Para determinar si sus síntomas gastrointestinales se deben a una infección causada por bacterias Escherichia coli que producen la toxina Shiga
Escherichia coli productora de toxina Shiga
Cuando tenga diarrea aguda persistente, grave o sanguinolenta
Una muestra fresca líquida o sin forma de heces que no contenga orina ni agua, recogida en un recipiente limpio y seco. En el caso de los niños, se puede tomar una muestra rectal con un bastoncillo (hisopo). Las heces o el hisopo rectal deberán colocarse en un medio de trasporte para su entrega al laboratorio.
Ninguna
- ¿Cómo se usa?
Estas pruebas se usan para detectar la presencia de la Escherichia coli (E. coli) que produce la toxina Shiga y ayudar a diagnosticar una infección del tracto digestivo debida a estas bacterias. Las bacterias E. coli son parte de los sistemas digestivos sanos en humanos y otros mamíferos, pero hay cepas de E. coli que producen un veneno llamado toxina Shiga. Además de diarrea grave, las E. coli productoras de la toxina Shiga (STEC) pueden causar síndrome hemolítico urémico (SHU), una enfermedad grave que puede llevar a la insuficiencia renal e incluso a la muerte si no se trata adecuadamente. Las pruebas para STEC se usan para realizar un diagnóstico preciso y ayudar a orientar el tratamiento.
Estas pruebas también pueden utilizarse para ayudar a reconocer y rastrear presuntos brotes de STEC. Las infecciones se vinculan con frecuencia al consumo de alimentos o agua contaminados, el contacto con animales de granja o su entorno, o el contacto entre personas. La E. coli O157:H7 es la cepa más común en los brotes de E. coli transmitidos por los alimentos en los EE. UU. Sin embargo, hay cepas de STEC no O157 que también pueden causar diarrea grave y SHU, tales como la E. coli O104:H4.
Es importante que las infecciones por STEC sean diagnosticadas rápidamente para evitar que las bacterias se propaguen por toda la comunidad y se puedan realizar intervenciones para evitar el SHU. Las pruebas para STEC incluyen:
- Cultivo de heces: Los cultivos de muestras de heces utilizan medios con nutrientes especiales que permiten de manera selectiva que los patógenos crezcan mientras inhiben el crecimiento de bacterias que están normalmente presentes en el tracto digestivo (flora normal). Una vez que un patógeno crezca en un cultivo, se realizarán otras pruebas para identificarlo. También se puede cultivar una muestra de heces para otros patógenos, como la Salmonella, la Shigella y la Campylobacter. La STEC O157:H7 puede distinguirse de otros patógenos, incluidos otros tipos de E. coli, en cultivos porque las bacterias tienen un aspecto distinto cuando crecen en un medio específico de cultivo. Las STEC no O157 no pueden detectarse con el cultivo estándar de heces; requieren pruebas especiales. La detección de STEC no O157 no se realiza normalmente en los laboratorios clínicos, pero se puede llevar a cabo en laboratorios de la sanidad pública. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que se realice un cultivo para STEC en todas las muestras de heces enviadas para su cultivo procedentes de personas con diarrea aguda contraída en la comunidad. La diarrea contraída en la comunidad está en contraposición con la diarrea contraída en un entorno sanitario, como un hospital.
- Prueba de la toxina: Estas pruebas se usan para detectar la toxina Shiga directamente usando un inmunoensayo enzimático (IEE). Los cultivos de heces detectan STEC O157, pero no detectan STEC no O157. Por tanto, el CDC recomienda que se use el IEE para detectar toxinas Shiga junto con el cultivo de heces. La detección de STEC no O157 es importante, ya que posiblemente representa el 20-50 % de las infecciones por STEC en los EE. UU. cada año. El inmunoensayo enzimático solo identifica la presencia de toxinas Shiga y no determina qué cepa de E. coli produce la toxina.
- Pruebas genéticas: La PCR para el gen de la toxina Shiga 1 (stx1) y gen de la toxina Shiga 2 (stx2) son pruebas moleculares rápidas que pueden usarse para confirmar la presencia de la toxina Shiga.
- Electroforesis en gel de campo pulsado (PFGE): Este método lo usan los laboratorios de la sanidad pública para identificar subtipos de E. coli que se sospechan en un brote. Crea una “huella digital” de ADN de las bacterias detectadas que se introduce en una base de datos nacional para compararla con otras huellas digitales. Si hay coincidencias, esto puede indicar casos de la enfermedad provocados por la misma cepa de bacterias. De este modo, los laboratorios de la sanidad pública pueden evaluar con rapidez la causa de un brote aunque las enfermedades se produzcan en diferentes áreas geográficas.
- ¿Cuándo se solicita?
Estas pruebas se pueden solicitar cuando una persona tiene diarrea y el profesional sanitario sospecha una infección por E. coli productora de toxina Shiga.
Algunos de los signos y síntomas incluyen:
- Diarrea grave o aguda que persiste más allá de unos días
- Heces sanguinolentas
- Fiebre
- Dolor abdominal grave, calambres o hinchazón
Estas pruebas se solicitan a menudo cuando se sospecha un brote de E. coli en la comunidad, por ejemplo, cuando varias personas que han comido los mismos alimentos con el mismo origen tienen signos y síntomas similares.
- ¿Qué significa el resultado de la prueba?
Cultivo de heces
Los resultados del cultivo de heces se suelen notificar con el nombre de la bacteria patógena detectada. Si se detecta Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC) (cultivo positivo), significa que la STEC es la causa de los síntomas de la persona.Un cultivo de heces negativo para STEC significa que la Escherichia coli O157:H7 no estaba presente o no lo estaba en número suficiente para ser detectada. Los resultados del cultivo pueden indicar que un patógeno diferente a la E. coli está causando los síntomas. Estos podrían incluir los patógenos bacterianos Salmonella, Shigella y Campylobacter, patógenos virales o parásitos.
Prueba de toxinas con IEE
Un resultado negativo en el inmunoensayo enzimático (IEE) para la toxina Shiga sugiere que la toxina no está presente.Un resultado positivo en el inmunoensayo enzimático (IEE) para la toxina Shiga sugiere que las toxinas están presentes en las heces y que deben realizarse pruebas adicionales para hacer crecer e identificar la E. coli productora de las toxinas.
Pruebas genéticas
Un resultado negativo en una prueba genética sugiere que la STEC no estaba presente. Un resultado positivo sugiere que la STEC estaba presente. - ¿Hay algo más que deba saber?
Las E. coli no patógenas son una parte normal de un sistema digestivo humano sano. Sin embargo, las infecciones por E. coli en partes del cuerpo que no sean el sistema gastrointestinal pueden causar enfermedad. La E. coli es responsable de la mayoría de las infecciones del tracto urinario y también puede causar meningitis neonatal, entre otras infecciones. Estas infecciones por E. coli se detectan cultivando una muestra del área infectada.
- ¿Cómo se tratan las infecciones del tracto digestivo por E. coli productora de toxina Shiga?
El tratamiento recomendado para la E. coli O157 productora de toxina Shiga (STEC) que no ha progresado a síndrome hemolítico urémico (SHU) son los cuidados complementarios (descanso y rehidratación). Aquellos que presenten un riesgo elevado de desarrollar SHU, como los niños o ancianos, se vigilarán estrechamente. Si desarrollan SHU, será necesario hospitalizarlos.
Las infecciones por E. coli no O157 productora de toxina Shiga se tratan también con descanso y rehidratación, y a menudo se resuelven sin intervención adicional.
- ¿Por qué los antibióticos no son un tratamiento recomendado para una infección por E. coli productora de toxina Shiga?
Si está infectado por la E. coli productora de toxina Shiga, los antibióticos pueden aumentar su riesgo para desarrollar síndrome hemolítico urémico (SHU).
- ¿Por qué no debo tomar medicamentos antidiarreicos si tengo una infección del sistema gastrointestinal por E. coli productora de toxina Shiga?
Los medicamentos antidiarreicos pueden empeorar o prolongar su enfermedad porque retrasan la eliminación de E. coli de su tracto gastrointestinal inhibiendo el movimiento normal de alimentos y líquidos a través del tracto GI.
- ¿Qué más puede causar diarrea aguda?
Otras bacterias que pueden causar diarrea aguda incluyen:
- La Salmonella, que se encuentra a menudo en huevos crudos, carne de ave cruda y en mascotas reptiles.
- La Shigella, de alimentos y agua contaminados por heces.
- La Campylobacter, de carne de ave cruda o poco cocinada.
- La Clostridium difficile, puede crecer en exceso en los intestinos después de usar antibióticos
Los parásitos también pueden causar diarrea. Se encuentran en lagos y corrientes de agua de todo el mundo, y también pueden contaminar piscinas, bañeras de hidromasaje y suministros comunitarios de agua. Los parásitos unicelulares más frecuentes responsables de enfermedad gastrointestinal en los EE. UU. son Giardia lamblia (giardiosis), Entamoeba histolytica (E. histolytica) y Cryptosporidium parvum (cripto).
El rotavirus es la causa más común de diarrea grave en niños. Otros virus que causan diarrea incluyen Norwalk, norovirus (también llamados virus similares a Norwalk), adenovirus, calcivirus, citomegalovirus (CMV) y VIH.