
El examen vaginal durante el trabajo de parto
Un examen vaginal es la forma más segura de saber si un trabajo de parto está progresando normalmente. Aprenderás mejor esta habilidad de un profesional con experiencia en la atención de partos y con mucha práctica. Este video mostrará los pasos para hacer este examen y la información clave que se debe recopilar.
Los exámenes vaginales aumentan el riesgo de infección. Haz uno inicialmente y luego no más frecuentemente que cada 4 horas, a menos que sea necesario. Nunca hagas un examen vaginal si hay sangrado a través de la vagina. Esto podría ser un signo de placenta previa. Entonces debes transferir a la mujer a un hospital que pueda hacer cesáreas.
Es importante que este examen se haga con sensibilidad y delicadeza. Explica cómo se hará y por qué. Pide el consentimiento de la mujer. Luego pídele que orine antes del examen. Para comenzar, lávese las manos con agua y jabón y use guantes. Haz que la mujer doble las rodillas y abra las piernas. No forces que abra las piernas; sé paciente y háblale para tranquilizarla si tiene miedo o está reacia. Si la mujer no se ha lavado el área genital, lávela suavemente de adelante hacia atrás con agua. No hay necesidad de afeitar el área. Observe si hay alguna condición, como infecciones o cicatrices de corte genital que puedan afectar el parto.
Luego examine a la mujer internamente. Póngase un guante estéril. Espere hasta que haya terminado una contracción. Luego sugiérale que realice respiraciones profundas y lentas para relajarse. Esto ayudará a reducir la incomodidad del examen.
Ahora separe los labios e inserte suavemente sus primeros 2 dedos. Incluso antes de que comience el trabajo de parto, el cuello uterino puede empezar a cambiar: puede reblandecerse, adelgazarse y dilatarse un poco; especialmente en madres que ya han tenido partos.
Primero verifique la posición del cuello uterino. Al principio del trabajo de parto, el cuello uterino puede estar dirigido hacia la parte posterior de la vagina. A medida que progresa el trabajo de parto, el cuello uterino se moverá hacia adelante y será fácil de alcanzar. Sienta la consistencia del cuello uterino: ¿está firme – como su nariz? – ¿o blando? A medida que progresa el trabajo de parto se volverá muy blando.
Luego verifique el grosor – o borramiento – del cuello uterino. Al principio del trabajo de parto puede estar grueso, como un tubo, de unos pocos centímetros de largo. El tubo se acorta a medida que el cuello uterino se borra, eventualmente convirtiéndose en una banda delgada alrededor de sus dedos. Ahora el cuello está completamente borrado.
Luego verifique la dilatación. Aprenderá con la práctica cuántos centímetros está dilatado el cuello uterino a través de la medición de la separación de sus dedos mientras estira suavemente el cuello uterino. La dilatación siempre se determina por la apertura cervical interna junto a la cabeza del bebé. Al principio el cuello uterino permite el ingreso de la punta de un dedo. En 1 centímetro cabe un dedo apretado. 2 centímetros permiten el ingreso de un dedo holgado. En 3 centímetros caben 2 dedos apretados. En 4 centímetros caben 2 dedos holgados. 5 centímetros representan una apertura un poco mayor que 2 dedos holgados. Los dedos comienzan a abrirse más y más a los 6, 7, 8 y 9 centímetros. A los 10 centímetros, el cuello uterino está completamente abierto, totalmente dilatado. No podrá sentir el cuello uterino delante de la cabeza del bebé. Deslice sus dedos alrededor de la cabeza para asegurarse de que no nota en absoluto el cuello uterino. A los 10 centímetros, sin cuello uterino en el camino, la mujer puede pujar e impulsar al bebé de manera segura sin riesgo de desgarrar el cuello uterino.
Verifique qué parte del bebé viene primero. Usualmente sentirá la cabeza dura y lisa, pero a veces sentirá las nalgas más blandas del bebé. Verifique qué tan cerca está el bebé: ¿está la cabeza alta? No puede ser tocada fácilmente con los dedos. ¿Está a la mitad? Ahí, al final de sus dedos. ¿O baja? Entrando en la vagina.
Verifique si siente la bolsa de aguas. Se sentirá como una protuberancia llena de líquido en la abertura cervical. Las membranas usualmente se rompen tarde en el trabajo de parto, pero pueden romperse en cualquier momento, incluso antes de que comience el trabajo de parto. Observe el color del líquido. Si es transparente o amarillo claro y la frecuencia cardíaca del bebé es normal, el bebé probablemente está bien. El líquido verde significa que hay meconio - las heces del bebé - en el líquido. Si el líquido es verde oscuro y espeso, el bebé puede estar en problemas. Si el nacimiento no ocurre pronto, es mejor transferir a la mujer a una instalación de nivel superior.
Es normal que quede un poco de sangre mezclada con mucosidad en su guante después de un examen vaginal. Verifique la presencia de un olor fétido que podría indicar una infección que debe ser tratada.
El cuello uterino de esta mujer está dilatado 6 centímetros y completamente borrado, la cabeza de su bebé puede tocarse con facilidad con los dedos, y la bolsa de aguas está intacta. Anímela a caminar para ayudar a que progrese su trabajo de parto.
Recuerde, haga el examen vaginal con sensibilidad y delicadeza. Aprenda esta habilidad a través de la práctica con un profesional con experiencia en la atención de partos. Se debe averiguar la posición del cuello uterino, si está firme o blando, qué tan delgado está, cuán dilatado está, si el bebé está con la cabeza para abajo, qué tan cerca está el bebé de sus dedos, si la bolsa de aguas está intacta, y si las aguas son transparentes o verdes.
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