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Mitos desmentidos sobre las intoxicaciones

Comentario
00/17/16 Gerald F. O’Malley, DO, Professor of Emergency Medicine and Toxicology, Sidney Kimmel Medical College of Thomas Jefferson University

Cuando las personas piensan en los venenos, a menudo se les vienen a la cabeza sustancias exóticas y planes malvados: un líquido de arsénico puesto con cuentagotas inadvertidamente en un plato de sopa en un banquete aristocrático o una dosis de ricina imposible de encontrar revuelta en una taza de té. En realidad, la gran mayoría de las intoxicaciones se producen por materiales mucho más frecuentes. La frase “el veneno está en la dosis” es real. Casi todo, incluidos los elementos que necesitamos para sobrevivir, como el agua y el oxígeno, se convierte en veneno peligroso con la dosis incorrecta.

Lo que el público entiende por intoxicación ha cambiado y mejorado mucho en las últimas décadas, pero aún se tienen muchas ideas erróneas. Estos mitos pueden ser muy peligrosos. Si usted o un ser querido han estado expuestos a una cantidad peligrosa de una sustancia particular, es deseable que cuente con los conocimientos más precisos y actualizados posibles: cada minuto cuenta. Analicemos con más detenimiento las cuatro ideas erróneas más frecuentes al respecto de los venenos y hagamos las aclaraciones pertinentes.

Mito n.º 1. Existe un antídoto para la mayoría de los venenos.

Desmentido. Existen solo aproximadamente 40 antídotos diferentes usados en Medicina Clínica para neutralizar las intoxicaciones de sustancias específicas y la mayoría de las salas de emergencia solo tienen en existencias una porción de estos. Menos de aproximadamente cinco de cada 100 pacientes de intoxicación reciben un antídoto específico para cualquier sustancia a la que se hayan expuesto. Un motivo de ello es que los médicos no saben qué produjo la intoxicación y tienen que atar cabos para llegar al origen más probable, según dónde haya estado el paciente o a qué pueda haber estado expuesto. Sin embargo, también es cierto que la mayoría de las intoxicaciones, incluso cuando se conoce el tipo de veneno, se pueden tratar con bastante efectividad sin un antídoto. El tratamiento más importante para la mayoría de las intoxicaciones es que los médicos traten los síntomas y las complicaciones que resulten de la intoxicación, mientras el cuerpo elimina el veneno por sí solo.

Había un supuesto antídoto universal, pero ya no se usa. Este antídoto universal, fundamentalmente carbón activado combinado con óxido de magnesio y ácido tánico, tenía por objeto prevenir que el cuerpo absorbiese venenos. Sin embargo, los estudios han demostrado que usar carbón, que efectivamente previene que el cuerpo absorba algunos venenos, tiene poco efecto en el éxito del tratamiento, y los ingredientes adicionales en realidad pueden interferir con el carbón.

Mito n.º 2. La intoxicación por monóxido de carbono generalmente provoca que la víctima quede inconsciente.

Desmentido. Esta es una idea errónea especialmente peligrosa para numerosas familias. Los signos de intoxicación por bajos niveles de monóxido de carbono son muy sutiles y, con frecuencia, difíciles de diagnosticar con precisión. Los síntomas iniciales de la intoxicación por monóxido de carbono incluyen dolor de cabeza, falta de aliento, fatiga, cambios de humor y deterioro en el criterio. Se evalúan y hospitalizan a muchas personas por estos síntomas, antes de que los médicos descubran que la causa es el monóxido de carbono, con lo que queda sin corregir el origen del gas incoloro e inodoro y sus peligrosos efectos. Se debe considerar la intoxicación por monóxido de carbono siempre que los miembros de la familia, particularmente los más pequeños, presenten síntomas vagos o similares a los de la gripe de manera simultánea.

La buena noticia: se puede comprar un detector de monóxido de carbono en su ferretería local, que es muy eficaz para eliminar el riesgo de la exposición peligrosa al monóxido de carbono y le lleva tranquilidad a su familia.

Mito n.º 3. La ipecacuana y la inducción a los vómitos son una manera eficaz de tratar diversas intoxicaciones.

Desmentido. Existen graves complicaciones que derivan de inducir vómitos en una posible víctima de intoxicación. El jarabe de ipecacuana, un medicamento usado para inducir vómitos, ya no se recomienda para el uso en el hogar y, de hecho, muchas farmacias ni siquiera lo tiene en existencias. Este y otros métodos de inducir el vómito, como colocar los dedos en la garganta, también tienen la posibilidad de producir consecuencias peligrosas accidentales y no aumentan el éxito del tratamiento por intoxicación.

En la mayoría de los casos, los momentos inmediatamente posteriores a la intoxicación se aprovechan mejor llamando a la línea directa de control de intoxicaciones local o al número de asistencia de emergencias local, según la gravedad. En la mayoría de los casos, inducir los vómitos no es necesario y corre el riesgo de crear más problemas peligrosos no relacionados con la intoxicación.

Mito n.º 4. Tragar veneno es siempre más peligroso que absorberlo a través de la piel.

Desmentido. Los medicamentos tópicos, especialmente, los parches para el dolor, pueden ser igual de peligrosos que las píldoras ingeridas y suelen ser más potentes. Estos parches brindan un enorme beneficio a los pacientes que tienen dificultades para tragar píldoras o para recordar tomar dosis periódicas. Sin embargo, incluso después del uso recomendado, puede permanecer hasta un 75 % del medicamento en el parche. Además, los niños pequeños pueden tener la tendencia de agarrar el parche, el cual sería difícil de detectar si se lo colocan y aún peor si intentan comérselo.

Los parches también presentan riesgo de intoxicación si están dañados o si se aplican sobre la piel irritada o dañada, lo que puede producir una absorción más rápida del medicamento.

El aceite de gaulteria, que se incluye en muchas preparaciones para el uso en la piel, también puede producir intoxicaciones similares a las de la aspirina.