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Incontinencia fecal

Por Parswa Ansari, MD, Program Director, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

Información:
para pacientes

La incontinencia fecal es la defecación involuntaria.

La incontinencia fecal puede deberse a lesiones o enfermedades de la médula espinal, anomalías congénitas, lesiones accidentales del recto y el ano, procidencia, diabetes, demencia grave, bolo fecal, procesos inflamatorios generalizados, tumores, lesiones obstétricas y operaciones que implican sección o dilatación de los esfínteres anales.

La exploración física debe evaluar la función macroscópica del esfínter y la sensibilidad perianal, y excluir el bolo fecal. También son útiles la ecografía del esfínter anal, la RM pelviana y perineal, la electromiografía del suelo de la pelvis y la manometría rectal.

Tratamiento

  • Programa de regulación de las deposiciones

  • Ejercicios perineales, a veces con biorretroalimentación

  • En ocasiones, un procedimiento quirúrgico

El tratamiento consiste en un programa de manejo intestinal para desarrollar un patrón predecible de defecación. El programa incluye ingesta de líquidos adecuados y volumen dietético apropiado. Sentarse en un inodoro o emplear un estimulante de la defecación convencional (p. ej., café) estimula la defecación. Asimismo, puede utilizarse un supositorio (p. ej., glicerina, bisacodilo) o un enema de fosfato. Una dieta pobre en residuos y loperamida oral pueden reducir la frecuencia de la defecación.

Los ejercicios perineales simples, en los que el paciente contrae repetidamente los esfínteres, los músculos perineales y las nalgas, pueden fortalecer estas estructuras y contribuyen a la continencia, en particular en casos leves. Antes de recomendar cirugía, debe considerarse la biorretroalimentación (para entrenar al paciente en el uso máximo de los esfínteres y para que reconozca mejor los estímulos fisiológicos) en pacientes bien motivados que pueden comprender y seguir las instrucciones y que tienen un esfínter anal capaz de reconocer el indicio de distensión rectal. Alrededor del 70% de estos pacientes responden a la biorretroalimentación.

Un defecto del esfínter puede suturarse directamente. Cuando no hay suficiente esfínter residual para una reparación, en particular en pacientes < 50 años de edad, se puede trasponer músculo grácil. Sin embargo, los resultados positivos de estos procedimientos en general no son duraderos. Algunos centros conectan un marcapasos al músculo grácil, así como un esfínter artificial; éstos u otros procedimientos experimentales se realizan sólo en unos pocos centros de los EE. UU. como protocolos de investigación. La estimulación del nervio sacro ha resultado promisoria en el tratamiento de la incontinencia fecal. Alternativamente, puede usarse un procedimiento de Thiersch con alambre u otro material para rodear el ano. Cuando todo lo demás fracasa, puede considerarse una colostomía.