Para evaluar la cantidad y el aspecto de los precursores de las células de la sangre presentes en la médula ósea; para evaluar la estructura fibrosa del hueso; como ayuda para investigar y diagnosticar una enfermedad que afecta la médula ósea o la producción de células sanguíneas.
Médula ósea
Cuando una persona presenta una anemia sin que se halle ninguna causa aparente; cuando se presenta o se sospecha de la presencia de algún trastorno o un cáncer que esté afectando la producción de las células de la sangre; a veces, cuando se intenta hallar la causa de una fiebre de origen desconocido, especialmente si se trata de un individuo inmunocomprometido.
Una muestra de médula ósea obtenida principalmente de hueso de la cadera (pelvis); a veces se obtiene la muestra del esternón en adultos o de la tibia (espinilla) en niños.
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.
- ¿Cómo se utiliza?
El aspirado y la biopsia de la médula ósea se utilizan para evaluar las células sanguíneas del interior de la médula ósea, así como su estructura. Se realizan conjuntamente con un hemograma y una extensión de sangre para conocer el estado de la médula ósea y su capacidad de producción de células sanguíneas, incluyendo hematíes, leucocitos y plaquetas.
No es una prueba que se realice frecuentemente y lo más normal es que a la mayor parte de la gente nunca se le solicite. Esta prueba es útil para detectar, diagnosticar y/o establecer el estadio de un gran número de enfermedades que pueden afectar la médula ósea y la producción de células sanguíneas.
Un especialista realiza el examen y evaluación de las muestras. Este proceso permite determinar, por ejemplo:
- El cociente M/E – cociente mieloide/eritroide. Permite comparar el número de células mieloides (precursores de los leucocitos) con el de células eritroides (precursores de los hematíes).
- Diferenciación – determina si por cada línea celular (leucocitos, hematíes, células productoras de plaquetas), la maduración es ordenada y completa, y si la proporción de cada tipo de célula es normal.
- Presencia de cualquier tipo de célula anormal, como células leucémicas o tumorales.
- Celularidad – se compara el volumen de las células con el de otros componentes de la médula ósea, como la materia grasa.
- Su estructura – incluyendo la parte esponjosa (hueso trabecular).
A partir de la información obtenida de su examen, el aspirado y/o biopsia de la médula ósea puede ser de utilidad para:
- Determinar la causa de un recuento inexplicablemente bajo o alto de células sanguíneas, incluyendo muy pocos o muchos leucocitos (leucopenia o leucocitosis), hematíes (anemia o policitemia) o plaquetas (trombocitopenia o trombocitemia).
- Identificar la causa de la presencia en sangre de células anormales o inmaduras, detectadas a través de un hemograma o una extensión de sangre.
- Diagnosticar un cáncer originado en la médula ósea, como la leucemia o el mieloma múltiple.
- Diagnosticar otras alteraciones de la médula ósea como el síndrome mielodisplásico.
- Diagnosticar y establecer el estadio de otros tipos de cáncer, como el linfoma, el cáncer de mama o de pulmón, que pueden afectar o metastatizar a la médula ósea.
- Diagnosticar enfermedades que afectan la médula y su estructura fibrosa, como la mielofibrosis.
- Evaluar una posible infección de la médula ósea, cuando se presenta fiebre sin ninguna causa aparente (fiebre de origen desconocido).
- Determinar si una persona presenta una anomalía cromosómica.
- Diagnosticar un trastorno asociado con el almacenamiento del hierro que puede causar una disminución de las reservas de hierro.
Si una persona recibe tratamiento para un cáncer de tipo no-hematológico, se puede realizar un aspirado y/o biopsia de la médula ósea para evaluar la respuesta al tratamiento, para determinar si la función medular suprimida vuelva a la normalidad.
Además de la observación microscópica de las células y su estructura, se pueden realizar pruebas adicionales, en función de cada caso:
- Inmunofenotipado (inmunohistoquímica, citometría de flujo)
- Análisis cromosómico
- Hibridación in situ fluorescente (FISH)
- Reordenamiento génico del receptor de las células T
- Reordenamiento génico de la inmunoglobulina de las células B
- Mutación JAK2
- BCR-ABL
- PML-RARA
- Cultivo – por ejemplo, permite detectar la presencia de hongos, bacterias o micobacterias (causantes de la tuberculosis).
- ¿Cuándo se solicita?
No es una prueba que se realice frecuentemente. Sin embargo, puede solicitarse cuando los resultados de un hemograma y/o una extensión de sangre son anormales.
Esta prueba también puede solicitarse cuando existe un historial médico, un examen físico, y signos y síntomas que sugieren la presencia de una enfermedad que afecta a la médula ósea.
También se solicita para establecer el estadio de ciertos cánceres, como los linfomas No Hodgkin, o cuando se sospecha que otros tipos de cáncer pueden haberse diseminado hasta la médula ósea.
El aspirado y la biopsia de médula ósea pueden solicitarse más o menos regularmente en personas tratadas por un cáncer con la finalidad de evaluar si la médula ósea ha sido totalmente suprimida por el tratamiento, y en caso de que así fuera, detectar en qué momento empieza a recuperar un funcionamiento normal.
- ¿Qué significa el resultado?
El informe del laboratorio de estas pruebas puede incluir una descripción de las células observadas o el aspecto del entorno de la médula ósea. Es posible que se incluyan los resultados del hemograma y de la extensión de sangre. Generalmente, el especialista ofrece una interpretación de los resultados y otros detalles que pueden ser importantes para el diagnóstico, estadio o tratamiento de la enfermedad.
La mayor parte de las veces, la información obtenida permite confirmar o descartar un diagnóstico, y saber si la médula ósea está afectada, pero también puede señalar la necesidad de añadir más pruebas. Por ejemplo, si los hematíes en la sangre están disminuidos y no existe un aumento de los reticulocitos, puede ser que exista una anemia aplásica con supresión de la producción de hematíes en la médula ósea. La evaluación de la médula ósea puede confirmar esta enfermedad, pero no tiene porqué informar si se debe a una alteración primaria de la médula ósea, a la exposición a radiación o ciertos productos químicos, a un cáncer, al tratamiento de un cáncer, o a una infección.
La información obtenida de este examen junto a la información clínica, a pruebas sanguíneas y a otra información como la relacionada con el diagnóstico por la imagen permite alcanzar un diagnóstico final. A veces el proceso no es tan evidente y se trata de ir encajando las piezas de un puzle. Es necesaria la participación de las personas afectadas, puesto que pueden aportar información muy importante.
A través de esta prueba se pueden identificar, monitorizar y/o establecer el estadio de un gran número de enfermedades. Entre algunos ejemplos, se incluye:
- La leucemia, es un cáncer de las células sanguíneas. Resulta en una producción excesiva de un tipo de células, dando lugar a cantidades muy importantes de células que no funcionan correctamente. Cuando el crecimiento de las células leucémicas en la médula ósea desplaza (impide) la producción de hematíes, el individuo presenta una anemia; si lo que disminuye son las plaquetas, el individuo tendrá tendencia a formar hematomas y a sangrar. La leucemia de glóbulos rojos (eritroleucemia), de forma similar puede desplazar la producción de leucocitos y/o plaquetas.
- La anemia, es un recuento bajo de hematíes y de hemoglobina. La médula ósea debería aumentar la tasa de producción de hematíes siempre que el número de hematíes en sangre disminuye. Este aumento de la producción se produce hasta que se recuperan los niveles normales en la sangre o hasta que la médula ósea alcanza su capacidad máxima de producción. Si las necesidades exceden la capacidad de la médula ósea, la cantidad de hematíes en sangre disminuye y la persona empezará a presentar una anemia, con síntomas como palidez, cansancio y dificultad para respirar debido a la disminución de oxígeno en la sangre. La anemia también puede producirse si la producción de hematíes por parte de la médula ósea está suprimida.
- Déficit de vitaminas y minerales, como el déficit de vitamina B12 y folato, y el déficit de hierro, pueden conducir a la síntesis de células mayores o menores de lo normal, incluso con formas anómalas, llevando a unos tipos específicos de anemia. Aunque pueden diagnosticarse a través de un examen de la médula ósea, generalmente no es así, sino que se diagnostican a través de un análisis de sangre.
- Enfermedades como la anemia aplásica, que pueden afectar la capacidad de la médula ósea para producir una cantidad adecuada de los diferentes tipos de células sanguíneas y liberarlas a la circulación. Estas enfermedades pueden afectar tanto al número total, a la proporción de células producidas como a su función.
- Otras alteraciones de la médula ósea pueden llevar a un déficit de uno o más tipos de células (por ejemplo, el síndrome mielodisplásico), mientras que otras alteraciones pueden conducir auna producción excesiva de un tipo o clon específico de célula – una única célula que se reproduce sin control (por ejemplo, la policitemia vera, la trombocitema esencial).
- La mielofibrosis es un desorden que se caracteriza por el crecimiento de la red fibrosa de la médula ósea, de tal modo que las células quedan comprimidas y se altera su morfología (forma) y la cantidad.
- ¿Hay algo más que debería saber?
Aunque las complicaciones asociadas a la biopsia y/o aspirado de médula ósea son raras, algunas personas pueden presentar un sangrado en la zona de punción o una infección. Es importante comentar al médico si se tienen alergias así como detallar toda la medicación que se está tomando. En caso de presentar un enrojecimiento persistente e importante de la zona de punción o un sangrado, fiebre o dolor, debe avisarse al médico.
- ¿Es necesario someterse a una anestesia general para realizar un aspirado y/o biopsia de médula ósea?
Aunque en muchos casos puede administrarse un anestésico local, la anestesia general no suele ser necesaria. Sin embargo, normalmente se administra un sedante antes de empezar.
- ¿Qué es el cociente M/E?
El cociente M/E es la abreviación de cociente mieloide/eritroide. Hace referencia al número de células mieloides en comparación con el de células eritroides presentes en la médula ósea. Las células mieloides son aquellas que maduran a granulocitos (neutrófilos, eosinófilos, basófilos), y los precursores eritroides maduran a hematíes. El resultado del cociente M/E no es diagnóstico de ninguna enfermedad pero es un resultado que aporta una información adicional sobre el estado de la médula ósea. Por ejemplo, en el caso de una infección bacteriana, el cociente M/E estará aumentado debido a un aumento del número de células granulocíticas, mientras que en el caso de una anemia hemolítica, el cociente M/E estará disminuido debido a un aumento de las células eritroides.
- ¿En qué se diferencia el aspirado/biopsia de médula ósea de la obtención de una muestra de médula para donación?
El procedimiento de obtención es similar. Sin embargo, en la obtención para donación, el donante se somete a un examen físico detallado y a una serie de análisis que permiten garantizar que se encuentra en un perfecto estado de salud y que demuestran que es compatible con la persona que recibe la médula ósea (receptor). Como es necesario obtener una cantidad considerable de médula ósea y en condiciones estériles, al donante se le suele someter a una anestesia general. Una vez obtenida, la muestra se debe filtrar y procesar antes de administrarla al receptor (por vía intravenosa). Las células madres del donante alcanzarán, por la circulación, la médula ósea del receptor y si no aparecen contrariedades, ésta última empezará a producir hematíes, plaquetas y glóbulos blancos.