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Carcinoma basocelular

(Úlcera corrosiva)

Por

Gregory L. Wells

, MD, Ada West Dermatology, St. Luke’s Boise Medical Center, and St. Alphonsus Regional Medical Center

Última modificación del contenido mar. 2019
Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
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El carcinoma basocelular es una pápula o nódulo superficial, de crecimiento lento, que deriva de determinadas células epidérmicas. Los carcinomas basocelulares se originan en los queratinocitos que están cerca de la capa basal, que a veces se denominan queratinocitos basales. Las metástasis son raras, aunque el crecimiento local puede ser muy destructivo. El diagnóstico se realiza por biopsia. El tratamiento depende de las características del tumor y puede incluir el curetaje y la electrodisección, la resección quirúrgica, la criocirugía, la quimioterapia tópica y, en ocasiones, la radioterapia o farmacoterapia.

El carcinoma basocelular es el tipo más frecuente de cáncer cutáneo, con > 4 millones de casos nuevos por año en los Estados Unidos. Es más frecuente en personas de piel clara con antecedentes de exposición a la luz solar y es muy raro en personas de piel oscura.

Los carcinomas basocelulares también se asocian con síndromes genéticos y pueden originarse en un nevo sebáceo. La xerodermia pigmentosa representa un defecto hereditario en la reparación del DNA que puede provocar cáncer de piel no melanoma y melanoma. El síndrome de nevo basocelular (síndrome de Gorlin) es un trastorno autosómico dominante que produce múltiples carcinomas basocelulares, así como meduloblastomas, meningiomas, cánceres de seno, linfomas no Hodgkin y cánceres de ovario. El síndrome de Bazex es una genodermatosis rara que puede provocar la aparición temprana de carcinomas basocelulares múltiples.

Signos y síntomas

Las manifestaciones clínicas y el comportamiento biológico de los carcinomas basocelulares son muy variables. Los tipos más comunes son

  • Nodular (alrededor del 60% de los carcinomas basocelulares): estos tipos son nódulos pequeños firmes, brillantes y casi traslúcidos a rosados con telangiectasias, en general en la cara. Las úlceras y las costras son comunes.

  • Superficiales (alrededor del 30%): estos tipos son pápulas o placas rojas o rosadas, delgadas, de límites netos, en forma habitual en el tronco, que son difíciles de distinguir de la psoriasis o la dermatitis localizada.

  • Morfeaforma (5 a 10%): estos tipos son placas planas, cicatrizadas e induradas que pueden ser de color carne o rojo claro y tienen bordes indefinidos.

  • Otros : otros tipos son posibles. Los carcinomas basocelulares nodulares y superficiales pueden producir pigmento (a veces denominados carcinomas basocelulares pigmentados).

Manifestaciones del carcinoma basocelular

Lo más frecuente es que el carcinoma comience como una pápula brillante, que se agranda lentamente y luego de algunos meses o incluso años, muestra un borde perlado y brillante con vasos ingurgitados (telangiectasias) en la superficie y una úlcera central. Puede haber formación de costras o sangrado recurrentes. Los carcinomas pueden alternar con formación de costras y períodos de curación, que disminuye injustificadamente la preocupación de los pacientes y los médicos sobre la importancia de la lesión.

Diagnóstico

  • Biopsia

El diagnóstico del carcinoma basocelular se basa en biopsia y examen histológico.

Pronóstico

Los carcinomas basocelulares raras veces hacen metástasis, aunque pueden invadir tejidos sanos. En raras ocasiones, los pacientes mueren debido a que el carcinoma invade estructuras u orificios vitales (p. ej., ojos, oídos, boca, huesos y duramadre).

Casi el 25% de los pacientes con antecedentes de carcinoma basocelular desarrollan un cáncer basocelular nuevo dentro de los 5 años después del primer carcinoma. En consecuencia, los pacientes con estos antecedentes deben concurrir a un control médico 1 vez por año.

Tratamiento

  • Por lo general, métodos locales

El tratamiento del carcinoma basocelular debe estar a cargo de un especialista.

El aspecto clínico, el tamaño, la localización y el subtipo histológico determinan el tratamiento de elección, ya sea curetaje y electrodesecación, resección quirúrgica, criocirugía, quimioterapia tópica (imiquimod o 5-fluorouracilo) y terapia fotodinámica, o, en ocasiones, radioterapia.

Los cánceres recurrentes o con tratamiento incompleto, los cánceres extensos, los que se localizan en sitios de recurrencia (p. ej., cabeza y cuello) y aquellos similares a la morfea con bordes mal definidos suelen tratarse con cirugía de Mohs bajo guía microscópica, en la cual se estudian los bordes de los tejidos en forma progresiva hasta que estén libres de tumor (lo que se determina mediante la evaluación microscópica durante la cirugía).

Si los pacientes tienen enfermedad metastásica o localmente avanzada y no son candidatos para la cirugía o la radioterapia (p. ej., porque las lesiones son grandes, recurrentes o metastásicas), se puede administrar vismodegib y sonidegib. Ambos medicamentos inhiben la vía hedgehog (una vía que afecta la respuesta a la radioterapia y a la quimioterapia en algunos tumores y está mutada en la mayoría de los pacientes con carcinoma basocelular).

Prevención

Dado que el carcinoma basocelular parece estar relacionado con la exposición a los rayos ultravioleta (UV), deben tomarse varias medidas para limitar la exposición.

  • Evitar la exposición al sol: buscar las zonas de sombra, minimizar las actividades al aire libre entre las 10 am y las 4 pm (cuando los rayos del sol son más fuertes), evitar tomar sol y el uso de camas solares

  • Uso de ropas protectoras: camisas de manga larga, pantalones largos y sombreros de ala ancha

  • Uso de pantalla solar: al menos factor de protección solar (FPS) 30 con protección UVA/UVB de amplio espectro, usado según las instrucciones (reaplicar cada 2 horas y luego del baño o de sudar en forma profusa); no debe utilizarse para prolongar la exposición al sol

Conceptos clave

  • Los carcinomas basocelulares, los cánceres más comunes de la piel, son especialmente comunes entre las personas de piel clara sobre la superficie cutánea expuestas al sol.

  • Se debe considerar el diagnóstico en lesiones típicas (p. ej., pápula brillante, de crecimiento lento, a menudo con un borde brillante, perlado) y lesiones que alternativamente forman costras y curan.

  • Se debe derivar al paciente al especialista, para tratamiento con métodos localmente destructivos.

Información: para pacientes
NOTA: Esta es la versión para profesionales. PÚBLICO GENERAL: Hacer clic aquí para obtener la versión para público general.
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