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Disfunción hepática posoperatoria

Por Steven K. Herrine, MD, Professor of Medicine, Division of Gastroenterology and Hepatology ;Vice Dean for Academic Affairs, Thomas Jefferson University;Sidney Kimmel Medical College

Información:
para pacientes

En ocasiones, se desarrolla disfunción hepática leve después de una cirugía mayor, incluso en ausencia de hepatopatías preexistentes. Esta disfunción suele ser secundaria a isquemia hepática o a efectos poco comprendidos de la anestesia. Los pacientes con hepatopatía preexistente compensada (p. ej., cirrosis, con función hepática normal) suelen tolerar bien la cirugía. No obstante, la operación puede aumentar la gravedad de algunas hepatopatías preexistentes; tal es el caso de la laparotomía, que podría desencadenar insuficiencia hepática aguda en un paciente con hepatitis viral o alcohólica.

Ictericia posoperatoria

El diagnóstico de ictericia posoperatoria requiere un hepatograma. El momento de aparición de los síntomas también contribuye al diagnóstico.

La hiperbilirrubinemia mixta multifactorial es la razón más frecuente de ictericia posoperatoria causada por un aumento de la síntesis de bilirrubina y una reducción de su depuración hepática. Este trastorno suele desarrollarse después de una cirugía mayor o un traumatismo que requiere múltiples transfusiones. La hemólisis, la sepsis, la reabsorción de hematomas y las transfusiones de sangre pueden aumentar la carga de bilirrubina y, en forma simultánea, la hipoxemia, la isquemia hepática y otros factores poco definidos comprometen la función hepática. Este trastorno suele alcanzar su intensidad máxima pocos días después de la operación. La insuficiencia hepática es infrecuente y la hiperbilirrubinemia suele resolverse con lentitud pero en forma completa. A menudo, el hemograma permite distinguir la hiperbilirrubinemia mixta multtifactorial de la hepatitis. En el primer cuadro, suele identificarse hiperbilirrubinemia grave con aumento leve de las concentraciones de aminotransferasas y fosfatasa alcalina, mientras que en la hepatitis, las concentraciones de aminotransferasas suelen ser muy elevadas.

Hepatitis posoperatoria

La "hepatitis" isquémica posoperatoria es secundaria a la perfusión insuficiente del hígado, pero no se relaciona con inflamación. Su causa es la hipotensión arterial perioperatoria transitoria o la hipoxia. Las concentraciones típicas de aminotransferasas aumentan con rapidez (a menudo > 1000 unidades/L), pero la concentración de bilirrubina sólo se eleva en forma leve. La hepatitis isquémica alcanza su intensidad máxima pocos días después de la operación y se resuelve en pocos días.

La hepatitis relacionada con halotano puede ser secundaria al uso de anestésicos con halotano o fármacos relacionados. En general, se desarrolla en 2 semanas, a menudo es precedida por fiebre y muchas veces se asocia con exantema y eosinofilia.

La hepatitis posoperatoria verdadera es infrecuente en la actualidad; en el pasado, solía deberse a la transmisión del virus de hepatitis C durante una transfusión de sangre.

Colestasis posoperatoria

La causa más frecuente de colestasis posoperatoria es la obstrucción biliar extrahepática secundaria a complicaciones intraabdominales o a fármacos administrados después de la operación. La colestasis intrahepática se desarrolla en forma ocasional después de cirugías mayores, en especial luego de procedimientos abdominales o cardiovasculares (colestasis intrahepática posoperatoria benigna). La patogenia es desconocida, pero el trastorno suele resolverse con lentitud y de manera espontánea. En ocasiones, la colestasis posoperatoria es secundaria a una colecistitis alitiásica aguda o a una pancreatitis.