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CONJUNTIVITIS BACTERIANA AGUDA

Por Melvin I. Roat, MD, FACS, Clinical Associate Professor, Wills Eye Institute, Department of Ophthalmology, Jefferson Medical College, Thomas Jefferson University

Información:
para pacientes

La conjuntivitis bacteriana aguda puede ser producida por numerosas bacterias. Los síntomas son hiperemia, lagrimeo, irritación y secreción. El diagnóstico es clínico. El tratamiento es con antibióticos tópicos, apoyado por antibioticoterapia sistémica en los casos graves.

La mayoría de las conjuntivitis bacterianas son agudas; la conjuntivitis bacteriana crónica se debe a Chlamydia y rara vez a Moraxella. La conjuntivitis por clamidia incluye el tracoma (ver Tracoma) y la conjuntivitis de inclusión del adulto o neonato.

Etiología

La conjuntivitis bacteriana suele ser causada por Staphylococcus aureus,Streptococcus pneumoniae, especies de Haemophilus o, menos frecuentemente, Chlamydia trachomatis (ver Tracoma). Neisseria gonorrhoeae produce conjuntivitis gonocócicas, que suelen ser el resultado del contacto sexual con una persona que tiene una infección genital.

La oftalmía neonatal (Ver también Conjuntivitis neonatal) es una conjuntivitis que aparece en el 20 a 40% de los neonatos que nacen a través de un canal del parto infectado. Puede deberse a una infección gonocócica o por clamidia de la madre.

Signos y síntomas

Los síntomas son normalmente unilaterales, pero a menudo se extienden al otro ojo en pocos días. La secreción típica es purulenta.

Las conjuntivas bulbar y tarsal están intensamente hiperémicas y edematosas. Es típica la ausencia de hemorragias subconjuntivales petequiales, quemosis, fotofobia y adenopatías preauriculares. A menudo, el edema palpebral es moderado.

En la conjuntivitis gonocócica del adulto, los síntomas aparecen en las 12 a 48 h de la exposición. Se produce edema palpebral grave, quemosis y una secreción purulenta abundante. Las complicaciones raras incluyen ulceración de la córnea, absceso, perforación, panoftalmitis y ceguera.

La oftalmía neonatal secundaria a infección gonocócica suele presentarse entre los 2 y los 5 días del parto. En la oftalmía neonatal por clamidias, los síntomas se inician tras 5 a 14 días. Se produce una conjuntivitis papilar intensa bilateral con edema palpebral, quemosis y secreción mucopurulenta.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

  • A veces cultivo de frotis o raspados conjuntivales

El diagnóstico de la conjuntivitis y la diferenciación entre la conjuntivitis bacteriana, viral y no infecciosa (ver Características diferenciadoras en la conjuntivitis aguda) suele ser clínico. Deben obtenerse frotis y cultivos bacterianos si los síntomas son acusados, en los pacientes inmunosuprimidos, si fracasa el tratamiento inicial y en ojos vulnerables (p. ej., tras un transplante de córnea, en el exoftalmos por enfermedad de Graves). Los frotis y raspados conjuntivales deben examinarse al microscopio y teñirse con el método de Gram para identificar bacterias y con el método de Giemsa para identificar los cuerpos de inclusión citoplasmáticos basófilos de las células epiteliales característicos de la conjuntivitis por clamidia (ver Conjuntivitis de inclusión del adulto).

Tratamiento

  • Antibióticos (tópicos para todas las causas excepto gonocócica y por clamidias)

La conjuntivitis bacteriana es muy contagiosa y deben seguirse medidas de control estándar (ver Aspectos generales de la conjuntivitis).

Si no se sospecha una infección por gonococos ni por clamidia, la mayoría de los médicos tratan empíricamente con colirios de moxifluoxacina al 0,5% 3 veces al día durante 7 a 10 días u otra fluoroquinolona o trimetoprim/polimixina B 4 veces al día. Una mala respuesta clínica después de 2 a 3 días indica que la causa es una bacteria resistente, un virus o una alergia. Se deben realizar los cultivos y los estudios de sensibilidad (cuando no se realizaron antes); los resultados determinan el tratamiento subsiguiente.

La conjuntivitis gonocócica en adultos requiere una dosis única de 1 g de ceftriaxona IM. Ya no se recomienda la fluoroquinolona porque la resistencia actualmente es amplia. Puede utilizarse pomada oftálmica de bacitracina 500 U/g o ungüento oftálmico de gentamicina al 0,3% instilado en el ojo afectado cada 2 hs además del tratamiento sistémico. También deben recibir tratamiento los compañeros sexuales. Como la infección genital por clamidia a menudo se presenta con gonorrea, los pacientes también deben recibir una dosis única de 1 g de azitromicina VO o 100 mg de doxiciclinas VO 2 veces al día durante una semana.

La oftalmía neonatal se previene con el uso sistemático de colirio de nitrato de plata o de eritromicina al nacer. Las infecciones que no responden requieren un tratamiento sistémico. En el caso de la infección gonocócica, se administra una sola dosis de ceftriaxona de 25 a 50 mg/kg IV o IM (sin exceder los 125 mg). La infección por clamidias se trata con 4 dosis diarias de 12,5 mg/kg de eritromicina VO o IV 4 veces al día durante 14 días. También deben ser tratados los padres.

Conceptos clave

  • La conjuntivitis bacteriana aguda tiende a diferir de la conjuntivitis viral por la presencia de secreción purulenta y la ausencia de quemosis y de adenopatía preauricular.

  • Las formas de conjuntivitis bacteriana que necesitan ser tratadas de manera diferente incluyen la conjuntivitis neonatal, la conjuntivitis gonocócica, el tracoma y la conjuntivitis de inclusión.

  • El diagnóstico es habitualmente clínico.

  • El tratamiento incluye medidas para prevenir la propagación y antibióticos (tópicos, tales como una fluoroquinolona, para las distintas causas excepto la conjuntivitis gonocócica y por clamidias).

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