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Hematospermia

Por Anuja P. Shah, MD, Assistant Professor;Faculty, Division of Nephrology, David Geffen School of Medicine at UCLA;Harbor-UCLA Medical Center

Información:
para pacientes

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La hematospermia es la presencia de sangre en el semen. Suele asustar mucho a los pacientes, pero en general es benigna. Los hombres a veces confunden la hematuria o la sangre de un compañero sexual con hematospermia.

Fisiopatología

El semen está formado por los espermatozoides provenientes del epidídimo distal y los líquidos producidos por las vesículas seminales, la próstata y las glándulas de Cowper y bulbouretrales. Por ello, una lesión en cualquier punto de este recorrido puede introducir sangre en el semen.

Etiología

La mayoría de los casos de hematospermia son

  • Idiopática y benigna

Estos casos resuelve espontáneamente en unos pocos días hasta algunos meses.

La causa conocida más común es

  • Biopsia de próstata

Otras causas menos frecuentes son otras instrumentaciones, la hiperplasia prostática benigna, las infecciones (prostatitis, uretritis, epididimitis) y el cáncer prostático (en varones de más de 35 o 40 años). En ocasiones, los tumores de las vesículas seminales y de los testículos se asocian con hematospermia. Los hemangiomas de la uretra prostática o de los conductos espermáticos pueden causar una hematospermia masiva.

El parásito trematodo Schistosoma haematobium causa enfermedades importantes en África (y en menor medida en India y regiones del Medio Oriente), puede invadir el tracto urinario y causar hematuria y, en muchas ocasiones, hematospermia. La esquistosomiasis se considera sólo en varones que han pasado mucho tiempo en zonas donde el trastorno es endémico. La tuberculosis es también una causa poco frecuente de hematospermia.

Evaluación

Anamnesis

Antecedentes de la enfermedad actual: debe registrarse la duración de los síntomas. A los pacientes que no brinden de manera voluntaria esta información, se les debe preguntar específicamente si han sido sometidos a una biopsia de la próstata hace poco. Los síntomas asociados importantes son hematuria, dificultad para iniciar o detener la micción, nocturia, ardor al orinar y secreciones en el pene. También debe evaluarse la asociación con la actividad sexual.

Revisión por aparatos y sistemas: debe buscar los síntomas de los trastornos que pueden causarla, como la aparición de hematomas espontáneos o al menor traumatismo, las epistaxis frecuentes y el sangrado excesivo de las encías al cepillar los dientes o realizar procedimientos odontológicos (trastornos hematológicos), y fiebre, escalofríos, sudoración nocturna, dolor óseo o pérdida de peso (infecciòn prostática o cáncer).

Antecedentes personales: debe preguntarse específicamente sobre trastornos conocidos de la próstata, antecedentes de exposición a tuberculosis o HIV, factores de riesgo para las ETS (relaciones sexuales sin protección, múltiples parejas sexuales), trastornos hemorrágicos conocidos y enfermedades conocidas que predispongan a las hemorragias (p. ej., cirrosis). En cuanto a los fármacos utilizados, debe registrarse el uso de anticoagulantes o antiplaquetarios. Hay que preguntar al paciente sobre cualquier antecedente familiar de cáncer de próstata y sobre viajes a cualquier región en donde la esquistosomiasis sea endémica.

Examen físico

Se deben evaluar y palpar los genitales externos para detectar signos de inflamación (eritema, masa, dolor a la palpación), especialmente a lo largo del epidídimo. El tacto rectal permite examinar en la próstata cualquier aumento de tamaño, sensibilidad incrementada o tumoración.

Signos de alarma

Los siguientes hallazgos son de especial importancia:

  • Síntomas que se mantienen durante > 1 mes

  • Lesión palpable a lo largo del epidídimo o en la próstata

  • Viaje a una región donde la esquistosomiasis es prevalente

  • Síntomas sistémicos (p. ej., fiebre, pérdida de peso, sudoración nocturna)

Interpretación de los hallazgos

Los pacientes cuyos síntomas aparecen después de una biopsia de la próstata pueden tener la seguridad de que la hematospermia es inocua y que desaparecerá por sí sola.

Los pacientes jóvenes sanos con hematospermia de corta duración, antecedentes normales y examen físico sin hallazgos y sin antecedentes de viajes probablemente tengan un trastorno idiopático.

Los pacientes con signos anormales en el examen de la próstata pueden tener un cáncer de este órgano, una hiperplasia prostática benigna o una prostatitis. Las secreciones uretrales indican una posible ETS.

El dolor del epidídimo a la palpación indica una ETS o, en raras ocasiones, tuberculosis (más probable en pacientes con factores de riesgo para la exposición o inmunocomprometidos).

Los hallazgos característicos de un trastorno hemorrágico o el uso de fármacos que aumentan el riesgo de hemorragias indican una causa precipitante, pero no descartan una patología de base.

Estudios complementarios

En la mayoría de los casos, especialmente en hombres de menos de 35 o 40 años, la hematospermia es casi siempre benigna. Si no se encuentran anomalías importantes en el examen físico (incluyendo el tacto rectal), debe realizarse un análisis completo de orina, un urocultivo y un análisis para ETS, pero no son necesarios otros estudios.

Los pacientes que pueden tener un trastorno de base más grave y que deben ser estudiados con más detalle son los que presentan

  • Una mayor duración de los síntomas (> 1 mes)

  • Hematuria

  • Síntomas de obstrucción urinaria

  • Hallazgos anormales en el examen físico

  • Fiebre, pérdida de peso o sudoración nocturna

Estos signos son especialmente preocupantes en varones de más de 40 años. Las pruebas por realizar son análisis de orina completos, urocultivo, detección del antígeno prostático específico (PSA) y una ecografía transrectal. A veces, se usan la RM y las citoscopias. Rara vez está indicado un análisis del semen, que puede ser útil cuando los antecedentes de viajes indican una posible exposición a S. haematobium.

Tratamiento

El tratamiento se dirige a la causa, si ésta se conoce. Para casi todos los pacientes, la única intervención necesaria consiste en darles la seguridad de que la hematospermia no es un signo de cáncer y no afecta su función sexual. Si se sospecha una prostatitis, puede tratarse con trimetoprim/sulfametoxazol o una fluoroquinolona durante 4 a 6 semanas.

Conceptos clave

  • La mayoría de los casos son idiopáticos o se producen por una biopsia de próstata.

  • Las pruebas se necesitan principalmente en pacientes con síntomas prolongados o hallazgos anormales en el examen físico.

  • Debe considerarse como probable la esquistosomiasis en pacientes que han viajado a zonas endémicas.