Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Síndrome del elevador

Por Parswa Ansari, MD, Program Director, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

Información:
para pacientes

Dolor rectal episódico causado por espasmo del músculo elevador del ano.

La proctalgia fugaz (dolor fugaz en el recto) y la coccigodinia (dolor en la región coccígea) son variantes del síndrome del elevador. El espasmo rectal causa dolor, en general no relacionado con la defecación, que suele persistir < 20 min. El dolor puede ser breve e intenso o un dolor vago en la región rectal alta. Puede aparecer en forma espontánea o al sentarse, y puede despertar al paciente. Puede sentirse que el dolor se aliviaría con la eliminación de gases o una deposición. En casos graves, puede persistir muchas horas y presentar recurrencias frecuentes. El paciente puede haber sido sometido a varios procedimientos rectales por estos síntomas, sin ningún beneficio.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

La exploración física permite descartar otros trastornos rectales dolorosos (p. ej., hemorroides trombosadas, fisuras, abscesos). La exploración física suele ser normal, aunque puede haber dolor a la palpación o tensión del músculo elevador del año, en general del lado izquierdo. Hay casos ocasionales causados por trastornos lumbares o prostáticos. Deben descartarse otras causas de dolor pelviano (p. ej., cáncer, Ver también Dolor pelviano). En la mayoría de los casos, no se detecta una causa definida del síndrome del elevador.

Tratamiento

  • Analgésicos, baños de asiento

  • A veces, estimulación electrogalvánica

El tratamiento consiste en explicarle al paciente el carácter benigno de la enfermedad. Un episodio agudo puede aliviarse al eliminar gases o con una deposición, un baño de asiento o un analgésico suave. Cuando los síntomas son más intensos, puede ser eficaz la fisioterapia con estimulación electrogalvánica aplicada a la región inferior del recto. Pueden probarse relajantes del músculo esquelético o el masaje del esfínter anal bajo anestesia local o regional, pero no se ha comprobado el beneficio.