Para detectar infecciones fúngicas, para determinar qué tipo de hongos están presentes y ayudar a guiar el tratamiento.
Hongos
Cuando el médico sospecha que puede existir una infección fúngica cutánea, pulmonar o sistémica; a veces, para monitorizar la eficacia de un tratamiento.
La muestra recogida para el análisis depende de la localización de la posible infección. Típicamente se incluye: muestras de piel, uñas y cabellos, fluidos, sangre y/o alguna biopsia.
Para esta prueba no se necesita ninguna preparación especial.
- ¿Cómo se utiliza?
Las pruebas para el estudio de hongos son útiles para detectar y diagnosticar las infecciones por hongos, para pautar el tratamiento adecuado y/o, a veces, para monitorizar la eficacia de un tratamiento.
- Para conocer si existe alguna infección fúngica, en el caso de las infecciones cutáneas superficiales, suelen ser suficientes una buena exploración física del paciente así como un examen microscópico de la muestra. No es siempre necesario identificar el microorganismo específico que ocasiona la infección, ya que el médico cuenta con múltiples opciones terapéuticas tópicas o de administración oral que le permiten establecer, junto a su experiencia y a las guías de práctica clínica, un tratamiento correcto.
- En las infecciones fúngicas persistentes y en los casos en que la infección afecta a tejidos más profundos, o bien es pulmonar o sistémica, se recurre a:
- Cultivos específicos que ayudan a identificar el hongo que origina la infección. Los hongos suelen tener un crecimiento lento. Los nutrientes que se emplean en los medios de cultivo inhiben el crecimiento bacteriano, pero favorecen el crecimiento de los hongos. Las pruebas de susceptibilidad (antibiograma) realizadas en hongos aislados a partir de los cultivos se utilizan para determinar cuál es el mejor antifúngico para el tratamiento.
- Para conocer si una persona tiene o ha tenido recientemente una infección por hongos se pueden estudiar en sangre los antígenos y anticuerpos fúngicos. Son pruebas más rápidas que los cultivos, sin embargo, sólo permiten analizar un tipo específico de hongo a la vez; por este motivo el médico debe saber el tipo de hongo que le interesa estudiar. Muchas personas presentan anticuerpos frente a los hongos como consecuencia de exposiciones previas, de manera que una única prueba de detección de anticuerpos no confirma siempre la presencia de una infección en el momento del análisis. Si se realizan dos pruebas de detección de anticuerpos separadas por un intervalo de unas semanas (muestra en el momento de la infección o "aguda" y muestra en la fase de convalecencia), se puede conocer si los títulos de anticuerpos varían.
- Se pueden realizar pruebas moleculares para identificar los hongos que crecen en cultivo y, a veces, se pueden usar para detectar un hongo específico directamente en la muestra recolectada.
Las siguientes tablas resumen algunas pruebas de laboratorio que pueden ser útiles para confirmar una infección por hongos y establecer un tratamiento:
Infecciones superficiales
PRUEBA
MUESTRA
DESCRIPCIÓN
USO
TIEMPO DE ENTREGA DEL RESULTADO
KOH prep (solución de hidróxido potásico)
Piel, cabello, uñas, tejido, esputo, fluidos del organismo, muestra vaginal obtenida con una torunda.
La solución química disuelve los elementos no fúngicos de la muestra. Al microscopio, se observan las levaduras y las hifas de los hongos (filamentos ramificados)
Como cribado. Detecta hongos aunque no permite conocer qué tipo específico de hongo causa la infección
Rápido
Tinción blanca "calcofluor"
Piel, cabello, uñas, torunda vaginal, esputo o fluidos.
Los hongos de la muestra fijan el colorante y se observa la fluorescencia bajo el efecto de la luz ultravioleta. Puede observarse al microscopio. Una de las formas más sensibles de visualizar hongos
Detecta hongos pero no informa del tipo específico que causa la infección
Rápido
Cultivo de hongos
Piel, cabello, uñas, torunda vaginal, esputo o fluidos
Se inocula una muestra en un medio de cultivo y se incuba para permitir el crecimiento de cualquier hongo que pudiera estar presente en la muestra
Prueba de primera elección para diagnosticar una infección por hongos. Permite el crecimiento de hongos, para posteriormente identificarlos con otras pruebas y para realizar pruebas de susceptibilidad
Semanas
Infecciones profundas y sistémicas
En el caso de las infecciones persistentes, profundas o sistémicas es necesario un diagnóstico definitivo; se requiere un estudio más exhaustivo para conseguir identificar el hongo que causa la infección y saber cómo abordar el tratamiento. Para ello suele ser necesaria una combinación de las distintas pruebas mencionadas anteriormente, además de las que se listan a continuación:
PRUEBA
MUESTRA
DESCRIPCIÓN
USO
TIEMPO DE ENTREGA DEL RESULTADO
Prueba de susceptibilidad (antibiograma)
Muestra de hongos aislados de cultivos
Después de un cultivo. Una vez se identifica un hongo patógeno, puede solicitarse una prueba de susceptibilidad para determinar el tratamiento antifúngico más eficaz
Para establecer un tratamiento
Unos días o semanas después del cultivo
Detección de antígenos
Sangre, LCR, fluidos corporales
Detecta proteínas asociadas a hongos específicos. Prueba disponible para varios tipos de hongos
Diagnóstico específico de la infección
Día(s), existen test rápidos para algunos hongos (Cryptococcus, Histoplasma)
Detección de anticuerpos
Sangre, LCR, fluidos corporales
Detecta respuesta inmune específica frente a algún hongo. Puede realizarse en una sola ocasión o en dos muestras separadas por un intervalo de unas semanas
Diagnóstico de una infección reciente o actual, monitorización del tratamiento
Días a semanas
Pruebas moleculares de ADN, ARN
Muestra de un hongo aislado de un cultivo, sangre, LCR, fluidos corporales
Detecta material genético de un hongo específico
Detecta algunos hongos. Todavía no está ampliamente disponible. A veces con finalidades de investigación
Días a semanas
- ¿Cuándo se utiliza?
Estas pruebas se solicitan siempre que se sospeche de una posible infección por hongos. También pueden solicitarse después o periódicamente durante un tratamiento para evaluar la eficacia del mismo. En algunos pacientes se solicitan periódicamente para monitorizar las posibles recurrencias de la infección. Muchos de los signos y síntomas de las infecciones fúngicas son similares a los causados por las infecciones víricas y/o bacterianas; y por este motivo, para aclarar la causa del proceso que afecta al paciente, se pueden solicitar estas pruebas.
En las infecciones superficiales se solicita este tipo de pruebas cuando existen síntomas y signos que afectan a uñas, piel o mucosa, como por ejemplo:
- Enrojecimiento de piel con aparición de escamas y con picor
- Uñas quebradizas, deformadas o engrosadas
- Placas blanquecinas en la boca (aftas)
- Picor vaginal y aumento del flujo (infecciones por levaduras)
En las infecciones profundas y sistémicas se puede observar una gran variedad de síntomas, en función de la zona del organismo afectada. Así, por ejemplo:
- En las infecciones pulmonares aparecen síntomas y signos similares a los de una gripe, como tos, fiebre, dolores musculares, dolores de cabeza y erupciones cutáneas
- Las infecciones de la sangre (septicemia) pueden ocasionar escalofríos, fiebre, náuseas, taquicardia
- Las infecciones del sistema nervioso central (SNC) (meningitis) pueden acompañarse de dolores de cabeza graves y persistentes, rigidez de nuca e hipersensibilidad a la luz.
- ¿Qué significa el resultado?
La interpretación de las pruebas de hongos y los exámenes al microscopio de la muestra, así como los cultivos a menudo requieren experiencia en el estudio de hongos. Los resultados deben considerarse cuidadosamente, junto con los signos y síntomas, así como el historial médico y, a veces, el historial de viajes de la persona examinada.
Infecciones superficiales
Muchas de las infecciones por hongos superficiales pueden diagnosticarse con una buena exploración física. Además de los síntomas generales, muchas de las infecciones cutáneas se acompañan de signos característicos (como la apariencia de unas uñas infectadas) y suelen afectar a zonas determinadas del organismo (como el pie de atleta entre los dedos del pie). Sin embargo, el médico no puede saber con certeza el tipo de hongo en concreto que causa la infección. A veces, un examen microscópico o cultivo de una muestra puede ser útil para detectar y confirmar una infección por hongos y puede ayudar a guiar el tratamiento.
Algunos ejemplos de infecciones superficiales incluyen:
- Infecciones fúngicas causadas por especies de Candida
- Pie de atleta
- Tiña inguinal
- Infección del cuero cabelludo o del cabello
- Infección de dedos o uñas de los pies
- Tiña
Infecciones profundas y sistémicas
En el caso de las infecciones persistentes, profundas o sistémicas es necesario un diagnóstico definitivo; esto requiere un estudio más exhaustivo para conseguir identificar el hongo que causa la infección y saber cómo abordar el tratamiento. Para ello suele ser necesaria una combinación de distintas pruebas que se pueden realizar en muestras de esputo o tejido extraído de los pulmones, sangre, orina o líquido cefalorraquídeo. Algunos ejemplos de algunas infecciones fúngicas graves que pueden requerir pruebas exhaustivas incluyen:
- Aspergillosis
- Blastomycosis
- Coccidioidomycosis
- Cryptococcosis
- Histoplasmosis
En general, un resultado negativo de la prueba significa que no hay una infección fúngica presente y que los síntomas probablemente se deben a otra causa. Una prueba negativa después de que una persona ha sido tratada por una infección por hongos significa que la terapia ha tenido éxito.
Los resultados positivos generalmente indican que hay un hongo presente y, a veces, identifican el tipo que causa una infección:
Si se consigue identificar los hongos mediante la preparación de KOH o con la tinción Calcofluor, se puede afirmar que el hongo está presente en la muestra estudiada; puede ser el causante de los síntomas del paciente o ser un hongo inocuo colonizador habitual de la piel. Sin embargo estos tests no identifican el tipo de hongo.
Cultivo: la presencia de múltiples microorganismos puede indicar que existen múltiples patógenos o que se trata de flora normal. Se debe tener cuidado al interpretar los resultados.
Si la muestra es de un lugar no estéril, como la piel, los hongos que se identifiquen pueden ser del tipo que causan enfermedades (patógeno), del tipo que solo causan enfermedades en personas con el sistema inmunológico debilitado (oportunistas) o aquellos que forman parte de la flora normal. También puede estar presente una mezcla de estos tipos.
Las muestras estériles, como sangre, líquido cefalorraquídeo o tejidos que se recojan correctamente, no se contaminarán con la flora normal. Un cultivo positivo identifica el hongo u hongos que causan la infección.
Si una prueba de detección de antígeno es positiva, es probable que el hongo identificado sea el causante de la infección.
Un resultado positivo en la prueba de detección de anticuerpos obtenido de una única muestra puede indicar una exposición a un tipo concreto de hongo, aunque no indica cuando se produjo la exposición. Un aumento de los niveles de anticuerpos en dos muestras de suero obtenidas en un intervalo de unas semanas (muestra en fase aguda y muestra en la fase de convalecencia) es indicativo de una infección fúngica activa o reciente. Es posible que algunos pacientes, a pesar de tener una infección por algún hongo, presenten unos niveles de anticuerpos inferiores a los esperados.
La detección de un hongo específico con una prueba molecular indica una posible infección con ese hongo si la prueba se realizó en una muestra de un sitio corporal estéril, como sangre, LCR o tejido.
- ¿Hay algo más que debería saber?
Si un hongo que está causando una infección no está presente en una cantidad suficiente en una muestra, una prueba para detectar y / o identificar el hongo puede ser falsamente negativa.
Para las pruebas de anticuerpos, es posible que algunas personas infectadas con sistemas inmunitarios debilitados no produzcan anticuerpos como se esperaba.
Las infecciones por hongos deben distinguirse de las debidas a otros microorganismos, como bacterias. En ocasiones, pueden estar presentes en la misma infección hongos y bacterias. Entre las pruebas que pueden emplearse para identificar o descartar otras causas de infección se incluyen:
- Tinción de Gram: prueba rápida que permite detectar al microscopio bacterias y/o hongos presentes en una muestra.
- Cultivo bacteriano – Utilizado para conocer si existe una infección bacteriana.
- Cultivo de micobacterias: solicitado normalmente cuando se sospecha la existencia de una tuberculosis.
- Hemocultivo: solicitado cuando se sospecha una septicemia.
Los hongos se desarrollan bien en medios húmedos, como por ejemplo piscinas públicas, así como en taquillas de los vestuarios, en el interior de los zapatos sudados, en prendas que se ajustan mucho al cuerpo y en los pliegues cutáneos. Las infecciones por hongos pueden minimizarse calzando sandalias o calzados especiales para piscinas, limitándose así la exposición directa; también cambiándose frecuentemente de calcetines, secando los zapatos que pudieran estar sudados y manteniendo las áreas más propensas del organismo limpias y secas.
- ¿Por qué cuando una persona presenta tos persistente y fiebre, el médico pregunta si ha viajado y quiere información acerca de las actividades que se han estado haciendo?
Algunos hongos se hallan en áreas geográficas concretas. De manera similar, una persona puede haber estado expuesta a esporas de hongos si ha estado realizando espeleología o ha frecuentado zonas en las que se está excavando, a pesar de no haber realizado ningún viaje. Es posible que las infecciones pulmonares causadas por hongos no se pongan de manifiesto hasta después de meses o incluso años después de la exposición. (Si se desea más información acerca de este tema, consultar Enfermedades del viajero).
- ¿A pesar de que el médico piense que se padece una infección por hongos, por qué realiza la prueba de la tuberculosis?
Muchos de los signos y síntomas asociados a infecciones fúngicas podrían ser debidos también a una tuberculosis. Normalmente el médico solicitará pruebas como un cultivo de micobacterias para asegurarse de que los síntomas no son causados por una tuberculosis. Ambos tipos de microorganismos (hongos y micobacterias) presentan un crecimiento muy lento, tanto en el laboratorio como en el organismo.
- ¿Por qué se toman múltiples tipos de muestra?
Para saber hasta qué punto la infección se ha propagado por distintas partes del organismo, y a veces, tan sólo para aumentar las probabilidades de detectar el hongo.
- ¿Es posible que una infección por hongos se resuelva sin ningún tipo de tratamiento?
Aunque algunas pueden resolverse espontáneamente, la mayoría requieren tratamiento. Las infecciones pulmonares y sistémicas pueden progresar lentamente e irse agravando, causando lesiones tisulares y orgánicas a pesar de que los síntomas no parezcan graves. Algunas infecciones profundas pueden ser mortales si no se tratan.
- ¿Es realmente necesario seguir el tratamiento durante un período de tiempo prolongado?
Sí. A pesar de notar una mejoría al cabo de poco tiempo, es imprescindible seguir las recomendaciones del médico. Las infecciones por levaduras pueden resolverse en días o semanas, pero otras infecciones fúngicas requieren varios meses o incluso años de tratamiento.