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Otorrea

Por Debara L. Tucci, MD, MS, Duke University Medical Center

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para pacientes

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Otorrea es la secreción procedente del oído. Puede ser serosa, serosanguinolenta o purulenta. Los síntomas asociados pueden ser otalgia, fiebre, prurito, vértigo, acúfenos e hipoacusia.

Etiología

Las causas pueden originarse en el conducto auditivo, el oído medio o la bóveda craneal. Ciertas causas tienden a manifestarse de manera súbita debido a la intensidad de sus síntomas o enfermedades asociadas. Otras suelen tener una evolución más lenta, un curso crónico, aunque a veces tienen manifestaciones agudas (véase Algunas causas de otorrea).

En general, las causas más comunes son

  • Otitis media aguda con perforación

  • Otitis media crónica (con perforación del tímpano o con colesteatoma)

  • Otitis externa

Las causas más graves son la otitis externa necrosante y el cáncer de oído.

Algunas causas de otorrea

Causa

Hallazgos sugestivos

Abordaje diagnóstico

Secreción aguda*

Otitis media aguda con MT perforada

Dolor intenso, con alivio ante la aparición de la secreción purulenta

Evaluación clínica

Otitis media crónica

Otorrea en pacientes con perforación crónica, a veces con colesteatoma

También puede manifiestarse como secreción crónica

Evaluación clínica

A veces, TC de alta resolución del hueso temporal

Filtración de LCR por traumatismo craneoencefálico

Lesión craneal importante y clínicamente evidente o cirugía reciente

El líquido varía de cristalino claro a sangre pura

TC de cabeza, que incluya la base del cráneo

Otitis externa (infecciosa o alérgica)

Infecciosa: a menudo, después de nadar o de un traumatismo local; dolor marcado, empeora con la tracción de la oreja

Con frecuencia, hay antecedentes de dermatitis crónica del oído con prurito y cambios en la piel

Alérgica: es más frecuente después del uso de gotas óticas; más prurito y eritema y menos dolor que en la otitis infecciosa

Es típico el compromiso del lóbulo auricular, donde las gotas se deslizan por fuera del conducto auditivo

Ambas: el canal se presenta muy edematoso, inflamado, con detritos; MT normal

Evaluación clínica

Posterior a la colocación de un tubo de timpanostomía

Después de la colocación de un tubo de timpanostomía

Puede producirse por la exposición al agua

Evaluación clínica

Secreción crónica

Cáncer del conducto auditivo

Secreción a menudo sanguinolenta, dolor leve

A veces, lesión visible en el conducto

Al comienzo es fácil de confundir con la otitis externa

Biopsia

TC

RM en algunos casos

Colesteatoma

Antecedente de perforación de la MT

Detritos escamosos en el conducto auditivo, bolsillo en la MT relleno con detritos caseosos

A veces masa polipoide o tejido de granulación sobre el colesteatoma

TC

Cultivo

(No utilizar RM a menos que se sospeche extensión intracraneal)

Otitis media purulenta crónica

Antecedentes de infecciones de los oídos o de otros trastornos óticos

Menos dolor que en la otitis externa

Maceración del conducto, tejido de granulación

MT inmóvil, distorsionada, en general con perforación visible

Evaluación clínica

En general, cultivo

Cuerpo extraño

En general, en niños

Secreción maloliente y purulenta

El cuerpo extraño suele visualizarse en el examen, a menos de que exista edema o secreción marcados

Evaluación clínica

Mastoiditis

Suele haber fiebre, antecedentes de otitis media no tratada o no resuelta

Eritema, dolor a la palpación sobre la apófisis mastoidea

Evaluación clínica

Cultivo

En general, TC

Otitis externa necrosante

En general, antecedente de inmunodeficiencia o diabetes

Dolor intenso crónico

Hinchazón y dolor a la palpación periauricular, tejido de granulación en el conducto auditivo

En oportunidades, parálisis del nervio facial

TC o RM

Cultivo

Granulomatosis con poliangeítis (antes granulomatosis de Wegener)

Suele presentarse con síntomas respiratorios, rinorrea crónica, artralgias y úlceras orales

Análisis de orina

Radiografía de tórax

Comprobación de anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos

Biopsia

*< 6 semanas.

MT = membrana timpánica.

Evaluación

Anamnesis

Antecedentes de la enfermedad actual: deben incluir la duración de los síntomas y si éstos fueron recurrentes. Los síntomas importantes asociados son dolor, prurito, disminución de la audición, vértigo y acúfenos. Debe interrogarse a los pacientes acerca de las actividades que pueden afectar el conducto o la membrana timpánica (p. ej., natación, inserción de objetos como hisopos de algodón, uso de gotas óticas). El traumatismo craneoencefálico suficiente para causar una filtración de LCR se confirma fácilmente.

Evaluación por aparatos y sistemas: debe buscar síntomas de deficiencias de los pares craneales y síntomas sistémicos que sugieran granulomatosis con poliangeítis (p. ej., secreción nasal, tos, dolores articulares).

Antecedentes personales: en los que deben registrarse cualquier trastorno previo conocido del oído, cirugía auditiva (sobre todo colocación de un tubo de timpanostomía) y diabetes o inmunodeficiencia.

Examen físico

El examen comienza con una revisión de los signos vitales por la fiebre.

Se inspeccionan el oído y los tejidos circundantes (sobre todo en la zona sobre la apófisis mastoidea) para determinar la presencia de eritema y edema. El pabellón auricular se tracciona y el trago se empuja suavemente para ver si el dolor se intensifica. Se inspecciona el conducto auditivo con otoscopio; se registran las características de la secreción y la presencia de tejido de granulación o de cuerpo extraño. El edema y la secreción pueden impedir la visualización de todo salvo el conducto distal (en caso de perforación de la membrana timpánica, no debe utilizarse irrigación), pero cuando sea posible, se inspecciona la membrana timpánica para determinar si hay inflamación, perforación, distorsión y signos de colesteatoma (p. ej., detritos en el conducto, masa polipoide de la membrana timpánica).

Cuando el conducto auditivo está intensamente inflamado en el meato (p. ej., como en el caso de la otitis externa grave) o hay abundante secreción, la aspiración cuidadosa puede permitir el examen adecuado y también el tratamiento (p. ej., aplicación de gotas, con drenaje o sin él).

Se examinan los nervios craneales. Se inspecciona la mucosa nasal para determinar lesiones elevadas y granulares, y la piel para observar lesiones vasculíticas; ambas pueden sugerir granulomatosis con poliangeítis.

Signos de alarma

Los hallazgos siguientes son de particular preocupación:

  • Traumatismo craneoencefálico importante y reciente

  • Disfunción de cualquiera de los pares craneales (que comprende la hipoacusia neurosensitiva )

  • Fiebre

  • Eritema del oído o del tejido periauricular

  • Diabetes o inmunodeficiencia

Interpretación de los hallazgos

En general, el examen otoscópico permite diagnosticar membrana timpánica perforada, otitis media externa, cuerpo extraño u otras causas de otorrea no complicada. Algunos hallazgos son muy sugestivos (véase Algunas causas de otorrea). Otros son menos específicos, pero indican un problema más serio que implica más que un trastorno localizado del oído medio o externo:

  • Vértigo y acúfenos (trastorno del oído interno)

  • Deficiencias de pares craneales (trastorno que afecta la base del cráneo)

  • Eritema y dolor a la palpación del oído o los tejidos circundantes (infección importante)

Estudios complementarios

Muchos casos son diagnosticados después de la evaluación clínica.

Si existe la posibilidad de filtración de LCR, puede determinarse la glucosa o la β2-transferrina en la secreción; estas sustancias están presentes en el LCR, pero no en otros tipos de secreción.

Los pacientes sin una etiología evidente al examen físico, requieren la realización de un audiograma y TC del hueso temporal o RM con gadolinio. La biopsia debe ser considerada cuando hay tejido de granulación en el conducto auditivo.

Tratamiento

El tratamiento debe dirigirse a la causa. La mayoría de los médicos no tratan la sospecha de una filtración de LCR con antibióticos sin un diagnóstico definitivo, porque estos fármacos pueden enmascarar el comienzo de una meningitis.

Conceptos clave

  • La secreción aguda en un paciente sin problemas auditivos crónicos o inmunodeficiencia es probablemente el resultado de otitis externa o de otitis media perforada.

  • La otitis externa grave puede requerir la derivación a un especialista para una limpieza más extensa y tal vez la colocación de un drenaje.

  • Los pacientes con síntomas óticos recurrentes (diagnosticados o no), hallazgos en los pares craneales o síntomas sistémicos deben ser derivados a un especialista.

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