Técnica de tiempo muerto

Técnica de tiempo muerto

Un tiempo fuera es hacer que el niño pase unos minutos solo en un lugar con pocas fuentes de estimulación o distracción (un rincón o una habitación [que no sea el dormitorio del niño] que no sea oscuro ni aterrador y no tenga televisión, dispositivos digitales o juguetes). Lo mejor es aplicar esta técnica disciplinaria cuando los niños están conscientes de que sus acciones son inapropiadas o inaceptables y cuando perciben que el retiro de la atención es un castigo; en general, eso no sucede hasta los 2 años de edad. Se debe tener cuidado cuando esta técnica se utiliza con un niño que está en un entorno grupal (p. ej. guardería, escuela) porque puede provocar una humillación perjudicial.

La técnica puede aplicarse cuando un niño se comporta mal con una actitud que sabe que dará lugar a un tiempo muerto. Por lo general, éste debe ser precedido de reprimendas y recordatorios verbales.

  • Se le explica brevemente la mala conducta al niño y se le indica que debe sentarse en el lugar de tiempo muerto o se lo lleva allí si es necesario.

  • El niño debe sentarse en el lugar de tiempo muerto durante 1 minuto por cada año de edad (máximo, 5 minutos).

  • Un niño que abandona el lugar del tiempo muerto antes de que termine el tiempo asignado debe ser devuelto a dicho lugar y el tiempo muerto debe reiniciarse. Se evita la conversación y el contacto visual.

  • Cuando llega el momento de que el niño salga del lugar de tiempo muerto, el cuidador le pregunta el motivo del tiempo muerto sin enojarse ni regañar. Si el niño no recuerda la razón correcta, se le recuerda brevemente. No es necesario que el niño exprese remordimiento por la conducta inapropiada en tanto esté claro que comprende la razón del tiempo muerto.

Lo antes posible después del tiempo muerto, el cuidador debe elogiar al niño por una conducta apropiada, lo que puede resultar más fácil si se lo orienta a una nueva actividad lejos del lugar de la conducta inadecuada.