Respuestas a las preguntas frecuentes sobre la Listeria, la listeriosis y la retirada de alimentos
Los hongos, los quesos blandos, los gofres congelados, el pollo precocido, los fiambres…
Durante los últimos meses, las retiradas de alimentos vendidos en todo el país han invadido los titulares. Muchas de esas retiradas se han focalizado en productos potencialmente contaminados con Listeria. Los titulares pueden ser inquietantes, y muchas personas no están seguras de lo que deben hacer si compraron o comieron alimentos en riesgo de contaminación por Listeria. En este editorial, analizamos qué es la Listeria, los riesgos que supone para los adultos sanos y los grupos de riesgo, y cómo responder a las retiradas de productos.
1. ¿Cuál es la diferencia entre Listeria y listeriosis?
La listeriosis es la infección causada por la bacteria grampositiva, Listeria monocytogenes, generalmente cuando se consumen alimentos contaminados. Se suele pensar que los alimentos refrigerados son seguros, pero no siempre es así. Las bacterias de la Listeria pueden crecer en los alimentos a temperaturas de refrigerador y pueden sobrevivir en el congelador. Eso hace que los productos refrigerados, envasados y listos para el consumo (que no requieren cocción antes de comerlos) estén especialmente en riesgo de contaminación. Los brotes, los melones y otras frutas y verduras también pueden suponer un riesgo.
2. ¿Cuáles son los riesgos de la listeriosis?
La mayoría de las veces, las personas con sistemas inmunitarios sanos no tienen que preocuparse demasiado por la exposición a la Listeria. Sin embargo, la listeriosis es una de las enfermedades alimentarias más mortales para las personas con un sistema inmunitario debilitado. Las personas con listeriosis suelen tener escalofríos, fiebre y dolores musculares (parecidos a los de la gripe), con náuseas, vómitos y diarrea. Generalmente, los síntomas desaparecen en un plazo de 1 a 7 días.
A veces, las bacterias entran en el torrente sanguíneo desde el intestino e invaden determinados órganos. Esto se conoce como listeriosis invasiva. La listeriosis invasiva puede propagarse a los tejidos que cubren el cerebro y la médula espinal (provocando meningitis), a los ojos, a las válvulas cardíacas (provocando endocarditis), y a las articulaciones. En las mujeres embarazadas, puede propagarse al útero y al feto. En los Estados Unidos, la listeriosis invasiva se desarrolla en solo unas 1600 personas cada año, y unas 260 personas mueren por su causa.
3. ¿Quién está en riesgo?
La listeriosis es más frecuente entre los siguientes grupos:
- Las mujeres embarazadas
- Los fetos y los recién nacidos
- Las personas de 60 años o más
- Las personas con un sistema inmunitario debilitado, como las que tienen infección por inmunodeficiencia humana (VIH)
- Las personas que toman medicamentos inmunosupresores
Las mujeres embarazadas tienen aproximadamente 10 veces más probabilidades de contraer listeriosis que la población general, y las mujeres hispanas embarazadas tienen aproximadamente 24 veces más probabilidades de contraer listeriosis que la población general. La listeriosis es la razón por la cual la mayoría de los médicos recomiendan a las mujeres embarazadas evitar los fiambres y otros alimentos que podrían estar contaminados. A medida que crece el porcentaje de estadounidenses de más de 65 años, las personas mayores deben ser conscientes de los riesgos y de las señales de advertencia de la listeriosis y tomar las precauciones necesarias.
4. ¿Por qué parece haber tantas retiradas de alimentos por Listeria recientemente?
Con todos los titulares recientes, es fácil suponer que la listeriosis está en aumento en todo el país. Lo cierto es que hay varios factores que afectan el número de retiradas y la cobertura que los medios de comunicación hacen al respecto.
Para empezar, en Estados Unidos contamos con sólidos protocolos de seguridad alimentaria. Es posible que la contaminación por Listeria no esté necesariamente aumentando de forma significativa, pero estamos más atentos para descubrirla. Al mismo tiempo, un aumento en el consumo de alimentos procesados y preparados, donde es más probable que la Listeria esté presente, es un factor que probablemente contribuya.
Las personas también deben saber que un “brote” puede ser menos amenazante de lo que se cree. Se suele pensar en un brote como docenas o cientos de personas. Pero la definición de brote de una enfermedad transmitida por los alimentos abarca solo a dos o más personas que se enferman por comer los mismos alimentos o bebidas contaminados. El seguimiento de los brotes puede ser difícil, ya que una persona puede tardar hasta 10 semanas en enfermarse después de la exposición a la Listeria, y muchas personas sanas nunca se enfermarán ni presentarán síntomas. Esto dificulta el seguimiento de la enfermedad hasta las exposiciones individuales.
5. ¿Qué debo hacer si compré o consumí un producto contaminado con Listeria?
Es una buena idea prestar atención a las retiradas, especialmente en el caso de las personas que pueden tener mayor riesgo. Si compró un producto que podría estar contaminado, el primer paso es desecharlo. También debe limpiar a fondo el refrigerador y otras zonas de posible contaminación cruzada.
En la mayoría de los casos, cocinar los alimentos matará a las bacterias de la Listeria. Pero si usted o un miembro de su familia comió el producto sin cocinar, es importante controlar los síntomas y estar preparado para buscar atención médica de inmediato.
Para obtener más información sobre la listeriosis, visite la página de Los Manuales sobre el tema.