagra (kringles). Una de estas regiones es homóloga al plasminógeno y se cree que inhibe competitivamente la fibrinólisis y, en consecuencia, predispone al desarrollo de trombos. La Lp(a) también puede promover la aterosclerosis en forma directa. Las vías metabólicas para la producción y la eliminación de la Lp(a) no están totalmente descritas, pero sus concentraciones aumentan en los pacientes con nefropatía diabética.

Recursos en este artículo