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Artritis de la articulación temporomandibular (ATM)

Por Noshir R. Mehta, DMD, MDS, MS, Tufts University School of Dental Medicine

Información:
para pacientes

La artritis infecciosa, la artritis traumática, la artrosis, la artritis reumatoidea y la artritis secundaria degenerativa pueden afectar la articulación temporomandibular.

Artritis infecciosa

La infección de la articulación temporomandibular puede provenir de la extensión directa de una infección adyacente o de la diseminación hematógena de microorganismos transmitidos por la sangre (ver Artritis infecciosa aguda). El área está inflamada y el movimiento de la mandíbula se encuentra limitado y produce dolor. Los signos locales de infección, junto con los de una enfermedad sistémica o con una infección adyacente, sugieren el diagnóstico. Los rayos X resultan negativos en los estadios tempranos, pero luego pueden mostrar destrucción ósea . Si se sospecha una artritis supurada, puede aspirarse el contenido de la articulación para confirmar el diagnóstico e identificar el microorganismo causal. El diagnóstico debe hacerse con rapidez para evitar el daño permanente de la articulación.

El tratamiento incluye antibióticos, hidratación apropiada, control del dolor y restricción del movimiento. La penicilina G parenteral es el fármaco de elección hasta alcanzar el diagnóstico bacteriológico específico con cultivo y antibiograma. Las infecciones supuradas se aspiran o se drenan. Una vez controlada la infección, los ejercicios de apertura de la mandíbula ayudan a evitar la cicatrización anómala y la limitación del movimiento.

Artritis traumática

Rara vez, las lesiones agudas (p. ej., una extracción difícil o una intubación endotraqueal complicada) pueden producir una artritis de la articulación temporomandibular. Hay dolor y limitación del movimiento. El diagnóstico depende principalmente de los antecedentes. Las radiografías son negativas, excepto cuando hay edema intraarticular o una hemorragia que ensanchan el espacio articular. El tratamiento incluye AINE, aplicación de calor, dieta blanda y restricción del movimiento de la mandíbula.

Artrosis

La articulación temporomandibular puede verse afectada por al artrosis, en general en personas de > 50 años. Ocasionalmente, los pacientes informan rigidez, entumecimiento, rechinar de la mandíbula y dolor leve. La crepitación se produce por un orificio en el disco articular, lo que hace que los huesos froten uno con otro. En general, el compromiso articular es bilateral. Las radiografías y la TC pueden mostrar aplanamiento y osteofitos en el cóndilo, lo que sugiere un cambio disfuncional. El tratamiento es sintomático. El uso de un protector bucal durante la noche o el día puede ayudar a aliviar el dolor y reducir los sonidos de crepitaciones en pacientes con pérdida de dientes (en los que los maxilares se acercan más al morder).

Artritis reumatoidea

La articulación temporomaxilar puede verse afectada en > 17% de los adultos y los niños con artritis reumatoidea, aunque es una de las últimas articulaciones comprometidas. El dolor, el edema y la limitación del movimiento son los hallazgos más comunes. En los niños, la destrucción del cóndilo produce alteraciones del crecimiento mandibular y deformaciones faciales. Después puede producirse una anquilosis. Por lo general, las radiografías de la articulación temporomandibular son negativas en los estadios tempranos, pero luego muestran destrucción ósea, que puede producir una mordida abierta anterior. La inflamación de la articulación temporomandibular asociada con poliartritis sugieren el diagnóstico, y se confirma mediante otros hallazgos típicos de la enfermedad.

El tratamiento es similar al de la artritis reumatoidea de otras articulaciones (ver Artritis reumatoidea (AR) : Tratamiento). En el estadio agudo, pueden administrarse AINE y debe restringirse el movimiento de la articulación. El uso de un protector bucal o férula durante la noche suele ser útil. Cuando los síntomas persisten, los ejercicios mandibulares moderados pueden ayudar a prevenir la pérdida de movimiento. La cirugía es necesaria si aparece anquilosis, pero no debe realizarse hasta que la artritis ceda.

Artritis degenerativa secundaria

Este tipo de artritis en general aparece en personas de 20 a 40 años después de un traumatismo o en personas con síndrome doloroso miofascial persistente (ver Síndrome del dolor miofascial). Se caracteriza por la limitación en la apertura de la boca, dolor unilateral al mover la mandíbula, dolor a la palpación y crepitación. Cuando se asocia con síndrome de dolor miofascial, los síntomas presentan exacerbaciones y remisiones. El diagnóstico se basa en las radiografías, que generalmente muestran aplanamiento del cóndilo, osteofitos, espolones o erosión. El compromiso unilateral ayuda a distinguir la artritis degenerativa secundaria de la artrosis.

El tratamiento es conservador, como en el síndrome del dolor miofascial, aunque puede requerirse una artroplastia o una condilectomía alta. Una férula oclusal o un protector bucal en general alivian los síntomas. La férula se usa constantemente, excepto durante las comidas, la higiene bucal y la limpieza del aparato. Una vez que los síntomas resuelven, el tiempo en que se usa la férula cada día se reduce gradualmente. La inyección intraarticular de corticoides puede aliviar los síntomas, pero también puede dañar la articulación si se repite demasiado.