Si el médico sospecha una infección actual o reciente por citomegalovirus (CMV), o si por algún motivo necesita saber si se ha padecido dicha infección anteriormente, por ejemplo antes de recibir un órgano transplantado.
CMV
En adultos jóvenes, mujeres embarazadas o en personas inmunocomprometidas que tienen síntomas similares a los de la gripe sugestivos de una infección por CMV; si un recién nacido sufre múltiples anomalías congénitas, ictericia inexplicable o anemia, y/o si un bebé sufre convulsiones o problemas de desarrollo que puedan deberse al CMV; antes de recibir un transplante de un órgano.
Para la detección de anticuerpos CMV la determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa; para detectar el virus, puede utilizarse sangre, orina, esputo, líquido amniótico, líquido cefalorraquídeo, líquido duodenal u otro tejido del organismo.
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.
- ¿Cómo se utiliza?
La prueba del citomegalovirus (CMV) se utiliza para determinar si una persona con signos y síntomas presenta una infecciónactiva por CMV. A veces puede solicitarse para saber si una persona tuvo anteriormente una infección por el virus.
El citomegalovirus (CMV) es un virus común que está ampliamente extendido en toda la población si bien raramente ocasiona síntomas o problemas importantes de salud. No obstante, la infección primaria por CMV puede ocasionar enfermedades graves con complicaciones en recién nacidos y en personas con debilitamiento del sistema inmunitario, como por ejemplo receptores de órganos trasplantados, personas con cáncer, personas bajo tratamiento inmunosupresor y personas con VIH.
Existen diversos métodos para la detección del CMV. La elección de una u otra prueba y del tipo de muestra a estudiar depende de la edad del individuo, de su estado general de salud, de los signos y síntomas que presenta,de los hallazgos clínicos y de los órganos que parecen estar afectados.
Detección de anticuerpos (serología)
La detección de anticuerpos se realiza en sangre y puede utilizarse para saber si una persona estuvo o ha estado expuesta recientemente al virus. Existen dos tipos de anticuerpos producidos en respuesta a una infección por CMV, de tipo IgM y de tipo IgG, ambos detectables en sangre.- Los de tipo IgM son los que el organismo produce primero en respuesta a la infección. Se detectan en la mayor parte de las personas una semana o dos después de la exposición al virus. La producción de IgM aumenta durante un corto período de tiempo y después va disminuyendo. Normalmente, después de pocos meses la concentración de anticuerpos IgM del CMV cae por debajo de los valores detectables. Si la infección latente se reactiva en algún momento, se vuelve a producir más anticuerpos de tipo IgM.
- Los anticuerpos IgG se producen varias semanas después de la infección inicial por CMV para proporcionar protección a largo plazo. Los anticuerpos IgG aumentan durante la infección activa y posteriormente se estabilizan a medida que la infección se resuelve y el virus se vuelve inactivo. Una vez se ha estado expuesto al CMV, siempre queda cierta cantidad de anticuerpos CMV de tipo IgG detectable en sangre. La detección de anticuerpos IgG puede utilizarse juntamente con la detección de IgM para confirmar la presencia de infección reciente o antigua.
La detección de anticuerpos CMV puede también realizarse para determinar la inmunidad al CMV antes de un transplante de órganos o de médula osea y como medida de base en individuos infectados por VIH o con SIDA. Debido a que la exposición a este virus es bastante universal y no causa graves problemas en personas con un sistema inmunitario normal, no se aconseja realizar un cribado de la población general.
La detección de anticuerpos y la detección del virus CMV puede utilizarse para ayudar al diagnóstico de la infección primaria por CMV en adultos jóvenes, mujeres embarazadas y personas con debilitamiento del sistema inmune, con síntomas similares a los de la gripe o a los de la mononucleosis. Evaluando la presencia o ausencia de ambos tipos de anticuerpos (IgG e IgM) en la misma muestra o comparando la cantidad de anticuerpos en muestras obtenidas en días distintos, se podrá distinguir entre una infección latente o activa.
Detección directa del virus
La detección del virus implica la detección de CMV en muestras de sangre, líquido o tejido. Esta detección se puede realizar mediante cultivo del virus en un ambiente adecuado o mediante la identificación del material genético del virus (ADN). La detección del virus es la prueba indicada para diagnosticar una infección congénita por CMV en el recién nacido; tambén puede emplearse en otras personas para detectar y/o confirmar infección activa.El cultivo del CMV es el método empleado clásicamente para la detección del virus. Los cultivos positivos (presencia del virus) suelen detectarse en uno o dos días, pero los negativos deben mantenerse durante al menos 3 semanas para confirmar la ausencia de CMV, ya que el virus puede estar presente en pequeñas cantidades en la muestra original y/o la cepa de CMV puede ser de crecimiento lento.
Métodos moleculares como el de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR - por sus siglas en inglés) permiten detectar y medir la cantidad de ADN vírico (material genético) en la muestra. La prueba puede ser cualitativa (presencia o ausencia de CMV) o cuantitativa (se mide la cantidad de virus presente).
Las personas inmunocomprometidas con una infección activa por CMV pueden controlarse utilizando varias pruebas para CMV. A menudo, los médicos solicitan una prueba que sea capaz de determinar la cantidad de virus presente (carga viral). Esta prueba cuantitativa se utiliza para monitorizar la respuesta a la terapia antivírica.
- ¿Cuándo se solicita?
La prueba del citomegalovirus (CMV) suele solicitarse juntamente con otras pruebas como la del virus de la gripe (influenza), mononucleosis y EBV (virus Epstein-Barr) cuando personas jóvenes, mujeres embarazadas o personas inmunodeprimidas presentan síntomas similares a los de la gripe o a los de la mononucleosis como:
- Fatiga, debilidad
- Dolor de garganta
- Inflamación de ganglios linfáticos
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
Otras manifestaciones menos frecuentes aunque no por ello menos importantes incluyen inflamación de los pulmones, ojos, hígado, bazo y/o tracto gastrointestinal.
Para controlar la efectividad de la terapia antiviral, pueden solicitarse una o varias pruebas de detección de CMV.
En recién nacidos algunas situaciones justifican la solicitud de un cultivo de CMV o una prueba molecular para CMV, por ejemplo: ictericia, anemia, aumento del tamaño del bazo o del hígado, tamaño de la cabeza inferior a lo normal, problemas de oído, visión, neumonía, convulsiones y/o signos sugerentes de retraso mental.
A los candidatos a trasplante de órgano o de médula ósea se les suele realizar una prueba de detección de anticuerpos CMV para detectar si han estado expuestos a CMV anteriormente.
- ¿Qué significa el resultado?
Los resultados de las pruebas de CMV deben interpretarse con precaución. El médico evalúa los resultados conjuntamente con la clínica (signos y síntomas). En algunas ocasiones puede resultar complicado distinguir entre infección latente, activa o reactivada. Esto se debe a varias razones:
- Una persona sana que se ha infectado por CMV continuará albergando el virus. El CMV puede reactivarse de manera intermitente, a menudo de forma subclínica, liberándose pequeñas cantidades de virus hacia los fluidos del organismo, pero sin provocar síntomas.
- Las personas inmunodeprimidas pueden no tener una gran respuesta inmunitaria frente a la infección por CMV, lo que puede causar que tengan los anticuerpos IgG e IgM por debajo de lo normal aunque se trate de una infección activa por CMV.
- Puede ser que el virus no esté presente en una cantidad suficiente en el fluido o tejido concreto que se pretende estudiar, no siendo detectable.
Detección de anticuerpos
Si un individuo sintomático presenta IgM e IgG frente a CMV, es probable que sea la primera vez que haya estado expuesto (recientemente) al virus o bien que una infección previa se haya reactivado. Esto puede confirmarse determinando los anticuerpos IgG dos o tres semanas más tarde. No es tan importante unos niveles elevados de anticuerpos IgG como unos niveles de IgG que van aumentando de manera progresiva. Si entre la primera y la segunda determinación existe un aumento de 4 veces, el individuo tiene una infección activa por CMV (primaria o reactivada).Si sólo se encuentran anticuerpos IgM y los anticuerpos IgG son negativos, la persona se habrá infectado recientemente.
Si una persona está sintomática pero con los anticuerpos IgG o IgM muy bajos o indetectables, puede ser que no se trate de una infección por CMV o que el individuo sufra algún tipo de trastorno del sistema inmunitario por lo que no produce una cantidad adecuada de anticuerpos, a pesar de que el virus esté presente.
En la tabla siguiente se resumen algunas interpretaciones a los resultados:
CMV, IgM CMV, IgG Posible interpretación Negativo Negativo - No existe infección (ni previa ni actual); no se está inmunizado y se es susceptible a una infección primaria
- Síntomas atribuibles a otra causa
- O sistema inmune incapaz de producir suficiente cantidad de anticuerpos (persona inmunodeprimida)
Positivo Negativo - Infección primaria activa reciente
- O reexposición al CMV
- O reactivación de una infección latente por CMV
Positivo Positivo (con un aumento de cuatro veces del título de anticuerpos entre la primera muestra y otra posterior)(muestras en fase aguda y en fase de convalescencia) Probable infección primaria activa o infección latente reactivada Negativo Positivo Exposición anterior, antigua; se está inmunizado; infección latente
Detección del virus
Si una persona está sintomática y el cultivo es positivo para CMV, es probable que exista una infección activa por CMV. Si el cultivo es negativo, los síntomas pueden deberse a otra causa; también puede ser que el CMV no llegue a ser detectable en la muestra analizada por estar presente en muy baja cantidad.Si la detección de ADN de CMV es positiva, el virus está presente y se considera que la persona tiene una infección activa. Las concentraciones altas de ADN vírico tienden a indicar una infección más invasiva y asociada a síntomas más graves; las bajas indican infección por CMV pero sin síntomas graves. Como sucede con el cultivo, unos resultados negativos en la prueba del ADN no son excluyentes de infección por CMV porque el virus puede estar presente en muy baja cantidad o puede que no esté presente en la muestra analizada.
Cuando se utiliza como monitorización de la efectividad del tratamiento, las concentraciones decrecientes (cargas virales que van disminuyendo) reflejan una buena respuesta al tratamiento antivírico. Si no hay disminución de los niveles como respuesta al tratamiento antivírico, se puede pensar que existe una resistencia al tratatamiento utilizado.
- ¿Hay algo más que debería saber?
La prueba del CMV es una de las incluidas en lo que se conoce como perfil TORCH, que agrupa a un conjunto de pruebas de cribado de distintas enfermedades infecciosas que pueden resultar graves en embarazadas, ya que pueden ocasionar anomalías en el feto y en el recién nacido. TORCH es el acrónimo de: Toxoplasmosis, Rubéola, Citomegalovirus y Herpessimple.
En algunas transfusiones de sangre, como sería el caso de individuos con infección por VIH o con SIDA o candidatos a trasplantes de órganos con resultados negativos a las pruebas para el CMV, es necesario que los productos sanguíneos celulares estén libres de anticuerpos CMV (productos sanguíneos CMV seronegativos).
- ¿Cómo se puede saber si se ha reactivado una infección por CMV?
En personas sanas, la reactivación es poco frecuente y en caso de que se produzca, suele ser asintomática o puede provocar unos síntomas similares a los de una gripe suave. En personas inmunodeprimidas, los síntomas suelen ser más severos y afectan a pulmones, tracto gastrointestinal o a los ojos. En este caso, es importante consultar a un médico.
- ¿Existe alguna manera de prevenir la infección por CMV?
Actualmente no se dispone de ninguna vacuna para prevenir la infección por CMV. Una higiene adecuada puede ayudar a prevenir la transmisión del virus. Sin embargo, puesto que el CMV es muy común, está presente en muchos fluidos del organismo y se transmite por contacto directo, muchas personas contraen la infección siendo bebés. Se estima que el 70% de los niños ha estado expuesto a CMV.
- ¿Se puede transmitir la infección a otras personas si se tiene o se tuvo la infección?
Una infección por CMV, tanto anterior como actual, aunque no se acompañe de síntomas ni signos, puede transmitirse a otras personas. Sin embargo, es necesario un contacto íntimo para que se produzca la transmisión del virus. La infección puede transmitirse por saliva, leche materna, fluidos vaginales, semen, orina y sangre.