Trastornos bipolares en niños y adolescentes

PorJosephine Elia, MD, Sidney Kimmel Medical College of Thomas Jefferson University
Reviewed ByAlicia R. Pekarsky, MD, State University of New York Upstate Medical University, Upstate Golisano Children's Hospital
Revisado/Modificado Modificado oct 2025
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Vista para pacientes

Los trastornos bipolares se caracterizan por episodios alternantes de manía, depresión y estado de ánimo normal, cada uno de los cuales persiste de semanas a meses cada vez en el trastorno bipolar I. En el trastorno bipolar II ocurren depresión mayor e hipomanía (pero nunca manía), mientras que en la ciclotimia ocurren depresión leve e hipomanía. Se sospecha que la etiología se debe a la herencia y a cambios en el nivel de neurotransmisores cerebrales; los factores psicosociales también pueden estar involucrados. El diagnóstico se basa en el historial. El tratamiento consiste en fármacos estabilizadores del estado de ánimo, a veces con psicoterapia.

El trastorno bipolar se caracteriza por alteraciones significativas del estado de ánimo, que incluyen episodios de manía (o hipomanía) y depresión mayor, intercalados con períodos de estado de ánimo normal. Los síntomas, la intensidad y la duración de los episodios del trastorno bipolar pueden variar (es decir, depresión, manía o ambos). El trastorno bipolar tiene un pico de edad de inicio alrededor de los 15 años, con el 10% de los casos comenzando a los 10 años, el 31% a los 18 años y el 69% a los 25 años (1). En muchos niños, la manifestación inicial es uno o más episodios de depresión. (Véase también Trastornos bipolares en adultos).

El inicio temprano del trastorno bipolar en la infancia y la adolescencia se ha asociado con mayor gravedad de los síntomas de depresión, ansiedad, retrasos en el tratamiento (2), y consumo de sustancias (3). Los estudios longitudinales indican un espectro entre las formas del trastorno bipolar de inicio juvenil y del adulto (4), con hallazgos neurológicos y comorbilidades similares (5, 6).

En el pasado se diagnosticaba trastorno bipolar a niños prepúberes que estaban discapacitados por estados de ánimo inestables intensos. Sin embargo, como estos niños suelen progresar a un trastorno depresivo en lugar de trastorno bipolar, ahora son clasificados como trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo.

Referencias generales

  1. 1. Solmi M, Radua J, Olivola M, et al. Age at onset of mental disorders worldwide: large-scale meta-analysis of 192 epidemiological studies. Mol Psychiatry. 2022;27(1):281-295. doi:10.1038/s41380-021-01161-7

  2. 2. Joslyn C, Hawes DJ, Hunt C, Mitchell PB. Is age of onset associated with severity, prognosis, and clinical features in bipolar disorder? A meta-analytic review. Bipolar Disord. 2016;18(5):389-403. doi:10.1111/bdi.12419

  3. 3. Hunt GE, Malhi GS, Cleary M, Lai HM, Sitharthan T. Comorbidity of bipolar and substance use disorders in national surveys of general populations, 1990-2015: Systematic review and meta-analysis. J Affect Disord. 2016;206:321-330. doi:10.1016/j.jad.2016.06.051

  4. 4. Hafeman DM, Goldstein TR, Strober M, et al. Prospectively ascertained mania and hypomania among young adults with child- and adolescent-onset bipolar disorder. Bipolar Disord. 2021;23(5):463-473. doi:10.1111/bdi.13034

  5. 5. Phillips ML, Swartz HA. A critical appraisal of neuroimaging studies of bipolar disorder: toward a new conceptualization of underlying neural circuitry and a road map for future research. Am J Psychiatry. 2014;171(8):829-843. doi:10.1176/appi.ajp.2014.13081008

  6. 6. Adler CM, Adams J, DelBello MP, et al. Evidence of white matter pathology in bipolar disorder adolescents experiencing their first episode of mania: a diffusion tensor imaging study. Am J Psychiatry. 2006;163(2):322-324. doi:10.1176/appi.ajp.163.2.322

Etiología del trastorno bipolar

Los factores ambientales, sociales, genéticos (trastorno bipolar familiar), perinatales (bajo peso al nacer, infecciones maternas) y la disfunción mitocondrial (1, 2) han sido implicados en la etiopatogenia del trastorno bipolar. La hipótesis de sensibilización o encendido ("kindling") sugiere que los factores de estrés ambiental y las adversidades en la vida temprana pueden interactuar con predisposiciones genéticas preexistentes para desencadenar el inicio del trastorno bipolar. En estudios en gemelos, el trastorno bipolar se caracterizó por una tasa de heredabilidad alta > 70% (3, 4). Varias variantes genéticas se han asociado con el trastorno bipolar (5), aunque actualmente no hay marcadores útiles para diagnosticar el trastorno bipolar. Sin embargo, los estudios de neuroimágenes en jóvenes informan volúmenes más pequeños en la amígdala (6–8) y la corteza prefrontal (9), así como la ausencia del aumento normal del volumen de la amígdala (10) y la sustancia blanca anterior que ocurre en controles normales durante la adolescencia. La hiperactivación relativa de la amígdala puede contribuir. Investigaciones indican que existe un mayor riesgo de desarrollar ciertos trastornos psicóticos (a saber, trastorno bipolar y esquizofrenia) entre adolescentes que usan productos derivados del cannabis. Factores adicionales pueden incluir defectos en las vías implicadas en la secreción de insulina y la señalización del endocannabinoide (11).

Ciertos fármacos (p. ej., cocaína, anfetaminas, fenciclidinas, ciertos antidepresivos) y tóxicos ambientales (p. ej., plomo) pueden exacerbar o simular el trastorno. Ciertos trastornos (p. ej., trastornos tiroideos) también pueden provocar síntomas similares. Las infecciones también pueden contribuir; la manía se ha asociado con infecciones por COVID-19 en jóvenes12.

Referencias de la etiología

  1. 1. Lam XJ, Xu B, Yeo PL, Cheah PS, Ling KH. Mitochondria dysfunction and bipolar disorder: From pathology to therapy. IBRO Neurosci Rep. 2023;14:407-418. Published 2023 Apr 11. doi:10.1016/j.ibneur.2023.04.002

  2. 2. Freyberg Z, Andreazza AC, McClung CA, Phillips ML. Linking Mitochondrial Dysfunction, Neurotransmitter, and Neural Network Abnormalities and Mania: Elucidating Neurobiological Mechanisms of the Therapeutic Effect of the Ketogenic Diet in Bipolar Disorder. Biol Psychiatry Cogn Neurosci Neuroimaging. 2025;10(3):267-277. doi:10.1016/j.bpsc.2024.07.011

  3. 3. Gordovez FJA, McMahon FJ. The genetics of bipolar disorder. Mol Psychiatry. 2020;25(3):544-559. doi:10.1038/s41380-019-0634-7

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  5. 5. Craddock N, Sklar P. Genetics of bipolar disorder. Lancet. 2013;381(9878):1654-1662. doi:10.1016/S0140-6736(13)60855-7

  6. 6. Phillips ML, Swartz HA. A critical appraisal of neuroimaging studies of bipolar disorder: Toward a new conceptualization of underlying neural circuitry and a road map for future research. Am J Psychiatry. 171(8):829-843, 2014. doi: 10.1176/appi.ajp.2014.13081008

  7. 7. Hafeman D, Bebko G, Bertocci MA, et al. Amygdala-prefrontal cortical functional connectivity during implicit emotion processing differentiates youth with bipolar spectrum from youth with externalizing disorders. J Affect Disord. 208:94-100, 2017. doi: 10.1016/j.jad.2016.09.064

  8. 8. Mwangi B, Spiker D, Zunta-Soares JC, et al. Prediction of pediatric bipolar disorder using neuroanatomical signatures of the amygdala. Bipolar Disord.16(7):713-721, 2014.

  9. 9. Najt P, Wang F, Spencer L, et al. Anterior cortical development during adolescence in bipolar disorder. Biol Psychiatry. 79(4):303-310, 2016.

  10. 10. Bitter SM, Mills NP, Adler CM, et al. Progression of amygdala volumetric abnormalities in adolescents following their first manic episode. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 50(10):1017-1026, 2011.

  11. 11. Carvalho AF, Firth J, Vieta E. Bipolar Disorder. N Engl J Med. 2020;383(1):58-66. doi:10.1056/NEJMra1906193

  12. 12. Meeder R, Adhikari S, Sierra-Cintron, et al. New-onset mania and psychosis in adolescents in the context of COVID-19 infection. Cureus14(4):e24322, 2022. doi: 10.7759/cureus.24322

Signos y síntomas del trastorno bipolar

El trastorno bipolar se caracteriza por episodios recurrentes de estado de ánimo elevado (manía o hipomanía). Los episodios maníacos generalmente alternan con episodios depresivos, que pueden ser más frecuentes. Durante un episodio maníaco en adolescentes, el estado de ánimo puede ser muy positivo o hiperirritable; los 2 estados de ánimo a menudo se alternan dependiendo de las circunstancias sociales. El habla en episodios maníacos es rápida y apremiante, hay disminución del sueño y aumento de la autoestima. La manía puede alcanzar proporciones psicóticas (p. ej., “Soy uno con Dios”). Puede haber intensa alteración del juicio y los adolescentes pueden adoptar conductas riesgosas (p. ej., promiscuidad sexual, imprudencia al conducir). También puede identificarse un aumento de la energía o irritabilidad, exaltación e incluso euforia.

Los niños prepuberales pueden presentar estados de ánimo drásticos, pero su duración es mucho más breve (a menudo, sólo algunos momentos) que en los adolescentes.

Por lo general, el comienzo es insidioso, y los niños suelen tener antecedentes de ser muy temperamentales y difíciles de manejar.

Pueden ocurrir síntomas depresivos como estado de ánimo deprimido generalizado o irritabilidad, pérdida marcada de interés en actividades, cambios significativos en el peso o el apetito, alteraciones del sueño, agitación o retraso psicomotor, fatiga, sentimientos de inutilidad o culpa excesiva, dificultad para concentrarse, pensamientos recurrentes sobre la muerte o ideación suicida, y malestar clínicamente significativo o deterioro en el funcionamiento diario. Si estos son los síntomas iniciales de presentación, se debe descartar el consumo de sustancias u otras condiciones médicas.

Diagnóstico del trastorno bipolar

  • Evaluación psiquiátrica

  • Criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth edition, Text Revision (DSM-5-TR)

  • Investigación de causas toxicológicas

El diagnóstico del trastorno bipolar se basa en la identificación de los síntomas de manía ya descritos, más los antecedentes de remisiones y recaídas (1).

Debe descartarse una serie de trastornos médicos (p. ej., trastornos tiroideos, infecciones o tumores cerebrales) e intoxicación por fármacos mediante una evaluación médica adecuada, incluida detección sistemática de drogas de abuso y tóxicos ambientales. Asimismo, el entrevistador debe buscar episodios precipitantes, como estrés psicológico grave, incluido maltrato infantil.

El trastorno bipolar I se define por la ocurrencia de al menos un episodio maníaco, que puede acompañarse de episodios de depresión mayor pero no los requiere; la manía se caracteriza por estado de ánimo anormalmente elevado o irritable y aumento de la actividad o energía que dura al menos 1 semana, a menudo con deterioro marcado y a veces con necesidad de hospitalización.

El trastorno bipolar II requiere episodios de depresión mayor pero nunca un episodio maníaco. Puede haber períodos de elevaciones del estado de ánimo menos graves (es decir, hipomanía) que pueden incluir mayor energía, disminución del sueño, pensamientos acelerados y distracción aumentada.

La ciclotimia incluye períodos prolongados (> 2 años) con episodios tanto hipomaníacos como depresivos; sin embargo, estos episodios no cumplen con los criterios específicos para un trastorno bipolar o depresivo mayor.

El trastorno bipolar por lo demás no especificado incluye síntomas por debajo del umbral que no cumplen los criterios para ninguno de los trastornos anteriores. El trastorno bipolar no especificado puede convertirse en trastornos bipolares I o II en aproximadamente el 50 a 75% de los jóvenes (2).

Referencias del diagnóstico

  1. 1. American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (DSM-5-TR), Washington: American Psychiatric Association, 2022.

  2. 2. Birmaher B, Merranko JA, Goldstein TR, et al. A Risk Calculator to Predict the Individual Risk of Conversion From Subthreshold Bipolar Symptoms to Bipolar Disorder I or II in Youth. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2018;57(10):755-763.e4. doi:10.1016/j.jaac.2018.05.023

Tratamiento de los trastornos bipolares

  • Psicoterapia

  • Manía: antipsicóticos de segunda generación, a veces agregando estabilizadores del estado de ánimo

  • Depresión: antipsicóticos de segunda generación más un ISRS, a veces litio

La psicoterapia enfocada en la familia puede ayudar a los niños y sus familias a hacer frente a las consecuencias del trastorno y reducir la frecuencia de episodios relacionados con el estado de ánimo (1). La psicoterapia individual también puede apoyar y tranquilizar a los adolescentes y reforzar el cumplimiento de la medicación.

Para la manía aguda, los antipsicóticos de segunda generación son la primera línea de tratamiento (2–5). Un metanálisis que informa sobre la eficacia y respuesta a risperidona, olanzapina, aripiprazol, quetiapina y asenapina avala una prueba de estos agentes en ese orden. El litio también puede iniciarse en la fase aguda de la enfermedad para lograr eficacia terapéutica en el mantenimiento. Se pueden utilizar otros estabilizadores del estado de ánimo (divalproato, lamotrigina, carbamazepina) en pacientes en los cuales 2 o 3 pruebas de tratamiento con antipsicóticos fueron infructuosos (6).

Para la depresión aguda, los antipsicóticos de segunda generación (p. ej., quetiapina, lurasidona) solos o combinados con un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) constituyen el tratamiento de primera línea. Una combinación de olanzapina-fluoxetina también se ha utilizado para tratar la depresión bipolar, pero no hay datos comparativos que muestren que la fluoxetina es más eficaz que los ISRS de acción más corta. El litio es una alternativa y también puede combinarse con un ISRS. En comparación con otros estabilizadores del estado de ánimo y antipsicóticos, el litio reduce la tendencia suicida, disminuye la depresión y mejora la función psicosocial. Estos hallazgos son semejantes a los encontrados en adultos (7). Los antidepresivos no deben usarse solos, sino en combinación con antipsicóticos o litio. Los antidepresivos no aumentan el riesgo de manía resistente al tratamiento (como se pensaba en el pasado), pero pueden desestabilizar el estado de ánimo en niños y adolescentes con un trastorno bipolar (8, 9). La psicoterapia también es importante.

El tratamiento de mantenimiento incluye continuar con los medicamentos que fueron eficaces en la fase aguda. El tratamiento con antipsicóticos de segunda generación solos o en combinación con litio reduce el riesgo de recurrencia. El litio sigue siendo uno de los medicamentos más eficaces utilizados para la prevención de recurrencias depresivas y maníacas en el trastorno bipolar.

Todos estos fármacos plantean un riesgo pequeño pero grave de una variedad de efectos adversos. (Véase tabla .) Por lo tanto, deben valorarse cuidadosamente los beneficios respecto de los posibles riesgos. Con los antipsicóticos de segunda generación, preocupa el aumento de peso y el síndrome metabólico. Se informa que la ziprasidona tiene menos efectos adversos metabólicos pero se asocia con una prolongación del intervalo QTc mayor que la mayoría de otros antipsicóticos (5,10). 

El metabolismo de las enzimas del citocromo P450 (CYP) tiene implicaciones importantes para la dosificación y la seguridad de los medicamentos utilizados en el tratamiento del trastorno bipolar (véanse paneles de pruebas genéticas). Los metabolizadores deficientes de CYP2D6 requieren la mitad de la dosis habitual debido al mayor riesgo de efectos adversos (p. ej., aumento de peso, sedación, trastorno del movimiento) (11).

Para los medicamentos metabolizados principalmente por CYP1A2, los inhibidores fuertes (p. ej., fluvoxamina, ciprofloxacina) pueden aumentar los niveles plasmáticos. Para los medicamentos metabolizados por CYP3A4, los inhibidores potentes (p. ej., ketoconazol, claritromicina, eritromicina, zumo de toronja) aumentarán los niveles plasmáticos, y los inductores (p. ej., carbamazepina, rifampicina, fenitoína) disminuirán los niveles plasmáticos. Para los medicamentos metabolizados por 2D6, los inhibidores potentes (p. ej., fluoxetina, paroxetina) pueden aumentar los niveles plasmáticos. La paliperidona se elimina típicamente sin modificación metabólica a través de los riñones y con una participación mínima de CYP2D6 y 3A4.

Los datos preliminares sobre la dieta cetogénica en adultos han mostrado una mejoría en los síntomas bipolares así como en los resultados metabólicos (12, 13). El mecanismo de acción propuesto de esta dieta es que la ingesta reducida de hidratos de carbono resulta en la producción de cetonas a partir de fuentes de grasa que sirven como fuente alternativa de combustible para el cerebro. Se necesita más investigación sobre el papel crítico de las intervenciones preventivas tempranas para retrasar la progresión de la enfermedad (14).

Perlas y errores

  • Los antipsicóticos de segunda generación (p. ej., risperidona) son el tratamiento de primera línea para el trastorno bipolar en pediatría.

  • El litio puede disminuir la ideación suicida.

Tabla
Tabla

Referencias del tratamiento

  1. 1. Miklowitz DJ, Schneck CD, Walshaw PD, et al. Effects of Family-Focused Therapy vs Enhanced Usual Care for Symptomatic Youths at High Risk for Bipolar Disorder: A Randomized Clinical Trial. JAMA Psychiatry. 2020;77(5):455-463. doi:10.1001/jamapsychiatry.2019.4520

  2. 2. Kendall T, Morriss R, Mayo-Wilson E, et al. Assessment and management of bipolar disorder: Summary of updated NICE guidance. BMJ. 349:g5673, 2014. doi: https://doi.org/10.1136/bmj.g5673

  3. 3. Yatham LN, Kennedy SH, Parikh SV, et al. Canadian Network for mood and anxiety treatments (CANMAT) and International Society for Bipolar Disorders (ISBD) collaborative update of CANMAT guidelines for the management of patients with bipolar disorder: Update 2013. Bipolar Disord.15(1):1-44, 2013. doi: 10.1111/bdi.12025

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  8. 8. Biederman J, Mick E, Spencer TJ, et al. Therapeutic dilemmas in the pharmacotherapy of bipolar depression in the young. J Child Adolesc Psychopharmacol. 10(3):185-192, 2000. doi: 10.1089/10445460050167296

  9. 9. Scheffer RE, Tripathi A, Kirkpatrick FG, et al. Guidelines for treatment-resistant mania in children with bipolar disorder. J Psychiatr Pract. 17(3):186-193, 2011. doi: 10.1097/01.pra.0000398411.59491.8c

  10. 10. Jensen KG, Juul K, Fink-Jensen A, Correll CU, Pagsberg AK. Corrected QT changes during antipsychotic treatment of children and adolescents: a systematic review and meta-analysis of clinical trials. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 2015;54(1):25-36. doi:10.1016/j.jaac.2014.10.002

  11. 11. Oshikoya KA, Neely KM, Carroll RJ, et al. CYP2D6 genotype and adverse events to risperidone in children and adolescents. Pediatr Res. 2019;85(5):602-606. doi:10.1038/s41390-019-0305-z

  12. 12. Sethi S, Wakeham D, Ketter T, et al. Ketogenic Diet Intervention on Metabolic and Psychiatric Health in Bipolar and Schizophrenia: A Pilot Trial. Psychiatry Res. 2024;335:115866. doi:10.1016/j.psychres.2024.115866

  13. 13. Campbell I, Campbell H. Mechanisms of insulin resistance, mitochondrial dysfunction and the action of the ketogenic diet in bipolar disorder. Focus on the PI3K/AKT/HIF1-a pathway. Med Hypotheses. 2020;145:110299. doi:10.1016/j.mehy.2020.110299

  14. 14. Post RM, Goldstein BI, Birmaher B, et al. Toward prevention of bipolar disorder in at-risk children: Potential strategies ahead of the data. J Affect Disord. 2020;272:508-520. doi:10.1016/j.jad.2020.03.025

Pronóstico del trastorno bipolar

El pronóstico de los adolescentes con trastorno bipolar varía, pero tiende a empeorar con cada recurrencia. Los factores que aumentan el riesgo de recurrencia incluyen la edad temprana de aparición, la gravedad de los episodios, la psicopatología familiar y la falta de cumplimiento y/o el cumplimiento deficiente del tratamiento (1). Los que presentan síntomas de leves a moderados, buena respuesta al tratamiento y cumplen con éste tienen un pronóstico excelente. Sin embargo, la respuesta al tratamiento suele ser incompleta, y los adolescentes muestran un notorio incumplimiento de los esquemas medicamentosos. En estos pacientes, el pronóstico a largo plazo no es tan bueno.

Poco se sabe acerca del pronóstico a largo plazo de niños prepuberales con diagnóstico de trastorno bipolar basado en estados de ánimo muy inestables e intensos.

Referencia del pronóstico

  1. 1. Birmaher B, Merranko JA, Gill MK. Predicting personalized risk of mood recurrences in youths and young adults with bipolar spectrum disorder. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 59(10):1156-1164, 2020. doi:https://doi.org/10.1016/j.jaac.2019.12.005

Conceptos clave

  • El trastorno bipolar se caracteriza por períodos alternantes de manía, depresión y estado de ánimo normal, cada uno de los cuales persiste de semanas a meses cada vez.

  • Por lo general, el trastorno bipolar comienza desde mediados de la adolescencia a mediados de la tercera década; es raro en niños más pequeños.

  • El comienzo típico es insidioso; los niños tienen antecedentes de ser muy temperamentales y difíciles de manejar.

  • En los adolescentes y los niños prepúberes, primero se tratan los episodios maníacos o de agitación con antipsicóticos, ya que estos medicamentos funcionan en forma rápida, seguidos de estabilizadores del estado de ánimo para prevenir las recaídas, e ISRS y psicoterapia para tratar los episodios depresivos.

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