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Comentario: Eliminar los desencadenantes del asma: ¿cuánto es demasiado?

Comentario
00/17/19 Emily J. Pennington, MD, Cleveland Clinic

El asma ya es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en niños, y es cada vez más prevalente en los Estados Unidos. Debido a este aumento, la gente hace todo lo que puede para disminuir el riesgo de asma para su familia.

El asma es una enfermedad en la que las vías respiratorias de los pulmones se estrechan en respuesta a ciertos desencadenantes, lo que provoca tos, sibilancias, opresión en el pecho y respiración difícil. Los desencadenantes habituales del asma incluyen

  • Alérgenos inhalados (como los ácaros del polvo, la caspa de animales, partículas de plumas y el polen)
  • Infecciones de las vías respiratorias
  • Irritantes (como el humo del cigarrillo, perfumes o la contaminación del aire)
  • Ejercicio
  • Estrés y ansiedad
  • Aspirina

Hay algunas teorías acerca de por qué se desarrolla el asma. Una teoría es la hipótesis de la higiene. Esta idea sugiere que la exposición en la infancia a los gérmenes y a las infecciones víricas ayuda a que el sistema inmunitario se desarrolle. Le enseña a nuestro sistema inmunitario la diferencia entre una sustancia nociva y una inocua, y le indica a nuestro sistema inmunitario que no reaccione en forma desmedida. Pero, esta hipótesis no puede explicar completamente por qué los niños desarrollan asma. Sabemos que la exposición a ciertas infecciones, como al virus sincicial respiratorio (VSR), puede hacer que los niños tengan más probabilidades de desarrollar asma en lugar de prevenir la afección. También hay datos que sugieren que la gravedad de la infección y el momento en que se produce durante la infancia afectan las probabilidades de desarrollar asma.

Un enfoque de la vida real

¿Cómo pueden los padres reducir los desencadenantes del asma en el hogar sin exagerar y sin crear un ambiente demasiado limpio?

La respuesta, como con tantas cosas, es la moderación y adaptarse a la situación específica.

Si alguien en su hogar tiene asma que se desencadena por alérgenos del medio ambiente, hay algunos aspectos básicos que puede contemplar para manejar su entorno. Tome medidas como cambiar los filtros de aire con frecuencia, controlar que no haya fugas de agua o moho en su hogar y limpiar con regularidad. Si tiene alfombra en su casa, pase la aspiradora con regularidad para eliminar la caspa de las mascotas y los ácaros del polvo.  

Concéntrese en los desencadenantes correctos

No necesariamente tiene que deshacerse de inmediato de las mascotas familiares, eliminar todas las alfombras y tirar sus almohadas y cortinas. Puede ser mucho más prudente a la hora de identificar y eliminar desencadenantes específicos.

Muchos pacientes a menudo tienen una idea de qué es lo que les causa el asma; presentan síntomas cuando hacen ejercicio, en conjunto con alergias estacionales o cuando están cerca de las mascotas de la casa, etc. Pero si no es así, una buena manera de identificar posibles desencadenantes del asma es llevar un diario del asma. Anotar exactamente cuándo y dónde presenta los síntomas puede revelar causas menos obvias, como estrés o medicamentos como la aspirina, o desencadenantes específicos del hogar como mascotas o algo presente en una habitación determinada.

Su médico de familia o especialista en enfermedades pulmonares utilizará este diario y los resultados de una prueba respiratoria para ayudar a reconocer cuáles son los desencadenantes. Si algo es claramente un factor desencadenante, usted debería hacer todos los esfuerzos posibles para eliminarlo de su casa. Pero si algo no parece ser un factor desencadenante, como una mascota querida o un juguete de peluche, no tiene que deshacerse de él.

Si los ataques de asma siguen produciéndose con frecuencia incluso después de eliminar los desencadenantes conocidos, es el momento de hablar con su médico sobre qué más puede estar desencadenando los síntomas. A veces, estos desencadenantes están fuera del control de una persona, como el polen, las lluvias intensas, las tormentas eléctricas o las temperaturas extremas. Si bien usted no puede controlar el clima, puede cerrar las ventanas, limitar el tiempo que pasa al aire libre cuando hay mucho polen en el aire, o cubrirse la nariz y la boca cuando el clima es frío. El estrés y la ansiedad también pueden ser factores que contribuyen al asma; los médicos pueden ayudar a desarrollar una estrategia para reducir el estrés. En otros casos, las vacunas contra la alergia pueden ayudar a limitar las reacciones a los desencadenantes del asma. Es importante asegurarse de hablar con su médico acerca de todos los posibles desencadenantes y tratamientos para el asma.

Para obtener más información acerca de cómo minimizar los desencadenantes del asma y cómo prepararse para hablar sobre el asma con su médico, consulte la página sobre asma en el Manual y los Datos clave sobre el asma en el Manual. Para obtener más información sobre el asma en niños, visite la página del Manual.