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Absceso retrofaríngeo

Por Clarence T. Sasaki, MD, American Laryngological Association;Dysphagia;Yale University School of Medicine

Información:
para pacientes

Los abscesos retrofaríngeos, más frecuentes en los niños pequeños, pueden causar dolor de garganta, fiebre, rigidez de nuca y estridor. Para el diagnóstico, es necesario realizar una radiografía de perfil de cuello o una TC. El tratamiento se basa en la intubación endotraqueal, el drenaje y los antibióticos.

Los abscesos retrofaríngeos se desarrollan en los ganglios linfáticos retrofaríngeos que se encuentran en la parte posterior de la faringe, adyacentes a las vértebras. Pueden asociarse con la infección de la faringe, los senos, las adenoides o la nariz. Afectan sobre todo a los niños de 1 a 8 años, ya que los ganglios linfáticos retrofaríngeos comienzan a reducirse a los 4 a 5 años. Sin embargo, los adultos pueden desarrollar infección después de ingerir un cuerpo extraño o tras una intervención instrumental. Los microorganismos comunes son bacterias aerobias (especies de Streptococcus y Staphylococcus) y anaerobias (Bacteroides y Fusobacterium) y, cada vez con mayor frecuencia en adultos y niños, HIV y tuberculosis.

Las consecuencias más graves son la obstrucción de la vía aérea, el shock séptico, la rotura del absceso en la vía aérea que produce neumonía por aspiración o asfixia, la mediastinitis, la rotura de la arteria carótida y la tromboflebitis supurativa de las venas yugulares internas (síndrome de Lemierre).

Signos y síntomas

Los signos y los síntomas suelen estar precedidos en los niños por una infección aguda de las vías aéreas superiores y en los adultos, por la ingestión de un cuerpo extraño o una intervención instrumental. Los niños pueden presentar odinofagia, disfagia, fiebre, linfadenopatía cervical, rigidez de nuca, estridor, disnea, ronquidos o respiración ruidosa o tortícolis. Los adultos pueden manifestar dolor cervical intenso, pero el estridor es menos frecuente. La pared faríngea posterior puede protruir de un lado.

Diagnóstico

  • TC

El diagnóstico se sospecha en pacientes con dolor de garganta intenso e inexplicado y rigidez de nuca, estridor o respiración ruidosa.

Las radiografías de perfil de los tejidos blandos del cuello, tomadas en la máxima hiperextensión posible y durante la inspiración, pueden revelar ensanchamiento focal de los tejidos blandos prevertebrales, inversión de la lordosis cervical normal, aire en los tejidos blandos prevertebrales o erosión del cuerpo vertebral adyacente.

La TC puede ayudar a diagnosticar los casos cuestionables, ayuda a diferenciar la celulitis de un absceso y evalúa la magnitud del absceso.

Tratamiento

  • Antibióticos (p. ej., ceftriaxona, clindamicina)

  • En general, drenaje quirúrgico

Los antibióticos, como una cefalosporina de amplio espectro (p. ej., ceftriaxona, 50 a 75 mg/kg IV 1 vez/día) o clindamicina, en ocasiones pueden ser suficientes para los niños con abscesos pequeños. Sin embargo, casi todos los pacientes necesitan también el drenaje a través de una incisión de la pared faríngea posterior. La intubación endotraqueal se realiza antes de la operación y se mantiene durante 24 a 48 h.

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