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Trastorno pedófilo

(Pedofilia)

Por George R. Brown, MD, Mountain home VAMC, Johnson City, TN;East Tennessee State University

Información:
para pacientes

El trastorno pedófilo se caracteriza por fantasías, impulsos o conductas sexualmente excitantes, intesas y recurrentes que involucra a adolescentes prepúberes o jóvenes (generalmente ≤ 13 años); se diagnostica sólo cuando las personas tienen ≥ 16 años y son ≥ 5 años mayor que el niño, blanco de las fantasías o conductas.

La pedofilia es una forma de parafilia que causa daño a los demás y por lo tanto se considera un trastorno parafílico.

Las agresiones sexuales contra los niños constituyen una parte importante de los actos sexuales criminales que se informan. Para los adolescentes mayores (17 a 18 años de edad), el continuo interés o involucramiento sexual con adolescentes de 12 o 13 años de edad puede no cumplir con los criterios clínicos de un trastorno. No obstante, los criterios legales pueden ser diferentes de los psiquiátricos. Por ejemplo, la actividad sexual entre un joven de 19 años y un joven de 16 años, puede ser un delito y no un trastorno pedófilo, dependiendo de la jurisdicción. Los estándares etarios de diagnóstico se aplican a las culturas occidentales y no a las muchas culturas donde se acepta la actividad sexual, el matrimonio y la maternidad a edades mucho más tempranas que en occidente.

La mayoría de los pedófilos son varones. La atracción puede ser hacia niños pequeños, niñas pequeñas o ambos, pero los pedófilos prefieren niños del sexo opuesto en una relación 2:1. En la mayoría de los casos, el adulto conoce al niño y puede ser un miembro de la familia, un padrastro o una persona con alguna autoridad (p. ej., un maestro). Mirar o tocar parece más prevalente que el contacto genital. Los pedófilos exclusivos se sienten atraídos sólo por niños; los tipos no exclusivos también pueden sentirse atraídos por los adultos; algunos se sienten atraídos sólo por niños con quienes están relacionados (incesto).

Los pedófilos depredadores, muchos de los cuales tienen un trastorno de personalidad antisocial, pueden obligar y amenazar con hacer daño físicamente al niño o a las mascotas del niño si revela el abuso.

La evolución de la pedofilia es crónica y los autores de este crimen a menudo presentan abuso o dependencia de sustancias y depresión. Es frecuente la disfunción familiar permanente, antecedentes personales de abuso sexual y los conflictos conyugales. Otros trastornos comórbidos incluyen el trastorno por déficit de atención, la depresión, trastornos de ansiedad y el trastorno por estrés postraumático.

El diagnóstico de pedofilia

  • Evaluación clínica

El uso extensivo de la pornografía infantil es un indicador fiable de la atracción sexual hacia los niños y puede ser el único indicador de la enfermedad. Sin embargo, el uso de pornografía infantil por sí mismo no cumple con los criterios para el trastorno de pedofilia, aunque es generalmente ilegal.

Si un paciente niega atracción sexual hacia los niños, pero las circunstancias sugieren lo contrario, algunas herramientas de diagnóstico pueden ayudar a confirmar dicha atracción. Las herramientas incluyen pletismografía peniana (hombres), fotopletismografía vaginal (mujeres), y el tiempo de visualización de materiales eróticos estandarizados; sin embargo, la posesión de este tipo de material, incluso para fines diagnósticos, puede ser ilegal en ciertas jurisdicciones.

Los criterios clínicos de diagnóstico (basados en el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, quinta edición [DSM-5]) son:

  • Recurrentes fantasías, impulsos o conductas sexualmente excitantes e intensas,que involucran a un niño prepúber o niños (normalmente ≤ 13 años) que han estado presentes durante ≥ 6 meses.

  • La persona ha actuado sobre los impulsos o está muy angustiado o menoscabado por los impulsos y fantasías.

  • La persona tiene ≥ 16 años y es ≥ 5 años mayor que el niño, que es el blanco de las fantasías o comportamientos (pero con exclusión de un adolescente mayor que tiene una relación continua con un adolescente de 12 o 13 años de edad).

La identificación de un paciente potencialmente pedófilo a menudo plantea una crisis para los profesionales de la salud. Sin embargo, tienen la responsabilidad de proteger a la comunidad de los niños. Los médicos deben conocer los requerimientos de notificación de su estado. Si los médicos tienen sospechas razonables de abuso sexual o físico infantil, la ley establece que debe ser comunicado a las autoridades. Los requerimientos de notificación varían según el estado (véase Child Welfare Information Gateway).

El tratamiento de la pedofilia

  • Psicoterapia

  • Tratamiento de trastornos comórbidos

  • Terapia farmacológica (p. ej., antiandrógenos, ISRS)

Se necesita habitualmente psicoterapia individual o grupal a largo plazo y puede ser especialmente útil cuando forma parte del tratamiento multimodal que incluye entrenamiento en habilidades sociales, tratamiento de trastornos físicos y mentales asociados y tratamiento farmacológico.

El tratamiento es menos eficaz cuando existe una orden judicial, aunque muchos agresores sexuales juzgados se han beneficiado con los tratamientos, por ejemplo, con la psicoterapia de grupo más antiandrógenos.

Algunos pedófilos que están comprometidos con el tratamiento y que son controlados pueden limitar su actividad pedófila y reintegrarse a la sociedad. Estos resultados son más probables cuando no hay otros trastornos psiquiátricos, en particular trastornos de la personalidad.

Fármacos

En los Estados Unidos el tratamiento de elección es

  • Acetato de medroxiprogesterona IM

Mediante el bloqueo de la liberación de la hormona luteinizante (LH) y la hormona folículoestimulante (FSH) de la glándula hipófisis, la medroxiprogesterona reduce la producción de testosterona y por lo tanto disminuye la líbido. Las dosis habituales son medroxiprogesterona 200 mg IM 2 a 3 veces/semana durante 2 semanas, seguidos por 200 mg 1 a 2 veces/semana durante 4 semanas.

El agonista de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), leuprolida, que reduce la producción de la pituitaria de LH y FSH y por ende reduce la producción de testosterona, es también una opción y requiere inyecciones IM con menos frecuencia (en intervalos de 1 a 6 meses). En Europa se utiliza la ciproterona, que bloquea los receptores de la testosterona. Es necesario controlar la testosterona en suero y mantenerla en el rango normal para las mujeres (< 62 ng/dL) en los varones. El tratamiento suele hacerse a largo plazo porque las fantasías de desviación habitualmente recidivan entre semanas y meses después de interrumpirlo. Deben realizarse pruebas de la función hepática y se debe monitorizar la presión arterial, la densidad ósea mineral y los hemogramas, según sea necesario

La utilidad de los antiandrógenos en las mujeres pedófilas no se conoce con tanto detalle.

Además de los antiandrógenos, puede ser útil administrar ISRS (p. ej., fluoxetina en alta dosis 60 a 80 mg una vez al día o fluvoxamina 200 a 300 mg vía oral 1 vez/día).

Los fármacos son más eficaces cuando se utilizan dentro de un programa de tratamiento multimodal.