Manual Merck

Please confirm that you are a health care professional

Cargando

Generalidades sobre el conductor anciano

Por

Peggy P. Barco

, OTD, OTR/L, BSW, SCDCM, CDRS, FAOTA, Washington University Medical School;


David B. Carr

, MD, Washington University School of Medicine

Última modificación del contenido abr. 2020
Información: para pacientes

Para muchos adultos mayores, conducir un automóvil es su opción preferida para el transporte comunitario. La enfermedad progresiva que deteriora la conducción en los adultos mayores puede tener dos resultados adversos graves: lesiones o muerte como consecuencia de un accidente de vehículo de motor (MVC) o el cese de la conducción.

La conducción segura requiere la integración de procesos visuales, físicos, motores y cognitivos complejos, y algunos conductores ancianos pueden presentar deficiencias leves a moderadas en alguna de estas áreas. Muchos de estos individuos autorregulan con éxito su comportamiento y compensan las deficiencias evitando horas de tráfico intenso, reduciendo la velocidad del vehículo, limitando la distancia de los viajes y evitando la conducción durante el crepúsculo, la noche o con mal clima. Asimismo, los conductores ancianos tienden a ser más cautos, conducen más despacio y se arriesgan menos. También son citados con menor frecuencia por conducir bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, algunos ancianos niegan o no son conscientes de estas limitaciones (p. ej., deterioro del juicio, cognición, tiempo de reacción) o desean mantener su independencia, y continúan conduciendo a pesar de estas alteraciones importantes en sus capacidades, necesarias para una conducción segura.

La mayoría de los accidentes de tránsito que involucran a ancianos se producen durante el día y en la semana. A menudo, estos accidentes son el resultado de una falla al interpretar la prioridad de paso, una señal de detención o una luz roja de un semáforo, o de no mantener el carril correcto, y tienden a producirse en situaciones más complejas (p. ej., cuando el automóvil atraviesa intersecciones, gira a la izquierda o se introduce en una zona con tráfico). Los accidentes de tránsito que involucran conductores mayores tienen más probabilidades de afectar a múltiples vehículos y de provocar lesiones graves y muertes que los que involucran conductores más jóvenes. A diferencia de los conductores más jóvenes, en los accidentes de tránsito con conductores de edad avanzada, el alcohol, los mensajes de texto, el uso de teléfonos móviles, y el exceso de velocidad rara vez juegan un papel; sin embargo, esta situación puede cambiar en futuras cohortes de edad avanzada.

Cuando un anciano tiene un accidente de tránsito, parece ser más vulnerable a sufrir una lesión porque

  • Tiene menor capacidad de soportar traumatismos.

  • Con frecuencia, tiene varias enfermedades asociadas (p. ej., osteoporosis, cardiopatía).

  • Muchos accidentes impactan sobre el lado del conductor (p. ej., al girar a la izquierda), por lo cual éste sería más vulnerable a sufrir lesiones.

  • Es más probable que un conductor anciano maneje un auto más antiguo que tiene menos características a prueba de choques.

Estadísticas

Según el Insurance Institute of Highway Safety, había más de 28.000.000 de conductores con licencia de 70 años o más en los Estados Unidos en 2017 (1). Los adultos mayores mantienen su licencia de conducir por más tiempo; la proporción de personas de 70 años o más con licencias aumentó del 73% en 1997 al 82% en 2017. En promedio, los conductores mayores también conducen más kilómetros por año, aunque menos millas que los conductores de mediana edad.

En 2018, 4.793 personas de 70 años o más murieron en accidentes automovilísticos en las carreteras de los Estados Unidos, lo que representa una disminución del 15% respecto de 1997. Sin embargo, los adultos mayores están cada vez más involucrados en accidentes automovilísticos fatales sobre una base porcentual, en comparación con otros grupos de edad.

Evaluación

Los profesionales sanitarios están obligados a influir en la toma de decisiones acerca de la capacidad de un individuo de conducir si identifican deficiencias durante un examen habitual, si se manifiesta una enfermedad seria, o si el paciente pide consejo, los miembros de la familia expresan preocupación, o una infracción identifica comportamientos inseguros durante la conducción. El papel del profesional sanitario es implementar evaluaciones funcionales y médicas detalladas relacionadas con la seguridad durante la conducción.

Las guías nacionales sobre conducción y demencia incluyen 8 observaciones y recomendaciones basadas en la evidencia (2):

  • Las preocupaciones del cuidador deben ser tomadas seriamente.

  • El diagnóstico aislado de demencia no es suficiente para retirar los privilegios de conducción.

  • Los individuos en la fase moderada de la demencia tienen pocas probabilidades de ser conductores seguros.

  • Las personas con demencia y pérdida progresiva de 2 o más actividades instrumentales de la vida diaria (AIVD) como resultado del deterioro cognitivo (pero sin pérdida de actividades básicas de la vida diaria) tienen un mayor riesgo de deterioro de la conducción.

  • Las personas con déficits en las AIVD debido al deterioro cognitivo deben someterse a una evaluación formal y una monitorización continua de la conducción si desean continuar conduciendo.

  • Ninguna prueba en el consultorio o batería de pruebas que incluyan evaluaciones cognitivas globales (p. ej., Mini-Mental State Exam [MMSE], Evaluación Cognitiva de Montreal [MoCA]) tiene suficiente sensibilidad o especificidad para ser utilizada como único determinante de la capacidad de conducción en todos los casos.

  • Las anomalías en los estudios cognitivos pueden identificar a un conductor en riesgo que necesita una evaluación adicional.

  • Las personas con demencia que se consideran aptas para continuar conduciendo deben ser reevaluadas cada 6 a 12 meses (o antes si corresponde).

Es imporante revisar los antecedentes de conducción; los detalles sobre los hábitos del paciente mientras maneja, los antecedentes de infracciones, accidentes, situaciones que pueden haber generado un accidente o antecedentes de haberse perdido pueden indicar un compromiso general o específico. Debido a que los conductores mayores con deterioro cognitivo pueden no entender todo demasiado bien, otra persona significativa debe participar en esta revisión. Las señales de advertencia de conducción insegura de la Asociación de Alzheimer incluyen los siguientes (3):

  • Olvidar la ubicación de destinos familiares

  • No obedecer las señales de tráfico

  • Tomar decisiones lentas o equivocadas mientras se conduce

  • Conducir a una velocidad inadecuada

  • Enojarse o confundirse mientras conduce

  • Golpear bordillos

  • No mantenerse dentro de los carriles

  • Cometer errores en las intersecciones

  • Confundir los pedales de acelerador y freno

  • Volver más tarde de lo habitual por un camino de rutina

  • Olvidar el destino mientras conduce

Algunos trastornos pueden obligar al profesional de la salud a derivar al paciente al Departamento Estatal de Vehículos Automotores para someterse a una nueva evaluación o para que se apliquen restricciones en relación con el derecho a conducir. (Véase el Capítulo 8 de la National Highway Traffic Safety Administration's Clinician's Guide to Assessing and Counseling Older Drivers, 4th edition for state licensing requirements and reporting regulations.) El Insurance Institute for Highway Safety pone a disposición una revisión actualizada de las políticas y prácticas sobre licencias de conducir estatales que afectan a los conductores mayores y con riesgo médico

Referencias

Conceptos clave

  • Muchos ancianos deben dejar de conducir, lo que puede provocar consecuencias negativas (p. ej., aislamiento social, depresión, disminución de los destinos a los cuales el individuo puede manejar).

  • Los cambios en la función física, motora, sensitiva, y cognitiva relacionados con la edad y con enfermedades pueden afectar la capacidad de conducir y son responsables del aumento de la tasa de accidentes por kilómetros (milla) conducidos en conductores mayores.

  • Muchos conductores ancianos autorregulan su comportamiento.

  • Los adultos mayores son más vulnerables a sufrir lesiones y muerte en un accidente automovilístico en comparación con otros grupos etarios.

  • Las pruebas en el consultorio y las pruebas cognitivas pueden identificar a los conductores en riesgo que necesitan una evaluación adicional, pero estas pruebas no son lo suficientemente sensibles ni específicas como para ser el único determinante de la capacidad de conducir.

  • Las personas con demencia que se consideran aptas para continuar conduciendo deben ser reevaluadas cada 6 a 12 meses (o antes si corresponde).

  • La Fundación para la Seguridad del Tráfico de la American Automotive Association (AAA) pone a disposición una base de datos de búsqueda que muestra las políticas de otorgamiento de licencias de conducir en cada estado de los EE.UU. y las provincias canadienses que afectan a los conductores mayores y los que presentan mayor riesgo médico (Driver Licensing Policies and Practices).

Más información

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.

También de interés

REDES SOCIALES

ARRIBA