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Paciente asintomático con resultados anormales en las pruebas de laboratorio

Por Steven K. Herrine, MD, Professor of Medicine, Division of Gastroenterology and Hepatology ;Vice Dean for Academic Affairs, Thomas Jefferson University;Sidney Kimmel Medical College

Información:
para pacientes

Como las aminotransferasas y la fosfatasa alcalina forman parte de los paneles habituales de pruebas de laboratorio, los valores anormales suelen detectarse en pacientes sin síntomas o signos de hepatopatía. En estos pacientes, el médico debe determinar los antecedentes de la exposición a posibles toxinas hepáticas, como por ejemplo alcohol, drogas de venta bajo receta y de venta libre, tés y medicamentos naturales, así como también exposiciones laborales o a otros productos químicos.

Aminotransferasas

Los aumentos leves de las concentraciones de ALT o AST (< 2 veces los valores normales) podrían requerir sólo la repetición de las pruebas y se resuelven en alrededor de una tercera parte de los pacientes. Si se detectan alteraciones en otras pruebas de laboratorio, alteraciones graves o que persisten en las pruebas subsiguientes, deben indicarse otras evaluaciones, como se describirá a continuación:

Si en ese momento los resultados son negativos, debe indicarse una evaluación para detectar una deficiencia de α1-antitripsina (ver Deficiencia de alfa1-antitripsina : Diagnóstico). Si la evaluación no revela la causa, podría justificarse la realización de una biopsia hepática.

Fosfatasa alcalina

La elevación aislada de las concentraciones de fosfatasa alcalina en un paciente asintomático requiere que se confirme su origen hepático a través de la demostración de un aumento de la concentración de 5´-nucleotidasa o γ‑-glutamil transpeptidasa. Si se confirma el origen hepático, debe indicarse un estudio de diagnóstico por la imagen del hígado, en general ecografía o resonancia magnética. Si no se identifican alteraciones estructurales en estos estudios, es posible que el paciente presente una colestasis intrahepática, que podría sospecharse debido al antecedente de exposición a fármacos o toxinas. También deben tenerse en cuenta las enfermedades invasoras y las metástasis hepáticas (p. ej., de cáncer de colon). En las mujeres, deben solicitarse anticuerpos antimitocondriales para identificar una cirrosis biliar primaria. Las elevaciones persistentes de causa desconocida o la sospecha de colestasis intrahepática justifican considerar la indicación de una biopsia hepática.