Manual Merck

Please confirm that you are a health care professional

honeypot link

Placenta previa

Por

Antonette T. Dulay

, MD, Main Line Health System

Última modificación del contenido oct. 2020
Información: para pacientes

La placenta previa es la implantación de la placenta sobre o cerca del orificio cervical interno. Típicalmente, ocurre un sangrado vaginal indoloro con sangre roja y brillante después de las 20 semanas de gestación. El diagnóstico se realiza con ecografía transvaginal o abdominal. El tratamiento consiste en actividad modificada para el sangrado vaginal menor antes de las 36 semanas de edad gestacional, y cesárea entre las 36 y las 37 semanas 6 días. Si el sangrado es intenso o si el estado fetal es preocupante, está indicada la extracción quirúrgica inmediata del feto, en general por cesárea.

La placenta previa designa al tejido placentario que cubre cualquier porción del orificio cervical interno. Una placenta se denomina baja cuando el borde placentario no cubre el orificio interno, pero está a menos de 2 cm de él.

La incidencia de placenta previa es de 1/250 partos. Si la placenta previa se descubre durante la primera parte del embarazo, en general se resuelve para las 28 semanas a medida que el útero se agranda.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para la placenta previa incluyen los siguientes:

  • Multiparidad

  • Cesárea previa

  • Anomalías uterinas que inhiben la implantación normal (p. ej., miomas, legrado previo)

  • Cirugía o procedimiento uterino previo (p. ej., miomectomía) (p. ej., múltiples procedimientos de dilatación y legrado [D y L])

  • Tabaquismo

  • Embarazo multifetal

  • Edad materna avanzada

Complicaciones

Para las pacientes con placenta previa o una placenta de implantación baja, los riesgos incluyen mala presentación fetal, rotura prematura de membranas pretérmino, restricción del crecimiento fetal, vasa previa e inserción velamentosa del cordón umbilical (en el cual el extremo placentario del cordón se compone de vasos umbilicales divergentes rodeados solo por las membranas fetales).

En las mujeres que han tenido una cesárea previa, la placenta previa aumenta el riesgo de placenta acreta; el riesgo aumenta significativamente a medida que aumenta el número de partos por cesárea previos (de alrededor del 6-10% si han tenido un parto por cesárea a > 60% si han tenido > 4).

Signos y síntomas

En general, los síntomas comienzan durante la parte final del embarazo. Luego empieza un sangrado vaginal repentino e indoloro; la sangre puede ser rojo brillante y abundante, a veces incluso con shock hemorrágico. En algunas pacientes, hay contracciones uterinas con el sangrado.

Diagnóstico

  • Ecografía transvaginal

La placenta previa debe tenerse en cuenta en toda mujer con sangrado vaginal después de las 20 semanas. Si se encuentra una placenta previa, el tacto vaginal puede aumentar el sangrado, y a veces causa una hemorragia repentina y masiva; por lo tanto, si se produce un sangrado vaginal después de las 20 semanas, el examen pelviano digital está contraindicado a menos que primero se haya descartado la placenta previa mediante una ecografía.

Aunque la placenta previa es más probable que cause sangrado abundante, indoloro, de sangre de color rojo brillante más que en el desprendimiento prematuro de placenta, la diferenciación clínica aún no es posible. Así, en general se necesita la ecografía para distinguirlas. La ecografía transvaginal es un método seguro para diagnosticar una placenta previa.

Perlas y errores

  • Si el sangrado vaginal se produce después de las 20 semanas de edad gestacional, excluir placenta previa mediante ecografía antes de hacer un tacto vaginal.

En todas las mujeres con una placenta previa sintomática, está indicada la monitorización de la frecuencia cardíaca fetal.

Tratamiento

  • Internación y actividad modificada en el primer episodio de sangrado antes de las 36 semanas

  • Parto o cesárea si la madre o el feto se encuentran inestables

  • Si la mujer está estable, el parto se realiza entre las 36 semanas/0 días y las 37 semanas/6 días

Para un primer episodio (evento centinela) de sangrado vaginal antes de las 36 semanas, el tratamiento consiste en internación, actividad modificada (reposo modificado) e interrupción de las relaciones sexuales, que pueden causar sangrado al iniciar las contracciones o a través del traumatismo directo. (La actividad modificada implica abstenerse de cualquier actividad que aumente la presión intraabdominal durante un largo período de tiempo–p. ej., las mujeres deben evitar la posición de pie la mayor parte del día). Si el sangrado se interrumpe, en general se permite la deambulación y el alta.

En general, en un segundo episodio de sangrado, las pacientes son reinternadas y pueden mantenerse en observación hasta el parto.

Algunos expertos recomiendan usar corticoides para acelerar la madurez fetal si se cree puede ser necesario comenzar el trabajo de parto y la edad gestacional es < 34 semanas. Los corticosteroides pueden usarse si el sangrado ocurre después de las 34 semanas y antes de las 36 semanas (período pretérmino tardío) en pacientes que no han requerido corticosteroides antes de las 34 semanas (1).

El momento del parto depende del bienestar materno y/o fetal. Si el paciente está estable, el parto se puede hacer a las 36 semanas/0 días a 37 semanas/6 días. La documentación de la madurez pulmonar ya no es necesaria (2).

El parto está indicado para las siguientes causas:

  • Sangrado abundante o descontrolado

  • Resultados preocupantes en la monitorización fetal

  • Inestabilidad hemodinámica materna

El parto se realiza por cesárea debido a placenta previa. El parto vaginal puede ser posible en mujeres con placenta baja si el borde placentario está entre 1,5 y 2 cm del orificio cervical y el médico se siente cómodo con este método.

El shock hemorrágico debe tratarse. Si la madre tiene sangre Rh-negativa, es necesario administrar inmunoglobulina Rho(D) profiláctica.

Referencias del tratamiento

Conceptos clave

  • La placenta previa es más probable que resulte en el sangrado abundante, indoloro de sangre de color rojo más brillante que en el desprendimiento prematuro de placenta, pero la diferenciación clínica aún no es posible.

  • Considere la placenta previa en toda mujer que presenta sangrado vaginal después de las 20 semanas.

  • Para la mayoría de los primeros episodios de sangrado antes de 36 semanas, recomendar la hospitalización, la actividad modificada, y la abstinencia de las relaciones sexuales.

  • Considerar los corticosteroides para acelerar la maduración pulmonar fetal si el parto podría requerirse antes de las 34 semanas o si el sangrado ocurre entre las 34 y las 36 semanas en pacientes que no requirieron corticosteroides antes de las 34 semanas.

  • Está indicada la finalización del embarazo cuando la hemorragia es grave, o cuando la madre o el feto está inestable.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
Obtenga los

También de interés

¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
¡Descargue la aplicación  de los Manuales MSD! ANDROID iOS
ARRIBA