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Trastornos del plexo braquial y el plexo lumbosacro

Por Michael Rubin, MDCM, Professor of Clinical Neurology;Director, Neuromuscular Service and EMG Laboratory, Weill Cornell Medical College;New York Presbyterian Hospital-Cornell Medical Center

Información:
para pacientes

Los trastornos del plexo braquial o lumbosacro producen un trastorno sensitivomotor mixto doloroso de la extremidad correspondiente.

Como en los plexos están entretejidas varias raíces nerviosas (ver figura Plexos.), el patrón sintomático no se ajusta a la distribución de cada raíz o nervio particular. Los trastornos de la parte rostral del plexo braquial afectan los hombros; los de su parte caudal, las manos y los del plexo lumbosacro, las piernas.

Plexos.

Los trastornos de los plexos (plexopatías) suelen deberse a una compresión física o a una lesión. En los recién nacidos, la tracción durante el parto puede provocar esta alteración. En los adultos, su causa suele ser un traumatismo (lo típico, en el caso del plexo braquial, es una caída que saca la cabeza fuera de la articulación del hombro) o una invasión a partir de un cáncer metastásico (habitualmente un cáncer de mama o de pulmón para el plexo braquial y tumores intestinales o genitourinarios para el plexo lumbosacro). En los pacientes que reciben anticoagulantes, un hematoma puede comprimir el plexo lumbosacro. La neurofibromatosis (ver Neurofibromatosis) a veces también afecta a un plexo. Otras causas incluyen la fibrosis posradiación (p. ej., después de la radioterapia por un cáncer de mama) y la diabetes.

La neuritis braquial aguda (amiotrofia neurálgica, síndrome de Parsonage-Turner) aparece sobre todo en los hombres y es típica de los adultos jóvenes, aunque puede presentarse a cualquier edad. No se conoce su causa, pero se piensa en procesos inflamatorios de origen inmunitario o viral.

Signos y síntomas

Sus manifestaciones incluyen dolor de las extremidades y déficits motores y sensitivos que no se limitan a la distribución de una raíz nerviosa aislada ni a un nervio periférico.

En la neuritis braquial aguda, los síntomas incluyen dolor supraclavicular intenso, debilidad y disminución de los reflejos, con alteraciones sensitivas leves que siguen la distribución del plexo braquial. La debilidad y la reducción de los reflejos suelen aparecer cuando se resuelve el dolor. En un plazo de 3 a 10 días, se produce debilidad intensa que, en general, regresa durante los meses siguientes. Los músculos afectados más a menudo son el serrato anterior (lo que produce escápula alada), otros músculos inervados por el tronco superior y los músculos inervados por el nervio interóseo anterior (en el antebrazo;es posible que los pacientes no puedan hacer una ο con los dedos pulgar e índice).

Diagnóstico

  • Electromiografía y estudios de la conducción nerviosa

  • Por lo general, RM o TC del plexo apropiado

El diagnóstico es sugerido por los hallazgos clínicos. Debería llevarse a cabo un electromiograma y estudios de la conducción nerviosa para esclarecer su distribución anatómica (incluida la posible participación de las raíces nerviosas). La RM o la TC del plexo apropiado y la columna vertebral adyacente se realiza para detectar anormalidades como tumores y hematomas. La RM o la TC está indicada para todas las plexopatías no traumáticas a excepción de los casos típicos de neuritis braquial.

Tratamiento

  • Tratamiento dirigido a la causa

Los corticoides, aunque se recetan con frecuencia, no han demostrado ningún beneficio. La cirugía puede estar indicada para las lesiones, los hematomas y los tumores benignos o metastásicos. Las metástasis también deberían tratarse con radioterapia o quimioterapia. El control de la glucemia puede favorecer a los pacientes con una plexopatía diabética.

Conceptos clave

  • Las plexopatías suelen ser causadas por compresión o por un traumatismo.

  • Sospechar una neuritis braquial aguda si los pacientes tienen dolor supraclavicular intenso, seguido de debilidad e hiporreflexia que se desarrollan en pocos días y se resuelven durante meses.

  • Sospechar una plexopatía si el dolor o los déficits neurológicos periféricos no se corresponden con una raíz nerviosa o la distribución de los nervios periféricos.

  • En la mayoría de los casos, hacer electromiografía y RM o TC.

  • Tratar la causa.

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