Para facilitar el diagnóstico de la mononucleosis infecciosa; para distinguir entre una infección por el virus de Epstein-Barr (EBV) y otras enfermedades que pueden cursar con síntomas similares; para evaluar la susceptibilidad a la infección por EBV.
Virus Epstein-Barr Anticuerpos
Cuando se tienen síntomas de mononucleosis pero la prueba para la mononucleosis es negativa; cuando una mujer embarazada tiene síntomas similares a los de la gripe; cuando una persona asintomática ha estado expuesta a otra persona con mononucleosis.
La determinación se realiza a partir de una muestra de sangre venosa.
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.
- ¿Cuál es el tratamiento de la infección por el virus Epstein-Barr (EBV)?
El tratamiento es fundamentalmente de soporte e incluye descanso y reposición de líquidos; además se tratan los síntomas. Es importante evitar realizar deporte o coger peso durante varias semanas o meses para evitar la rotura del bazo. No existe ninguna medicación antivírica o vacuna para acelerar la curación o para prevenir la infección.
- ¿Pueden los adultos tener la mononucleosis?
Sí, aunque no suele ser frecuente puesto que la mayor parte de la población ya ha estado expuesta al virus siendo más joven. Cuando esto sucede, se tiende a tener menos inflamación de los ganglios linfáticos y menos dolor de garganta, y contrariamente, más agrandamiento del hígado e ictericia.
- ¿La infección por EBV y la mononucleosis se dan a nivel mundial?
Sí. Sin embargo, en los países subdesarrollados, la mononucleosis es mucho menos frecuente ya que la población se infecta por EBV a edades muy tempranas, cuando los síntomas son mínimos.
- ¿Cómo se utiliza?
Los anticuerpos frente al virus Epstein-Barr (EBV) suelen solicitarse para facilitar el diagnóstico de mononucleosis infecciosa en personas sintomáticas pero con un resultado negativo en la prueba de detección de la mononucleosis (anticuerpos heterófilos).
En mujeres embarazadas con síntomas de infección vírica, pueden solicitarse uno o más anticuerpos contra el EBV junto con otras pruebas (CMV y toxoplasma, a veces incluidas en el estudio TORCH) para distinguir entre estas distintas infecciones que pueden cursar con síntomas similares.
En personas asintomáticas, puede solicitarse la determinación de anticuerpos EBV para conocer si ha existido exposición previa o si pueden ser susceptibles a una infección (primaria) por EBV. Estas determinaciones no se realizan de manera rutinaria, pero pueden solicitarse cuando una persona, como un adolescente o una persona inmunodeprimida, han estado en contacto con una persona con mononucleosis infecciosa.
Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan solicitar diversas pruebas que contribuyan a establecer si una persona es susceptible de padecer la infección por EBV, para detectar una infección reciente, una infección previa o una infección por EBV reactivada. Estas pruebas incluyen los anticuerpos frente a:
- Antígeno de la cápside viral (VCA)-IgM
- VCA-IgG
- Antígeno temprano D (EA-D)
- Antígeno nuclear (EBNA)
- ¿Cuándo se solicita?
Los anticuerpos contra el EBV pueden solicitarse cuando existen síntomas que sugieren una mononucleosis infecciosa y la prueba de la mononucleosis es negativa, y cuando una mujer embarazada tiene síntomas similares a los de la gripe y se quiere determinar si los síntomas se deben a una infección por EBV o por cualquier otro microorganismo. Entre los síntomas y signos asociados a la mononucleosis se incluyen:
- Fatiga
- Fiebre
- Dolor de garganta
- Inflamación de ganglios linfáticos
- A veces, aumento del tamaño del bazo y/o del hígado
La determinación de estos anticuerpos puede solicitarse cuando se quiere establecer si ha existido un contacto previo con el EBV. La determinación puede repetirse siempre que el facultativo quiera monitorizar las concentraciones de anticuerpos y/o cuando la primera determinación ha sido negativa y persiste la sospecha de que los síntomas se deben a una infección por EBV.
- ¿Qué significa el resultado?
La interpretación de los resultados de las pruebas para determinar anticuerpos frente al EBV debe realizarse minuciosamente. Debe tenerse en cuenta los signos y síntomas que refiere el individuo así como la historia médica del individuo en cuestión. Es posible que el médico necesite contactar con un especialista en enfermedades infecciosas.
Cuando un individuo presenta anticuerpos ACV-IgM es probable que tenga una infección por EVB y que ésta se encuentre en sus fases más iniciales. Si además la persona tiene síntomas asociados a mononucleosis, es más que probable que el diagnóstico sea mononucleosis infecciosa, incluso cuando la determinación de la mononucleosis (anticuerpos heterófilos) es negativa.
Si los anticuerpos ACV-IgG y los EA-D IgG son positivos, es altamente probable que el individuo tenga o haya tenido recientemente una infección por EBV.
Si el ACV-IgM es negativo pero los anticuerpos ACV-IgG y los EBNA, son positivos es probable que la persona haya sufrido una infección previa por EVB.
Si una persona asintomática presenta el ACV-IgG negativo, seguramente nunca habrá estado expuesta al EBV y será vulnerable a la infección.
De forma general, aumentos progresivos de los niveles de ACV-IgG tienden a indicar una infección activa por EBV, mientras que su disminución tiende a indicar que la infección por EBV se está resolviendo. Sin embargo, la interpretación de los resultados de los anticuerpos contra el EBV debe realizarse con cautela puesto que la cantidad de anticuerpos presentes en la sangre no se correlaciona con la severidad de la infección o con el tiempo que durará la misma. Es posible que existan niveles elevados de ACV-IgG y que se mantengan elevados de por vida.
A continuación se relacionan algunos ejemplos acerca de la interpretación más probable de los resultados.
VCA-IgM VCA-IgG EA-D,IgG
EBNA-IgG Posible interpretación Negativo Negativo Negativo Negativo No existe infección; síntomas atribuibles a otra causa, vulnerabilidad a infección por EBV Positivo Positivo Negativo Negativo Infección primaria, en fases iniciales Negativo o positivo Positivo Positivo Negativo Infección activa; EA-D IgG puede persistir de por vida en aproximadamente 20% de los casos Negativo Positivo Negativo Positivo Infección anterior, ya pasada Negativo Positivo Positivo Positivo Puede indicar reactivación del virus - ¿Hay algo más que debería saber?
Existen al menos dos anticuerpos más que aparecen durante una infección por EBV: un anticuerpo IgA contra el antígeno de la cápside viral del EBV (EBV ACV-IgA) y un anticuerpo IgG contra el antígeno temprano restringido del EBV (EA-R IgG). A pesar de que es posible realizar estas determinaciones, solo suelen necesitarse en raras ocasiones.
La complicación más común de la mononucleosis infecciosa es la rotura del bazo. Otras complicaciones que pueden darse incluyen dificultad para respirar debido a la inflamación de la garganta y más raramente, ictericia, erupciones cutáneas, pancreatitis, convulsiones y /o encefalitis. El EBV se asocia a y probablemente juega algún papel en la esclerosis múltiple así como en diversas formas de cáncer, incluyendo el linfoma de Burkitt, el linfoma de Hodgkin y el carcinoma nasofaríngeo.
La reactivación del virus no reviste importancia a no ser que el individuo esté significativamente inmunocomprometido y de forma persistente, como sucede en personas con infección por VIH o con SIDA o en individuos transplantados. Las infecciones primarias en estas personas pueden ser muy graves y a veces se presentan síntomas de manera crónica.
- ¿Se puede desarrollar una mononucleosis si ya se ha tenido una infección por EBV?
No. Una vez superada la infección por EBV, la mononucleosis no se puede padecer. Sin embargo, se pueden presentar síntomas parecidos a los de otras infecciones víricas. En personas que tienen el sistema inmune debilitado o suprimido, el virus puede reactivarse y causar enfermedad.
- ¿Por qué se conoce a la mononucleosis como la "enfermedad del beso"?
Porque el EBV se encuentra en la saliva de las personas infectadas y se transmite fácilmente con los besos. También puede propagarse, especialmente en niños, por la presencia de saliva en manos y/o juguetes, o por compartir cubiertos o vasos.
- ¿Existen otras pruebas para evaluar una infección por EBV?
Sí. Existen pruebas moleculares que pueden detectar y medir ADN del EBV.