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Desprendimiento de retina

Por Sunir J. Garg, MD, FACS, Associate Professor of Ophthalmology;Physician, Thomas Jefferson University;The Retina Service of Wills Eye Hospital

Información:
para pacientes

El desprendimiento de retina es la separación de la retina neurosensorial del epitelio pigmentario subyacente. La causa más frecuente es un desgarro retiniano (desprendimiento regmatógeno). Los síntomas son una disminución de la visión central o periférica, a menudo descrita en su fase aguda como una cortina que se cierra. Los síntomas asociados son trastornos visuales indoloros, como destellos de luz y un aumento de las moscas volantes. Los desprendimientos de retina por tracción y serosos (que no comprenden desgarros retinianos) producen pérdida de visión central o periférica. El diagnóstico se basa en la oftalmoscopia; la ecografía puede ayudar a determinar la presencia y el tipo de desprendimiento de retina cuando no se puede ver con la oftalmoscopia. Es fundamental un tratamiento inmediato cuando el desprendimiento de retina regmatógeno es agudo y amenaza la visión central. El tratamiento del desprendimiento regmatógeno consiste en el sellado de los agujeros retinianos (con láser o crioterapia), y el soporte de los agujeros con indentación escleral, retinopexia neumática y/o vitrectomía.

Etiología

Existen 3 tipos de desprendimiento: regmatógeno (que comprende un desgarro retiniano), por tracción y seroso (exudativo). Los desprendimientos de retina por tracción y serosos no involucran un desgarro y se denominan no regmatógenos.

El desprendimiento regmatógeno es el más frecuente. Los factores de riesgo incluyen:

  • Miopía

  • Cirugía de cataratas previa

  • Traumatismo ocular

  • Degeneración de la retina en enrejado

El desprendimiento de retina por tracción puede deberse a la tracción vitreorretiniana debida a membranas fibrosas prerretinianas como puede ocurrir en la retinopatía diabética proliferativa o la anemia de células falciformes.

El desprendimiento seroso es el resultado de la trasudación de líquido hacia el espacio subretiniano. Las causas incluyen uveítis grave, sobre todo en la enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada, los hemangiomas coroideos y los cánceres coroideos primarios o metastásicos (ver Cánceres que afectan la retina).

Signos y síntomas

El desprendimiento de retina es indoloro. Los síntomas iniciales del desprendimiento regmatógeno pueden consistir en moscas volantes del vítreo oscuras o irregulares (sobre todo un aumento súbito), destellos de luz (fotopsias) y visión borrosa. A medida que el desprendimiento progresa, el paciente a menudo nota una cortina, velo o tono gris en el campo de visión. Si se ve afectada la mácula, la agudeza visual central se reduce drásticamente. Los pacientes pueden tener una hemorragia vítrea simultánea. Los desprendimientos de retina por tracción y seroso (exudativo) pueden ocasionar visión borrosa, pero es posible que no produzcan síntomas en las primeras etapas.

Diagnóstico

  • Oftalmoscopia indirecta con dilatación pupilar

El desprendimiento de retina debe sospecharse en los pacientes, sobre todo en riesgo, cuando presentan alguno de los siguientes cuadros:

  • Aumento o cambio súbito de las moscas volantes

  • Fotopsias

  • Cortina o velo que atraviesa el campo visual

  • Cualquier pérdida visual súbita e inexplicable

  • Hemorragia vítrea que oscurece la retina

La oftalmoscopia indirecta muestra el desprendimiento de retina y puede diferenciar los subtipos de desprendimiento en casi todos los casos. La oftalmoscopia directa utilizando un oftalmoscopio manual puede omitir algunos desprendimientos de retina, que pueden ser periféricos. Debe realizarse el examen del fondo de ojo periférico, utilizando oftalmoscopia indirecta con depresión escleral, lámpara de hendidura con el ojo en las posiciones extremas de la mirada o una lente con 3 espejos.

Cuando una hemorragia vítrea (que puede deberse a un desgarro de la retina), una catarata, opacificación de la córnea o lesión traumática oscurece la retina, debe sospecharse un desprendimiento de retina y realizarse una ecografía en modo B.

Tratamiento

  • Sellado de los agujeros retinianos

  • Indentación escleral

  • Retropexia neumática

  • Vitrectomía

Aunque a menudo está localizado, el desprendimiento de retina por roturas retinianas puede extenderse y afectar toda la retina si no se trata rápidamente. Todo paciente con sospecha o diagnóstico de desprendimiento de retina debe ser remitido urgentemente al oftalmólogo.

Perlas y errores

  • Si los pacientes tienen un aumento repentino o un cambio en las moscas volantes; fotopsias; una cortina o velo a través del campo visual; cualquier pérdida repentina e inexplicable de la visión; o si la hemorragia vítrea oscurece la retina, realizar los arreglos para que un oftalmólogo haga una oftalmoscopia indirecta urgente para diagnosticar desprendimiento de retina.

El desprendimiento regmatógeno se trata con uno o más métodos, según la causa y la localización de la lesión. Un método incluye el sellado de los agujeros con láser o crioterapia. El ojo puede ser tratado por indentación escleral. Este procedimiento consiste en colocar una pieza de silicona en la esclerótica, que indenta la esclerótica y empuja la retina hacia el interior, lo que alivia así la tracción del vítreo en la retina. Durante este procedimiento, el líquido puede ser drenado desde el espacio subretiniano. Otros tratamientos son la retinopexia neumática (inyección de gas intravítreo) y la vitrectomía. Los desgarros de retina sin desprendimiento pueden ser sellados mediante fotocoagulación con láser o criopexia transconjuntival. Casi todos los desprendimientos regmatógenos pueden ser reaplicados quirúrgicamente.

Los desprendimientos no regmatógenos debidos a tracción vitreorretiniana pueden tratarse mediante vitrectomía; los desprendimientos trasudativos debidos a uveítis pueden responder a los corticoides sistémicos, la inmunosupresión sistémica (p. ej., metotrexato, azatioprina, agentes antifactor de necrosis tumoral) o un implante de corticoides de liberación lenta, que se implanta quirúrgicamente en el ojo. Los cánceres coroideos primarios y metastásicos también deben ser tratados. Los hemangiomas coroideos pueden responder a la fotocoagulación localizada o a la terapia fotodinámica.

Conceptos clave

  • Los factores de riesgo para los desgarros regmatógenos (el tipo más frecuente) incluyen la miopía, la cirugía de cataratas previa, los traumatismos oculares y la degeneración de la retina en enrejado.

  • Todas las formas de desprendimiento de retina, finalmente producen visión borrosa; los primeros síntomas del desprendimiento regmatógeno pueden incluir moscas volantes vítreas irregulares (en particular con un aumento repentino) y destellos de luz (fotopsias).

  • Se debe indicar una oftalmoscopia indirecta urgente realizada por un oftalmólogo para diagnosticar desprendimiento de retina si los pacientes tienen un aumento repentino o un cambio en las moscas volantes; fotopsias; una cortina o velo a través del campo visual; cualquier pérdida repentina e inexplicable de la visión; o si la hemorragia vítrea oscurece la retina.

  • Tratar el desprendimiento regmatógeno mediante el sellado de los agujeros retinianos (con láser o crioterapia), mediante el soporte de los agujeros con indentación escleral, con retinopexia neumática y/o con vitrectomía.

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