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Halitosis

(Mal olor bucal)

Por David F. Murchison, DDS, MMS

Información:
para pacientes

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La halitosis es un mal olor frecuente y persistente en el aliento.

Fisiopatología

La halitosis aparece con más frecuencia por la fermentación de partículas alimentarias por parte de las bacterias gramnegativas de la boca, lo que produce compuestos sulfúricos volátiles como el ácido sulfhídrico y el metilmercaptano. Las bacterias causantes puede encontrarse en áreas de enfermedad periodontal (ver Periodontitis), especiamente cuando hay ulceraciones o necrosis. Los microorganismos viven en la profundidad de los tejidos periodontales alrededor de los dientes. En pacientes con tejidos periodontales sanos, estas bacterias pueden proliferar en la parte dorsal posterior de la lengua.

Los factores que contribuyen con el sobrecrecimiento de las bacterias causales incluyen una disminución del flujo de saliva (p. ej., por una enfermedad parotídea, síndrome de Sjögren o uso de anticolinérgicos—ver Xerostomía), obstrucción salival y aumento del pH salival.

Después de la digestión, ciertas comidas o especias liberan olores hacia los pulmones; el olor exhalado puede ser desagradable para los demás. Por ejemplo, el olor a ajo es notado por los demás en el aliento 2 a 3 horas posteriores a haberlo comido, mucho después de que el alimento ha salido de la boca.

Etiología

Alrededor del 85% de los casos se producen por problemas bucales. Una variedad de trastornos sistémicos y extrabucales son responsables del resto (véase Algunas causas de halitosis).

Las causas más comunes globales son las siguientes:

  • Enfermedad gingival o periodontal

  • Tabaquismo

  • Comidas ingeridas que tienen componentes volátiles

Los trastornos gastrointestinales rara vez causan halitosis porque el esófago normalmente está colapsado. Es una falacia que el olor del aliento refleje el estado de la digestión y la función intestinal.

Otros olores del aliento

Varias enfermedades sistémicas producen sustancias volátiles detectables en el aliento, aunque no los típicos olores picantes y fétidos considerados halitosis. La cetoacidosis diabética (ver Cetoacidosis diabética (CAD)) produce un olor dulce y frutado de acetona; la insuficiencia hepática (ver Insuficiencia hepática aguda) produce un olor agrio y ligeramente sulfuroso; y la insuficiencia renal (ver Falla renal aguda (FRA)) produce un olor a orina o a amoníaco.

Algunas causas de halitosis

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico

Problemas bucales

Bacterias en el dorso de la lengua

Recubrimiento maloliente en la lengua, mala higiene bucal

Evaluación clínica

Engermedad gingival o periodontal

Enfermedad oral, a menudo incluyendo sangrado o exudado purulento

Aparente durante el examen

A menudo, antecedentes de mala higiene bucal

Evaluación clínica

Consulta con un dentista

Cáncer bucal necrosado (raro, en general se identifica antes de que se necrose)

Lesión en general identificable durante el examen

En pacientes ancianos que a menudo tienen antecedentes de abuso de alcohol o tabaco

Biopsia, TC o RM

Trastornos extrabucales

Cuerpo extraño intranasal*

En general, en niños

Secreción nasal purulenta o sanguinolenta

Visible en el examen

Evaluación clínica

A veces, imágenes de diagnóstico

Cáncer nasofaríngeo necrótico*

Molestias al tragar

Evaluación clínica

Infecciones pulmonares necrosadas (p. ej., abscesos pulmonares, broquiectasias, cuerpos extraños)

Tos productiva

Fiebres

Radiografía de tórax

Cultivo de esputo

A veces TC o broncoscopia

Halitosis psicógena

Mal olor no detectado por los demás

A menudo, antecedentes de otras consultas hipocondríacas

Evaluación clínica

Infección de un seno*

Secresión nasal purulenta

Dolor facial o cefaleas

Evaluación clínica

A veces. TC

Divertículo de Zenker

Reflujo gastroesofágico

Comida no digerida regurgitada al acostarse o inclinarse

Examen de video con bario o endoscopia digestiva alta

Sustancias ingeridas

Bebidas alcohólicas, ajo, cebollas, tabaco

El uso se evidencia durante el interrogatorio

Evaluación clínica

Ensayo suspendiendo el producto

*El mal olor es típicamente más importante cuando procede de la nariz que de la boca.

Diagnóstico por exclusión después de descartar otras causas en el examen físico.

Evaluación

Anamnesis

Antecedentes de la enfermedad actual: deben confirmarse la duración y la gravedad de la halitosis (incluido si otras personas han notado el problema y se han quejado), la higiene bucal del paciente y la relación de la halitosis con las comidas que pueden causarla (véase Algunas causas de halitosis).

Revisión por aparatos y sistemas: deben buscarse síntomas de trastornos causales, incluidos secreción nasal y dolor en la cabeza o la cara (sinusitis, cuerpos extraños intranasales); tos productiva y fiebre (infección pulmonar) y regurgitación de comida sin digerir cuando el paciente se acuesta o se inclina (divertículo de Zenker—ver Divertículos esofágicos). Deben consignarse factores predisponentes como boca u ojos secos (síndrome de Sjögren—ver Síndrome de Sjögren (SS)).

Antecedentes médicos: debe preguntarse sobre el consumo de alcohol y tabaco, la duración y la cantidad. La anamnesis sobre los fármacos debe especificar el uso de los agentes que pueden causar sequedad de boca (p. ej., agentes con efectos anticolinérgicos).

Examen físico

Se revisan los signos vitales, especialmente la presencia de fiebre.

Debe examinarse la nariz en busca de secreciones y cuerpos extraños.

Se examina la boca en busca de signos de enfermedad periodontal, infecciones dentales y cáncer. Se consignan los signos de sequedad (p. ej., si la mucosa está seca, viscosa o húmeda; si la saliva es espumosa, espesa o normal).

Se examina la faringe en busca de signos de infección y cáncer.

Prueba inspiratoria

Se realiza una prueba inspiratoria del aire exhalado. En general, las causas bucales producen un olor acre y putrefacto, mientras que las sistémicas producen un olor anormal más sutil. Idealmente, 48 horas antes del examen, el paciente debe evitar ingerir ajo y cebollas, y 2 horas antes, debe abstenerse de comer, masticar, beber, hacer gargarismos, enjuagarse o fumar. Durante la prueba, el paciente exhala a unos 10 cm de la nariz del examinador, primero a través de la boca y luego con la boca cerrada. Si el olor es peor a través de la boca, probablemente la etiología sea bucal. Si el olor es peor por la nariz, probablemente la etiología sea nasal o sinusal. Si el olor es similar a través de la nariz y de la boca, puede ser una causa sistémica o pulmonar. Si el sitio de origen no es claro, se examina la parte posterior de la lengua con una cuchara de plástico. Después de 5 segundos, se huele la cuchara a 5 cm de la nariz del examinador; un mal olor sugiere que la causa son bacterias en la lengua.

Signos de alarma

Los siguientes hallazgos causan preocupación:

  • Fiebre

  • Secreción nasal o esputo purulentos

  • Lesiones bucales visibles o palpables

Interpretación de los hallazgos

Como las causas bucales son, por lejos, las más comunes, debe presumirse que cualquier enfermedad bucal visible es la causa en un paciente sin signos ni síntomas extrabucales, y se debe consultar a un dentista. Cuando se presumen otros trastornos, los hallazgos clínicos a menudo sugieren el diagnóstico (véase Algunas causas de halitosis).

En pacientes cuyos síntomas parecen relacionarse con la ingesta de ciertos alimentos o bebidas o en quienes no se encuentran otros hallazgos, debe realizarse una prueba evitando dichas sustancias (seguida de una prueba olfatoria) para aclarar el diagnóstico.

Pruebas

No debe realizarse una extensa evaluación diagnóstica a menos que la anamnesis y el examen físico sugieran una enfermedad subyacente (véase Algunas causas de halitosis). Existen monitores portátiles de sulfuro, cromatografía gaseosa y pruebas químicas de las secreciones de la lengua, pero es mejor dejar estos estudios para los protocolos de investigación o para un consultorio odontológico que se especialice en la evaluación y el tratamiento de la halitosis.

Tratamiento

  • Una buena higiene bucal habitual y cuidados dentales

  • Tratamiento de la causa

Deben tratarse las enfermedades subyacentes.

Si la causa es bucal, el paciente debe ver a un odontólogo para una limpieza profesional y el tratamiento de las enfermedades gingivales y las caries. El tratamiento en el hogar implica mejorar la higiente bucal, incluidos el cepillado, el uso de hilo dental y la limpieza a conciencia de la lengua. Los colutorios ofrecen un beneficio limitado, pero algunos con formulaciones antioxidantes (que contienen dióxido de cloro) han mostrado un mayor éxito a corto plazo. Si el paciente tiene antecedentes de abuso de alcohol, se deben utilizar colutorios sin alcohol. La halitosis psicógena puede requerir una interconsulta con psiquiatría.

Geriatría

Los pacientes ancianos son más propensos a utilizar fármacos que pueden causar boca seca, que produce dificultades con la higiene bucal y por eso halitosis, pero no son de por sí generadoras de halitosis. Además, los cánceres bucales son más comunes en los ancianos y son una preocupación en ellos más que en pacientes jóvenes.

Puntos clave

  • La mayoría de los casos de halitosis se deben a fermentación de partículas de comida por bacterias anaeróbicas gramnegativas que residen alrededor de los dientes y en el dorso de la lengua.

  • Los trastornos extrabucales pueden causar halitosis, pero a menudo tienen hallazgos sugestivos.

  • Es una falacia que el olor en el aliento refleje el estado de la digestión y la función intestinal.

  • Los enjuagues bucales pueden proporcionar sólo alivio breve.

Recursos en este artículo