Para conocer si un incremento en la destrucción de los hematíes (anemia hemolítica) puede ser debida a las enfermedades autoinmunes o a fármacos; para investigar una reacción transfusional; para diagnosticar la enfermedad hemolítica en el recién nacido.
Prueba de antiglobulina directa
- Si se presentan síntomas sugestivos de una anemia hemolítica como cansancio, dificultad para respirar, dolor de cabeza, palidez y el médico desea averiguar si esto sucede porque el sistema inmunitario produce por error unos anticuerpos que destruyen los hematíes.
- Sii se ha recibido recientemente una transfusión de sangre y se presentan síntomas de una reacción transfusional como mareos, dolor de espalda, orina oscura, dificultad para respirar.
- Cuando un recién nacido presenta signos de enfermedad hemolítica del recién nacido.
La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.
- ¿Cómo se utiliza?
La prueba de antiglobulina directa se utiliza principalmente para determinar si una anemia, en la que la tasa de destrucción de los hematíes o células rojas de la sangre es superior a la tasa de producción de las mismas, es debida a la presencia de anticuerpos frente a los hematíes. Esto puede suceder en las anemias hemolíticas autoinmunes porque la persona produce anticuerpos frente a los antígenos de sus propios hematíes (autoanticuerpos).
La prueba de antiglobulina directa también se utiliza para diagnosticar la enfermedad hemolítica en el recién nacido debida a la incompatibilidad sanguínea materno-fetal.
La prueba de antiglobulina directa también puede utilizarse para evaluar una posible reacción transfusional.
- ¿Cuándo se solicita?
La prueba de antiglobulina directa se solicita cuando se sospecha la existencia de una anemia hemolítica y se quiere conocer su causa.
También se solicita la prueba en los recién nacidos que sean hijos de madres con riesgo, o si presentan signos de enfermedad hemolítica en el recién nacido, en ausencia de otras causas que expliquen los síntomas, que pueden ser:
- Palidez.
- Ictericia y aumento de la bilirrubina.
- Aumento del tamaño del hígado o del bazo.
- Hinchazón generalizada.
- Dificultad para respirar.
También se solicita una prueba de antiglobulina directa ante la presencia de signos y síntomas de una reacción transfusional, como:
- Fiebre, escalofríos.
- Dolor de espalda.
- Sangre en la orina.
- ¿Qué significa el resultado?
Si la prueba de antiglobulina directa resulta positiva es indicativo de que existen anticuerpos unidos a los hematíes. Normalmente, cuanto más intensa sea la reacción (más positiva sea la prueba de antiglobulina), más cantidad de anticuerpo unido a los hematíes habrá, pero esto no siempre se corresponde con la gravedad de los síntomas, especialmente si los glóbulos rojos ya han sido destruidos. Esta prueba detecta la presencia de anticuerpos, sin embargo no indica el origen o el tipo exacto de anticuerpo. Es necesario realizar una buena historia clínica y un examen físico exhaustivo para determinar el resultado positivo de la prueba. Algunos ejemplos que pueden dar lugar a resultados positivos son:
- Reacción transfusional.
- Enfermedades autoinmunes como el lupus.
- Enfermedades malignas como los linfomas.
- Infecciones como la neumonía por micoplasma y la mononucleosis.
- Fármacos como la penicilina.
- Incompatibilidad de grupo sanguíneo materno-fetal.
Cabe destacar que un porcentaje pequeño de la población sana presenta también una reacción positiva a la prueba de antiglobulina directa, sin presentar una anemia hemolítica.
Si la prueba de antiglobulina directa es negativa, los signos ysíntomas seguramente se deben a otras causas y lo más probable es que los anticuerpos no vayan dirigidos contra los hematíes.
- ¿Se puede adquirir los anticuerpos a partir de una donación de sangre?
No, no existe riesgo de exponerse a la sangre de ninguna otra persona en el curso de una donación de sangre.
- ¿Si una madre ha presentado una incompatibilidad con un hijo, la presentará también con todos los demás?
Depende de si el bebé presenta los antígenos correspondientes a los anticuerpos maternos. Un bebé de una madre con grupo sanguíneo O puede desarrollar una enfermedad hemolítica en el recién nacido en cualquier embarazo. Una madre Rh-negativo puede desarrollar anticuerpos frente a los hematíes de su primer hijo Rh-positivo si no recibe ninguna profilaxis. Cualquier bebé Rh-positivo subsiguiente podrá verse afectado por los anticuerpos Rh de la madre. Afortunadamente, esta situación es actualmente rara, ya que se administra a todas las embarazadas Rh-negativo las inmunoglobulinas Rh (RhIg) para prevenir el desarrollo de los anticuerpos. Es importante hablar con el médico de todas las posibles situaciones que se puedan dar.
- ¿Hay algo más que debería saber?
Una prueba de antiglobulina directa positiva debido a una infección, a una reacción transfusional o a fármacos puede persistir positiva entre 48 horas y unos 3 meses. En el caso de que se trate de un trastorno autoinmune, la positividad se mantendrá seguramente durante toda la vida (crónico).