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Diálisis peritoneal

Por

L. Aimee Hechanova

, MD, Texas Tech University

Última modificación del contenido ago 2019
Información: para pacientes

La diálisis peritoneal utiliza el peritoneo como membrana permeable natural a través de la cual pueden equilibrarse el agua y los solutos. En comparación con la hemodiálisis, la diálisis peritoneal es

  • Menos fisiológicamente estresante

  • No requiere acceso vascular

  • Se puede hacer en el hogar

  • Permite a los pacientes una flexibilidad mucho mayor

Sin embargo, la diálisis peritoneal requiere mucha más participación del paciente que la diálisis realizada en un centro. Es importante el mantenimiento de una técnica estéril. Del total de flujo esplácnico en reposo estimado de 1.200 mL/min, solo unos 70 mL/minuto entran en contacto con el peritoneo, por lo que el equilibrio de solutos se produce mucho más lentamente que en la hemodiálisis. Pero como el aclaramiento de solutos y agua es una función del tiempo de contacto y la diálisis peritoneal se realiza en forma casi continua, la eficacia en términos de eliminación de solutos es equivalente a la de la hemodiálisis.

En general, se instila el dializado a través de un catéter en el espacio peritoneal, se lo deja reposar y luego se lo drena. En la técnica de bolsa doble, el paciente drena el líquido instilado en el abdomen en una bolsa, y luego se instila líquido de la otra bolsa en la cavidad peritoneal.

La diálisis peritoneal se puede realizar manualmente o utilizando un dispositivo automatizado.

Los métodos manuales incluyen los siguientes:

  • La diálisis peritoneal ambulatoria continua (DPAC) no requiere de una máquina que haga el intercambio. En general, el adulto recibe una infusión de 2 a 3 L (los niños, entre 30 y 40 mL/kg) de dializado, 4 o 5 veces al día. El dializado se deja reposar 4 horas durante el día, y 8 a 12 horas a la noche. La solución se drena manualmente. El lavado del sistema de infusión antes de su llenado reduce el riesgo de peritonitis.

  • La diálisis peritoneal intermitente (DPI) es simple, logra un mayor aclaramiento de solutos que la diálisis peritoneal intermitente automatizada, y es útil principalmente en el tratamiento de la lesión renal aguda. En adultos, se realiza una infusión de 2 o 3 L (en niños, 30 a 40 mL/kg) de dializado, calentado a 37° C, durante 10 a 15 minutos; se lo deja permanecer en la cavidad peritoneal durante 30 o 40 minutos y se drena en 10 a 15 minutos. Pueden ser necesarios múltiples intercambios a lo largo de 12 a 48 horas.

La diálisis peritoneal automatizada (DPA) se está convirtiendo en la forma más popular de diálisis peritoneal. Utiliza un dispositivo automatizado que realiza múltiples intercambios durante la noche, a veces con permanencia durante el día. Hay 3 tipos:

  • En la diálisis peritoneal cíclica continua (DPCC), se deja el dializado por un tiempo más prolongado (12 a 15 horas) durante el día, con 3 a 6 recambios durante la noche realizados con un ciclador automatizado.

  • La diálisis peritoneal intermitente nocturna (DPIN) implica intercambios durante la noche, y deja a la cavidad peritoneal del paciente sin dializado durante el día.

  • La diálisis peritoneal corrriente implica dejar algo de líquido de diálisis (a menudo más de la mitad) en el peritoneo entre un intercambio y otro, lo que resulta en una mayor comodidad para el paciente y evita los problemas (p. ej., de reposicionamiento frecuente) resultantes de la incapacidad de drenar completamente el dializado. La diálisis peritoneal con marea puede realizarse con tiempo de permanencia durante el día o sin él.

Algunos pacientes requieren tanto DPAC como DPCC para lograr una eliminación adecuada.

Acceso

La diálisis peritoneal requiere el acceso intraperitoneal, generalmente a través de un catéter de silicona blanda o de poliuretano poroso. El catéter puede colocarse en el quirófano bajo visualización directa, o en la cama del paciente mediante la introducción a ciegas de un trócar o bajo visualización con un peritoneoscopio. La mayoría de los catéteres tienen un manguito de tela de poliestireno que permite el crecimiento de tejido desde la piel o la fascia preperitoneal, lo que idealmente termina produciendo un sello a prueba de agua y bacterias que impide la introducción de microorganismos en el trayecto del catéter. Si se dejan pasar 10 a 14 días entre la implantación del catéter y su uso, mejora la cicatrización del sitio y se reduce la frecuencia de pérdidas tempranas de dializado alrededor del catéter. Los catéteres con doble manguito son mejores que los de manguito simple. Además, un sitio de salida de dirección caudal (la apertura del túnel a través del cual el catéter ingresa en la cavidad peritoneal) reduce la incidencia de infecciones del sitio de salida (p. ej., porque permite menos acumulación de agua en la higienización del paciente).

Una vez que se ha establecido el acceso, el paciente se somete a una prueba de equilibrio peritoneal en la cual se drena el dializado después de dejarlo 4 horas, se lo analiza y se lo compara con el suero para determinar las tasas de eliminación de los solutos. Este procedimiento ayuda a determinar las características del transporte peritoneal del paciente, la dosis de diálisis necesaria y la técnica más adecuada. En general, la capacidad del procedimiento se define como un valor de Kt/V semanal 1,7 (donde K es el aclaramiento de urea en mL/min, t es el tiempo de diálisis en minutos y V es el volumen de distribución de la urea [que es aproximadamente igual al agua corporal total] en mL).

Complicaciones de la Diálisis Peritoneal

Las complicaciones más importantes y frecuentes de la diálisis peritoneal (véase tabla Complicaciones de la terapia de sustitución renal) son

  • Peritonitis

  • Infección del sitio de salida del túnel del catéter

Peritonitis

Los signos y síntomas de peritonitis incluyen dolor abdominal, líquido peritoneal turbio, fiebre, náuseas y dolor a la palpación.

El diagnóstico de la peritonitis se establece a partir de criterios clínicos y análisis. Se obtiene una muestra de líquido peritoneal sobre la que se realizan una tinción de Gram, un cultivo y un recuento diferencial de leucocitos. Se confirma peritonitis si el paciente tiene al menos 2 de los siguientes criterios:

  • Características clínicas compatibles con peritonitis (p. ej., dolor abdominal, sensibilidad y/o secreción de líquido dialisado turbio)

  • Leucocitos en líquido de dialisado > 100/mcL con > 50% de células polimorfonucleares después de un tiempo de permanencia de al menos 2 horas

  • Cultivo de líquido peritoneal positivo (1)

La tinción de Gram suele ser poco reveladora, pero los cultivos son positivos en > 90% de los casos. Aproximadamente el 90% tiene también recuentos leucocitarios > 100/microL, por lo general neutrófilos (linfocitos si la causa es un hongo). Los cultivos negativos con recuentos de leucocitos < 100/microL no excluyen la peritonitis, por lo que si se sospecha una peritonitis a partir de los criterios clínicos o de laboratorio debe iniciarse un tratamiento de inmediato, antes de disponer de los resultados del cultivo. Los análisis del líquido peritoneal pueden resultar falsamente negativos debido a un uso previo de antibióticos, una infección limitada al sitio de salida del catéter o el túnel, o una muestra con muy poco líquido.

Perlas y errores

  • Si se sospecha una peritonitis a partir de los criterios clínicos, iniciar el tratamiento de inmediato, independientemente de los resultados de laboratorio.

El tratamiento empírico debe adaptarse a los perfiles de resistencia bacteriana de cada centro de salud, pero las recomendaciones típicas son un tratamiento inicial con fármacos activos contra grampositivos, por ejemplo vancomicina o una cefalosporina de primera generación, más fármacos activos contra microorganismos gramnegativos, como una cefalosporina de tercera generación (p. ej., ceftazidima) o un aminoglucósido (p. ej., gentamicina). Las dosis se ajustan en la insuficiencia renal. Los medicamentos se ajustan según los resultados del cultivo del líquido de diálisis peritoneal. La terapia antibiótica suele administrarse por vía IV o intraperitoneal en la peritonitis, y por vía oral en la infección del sitio de salida. Los pacientes con peritonitis deben ser ingresados en el hospital para el tratamiento IV de ser necesario, o si surge una inestabilidad hemodinámica u otra complicación importante.

La mayoría de los casos de peritonitis responden a la terapia antibiótica inmediata. Si la peritonitis no responde a los antibióticos dentro de los 5 días o es causada por la recurrencia del mismo microorganismo o por hongos, el catéter de diálisis debe retirarse.

Infección del sitio de salida del túnel del catéter

La infección del sitio de salida del túnel del catéter se manifiesta con dolor a la palpación sobre su recorrido o en el sitio de salida, con formación de costras, eritema o drenaje de líquido. El diagnóstico es clínico. El tratamiento de la infección sin drenaje se realiza con antisépticos tópicos (p. ej., yodopovidona o clorhexidina); si estos no son eficaces, se administra en general vancomicina en forma empírica, y se realiza un cultivo que determina la terapia posterior.

Referencia de complicaciones

  • Li PK-T, Szeto CC, Piraino B, et al: ISPD (International Society of Peritoneal Dialysis) peritonitis recommendations: 2016 Update on prevention and treatment. Perit Dial Int 36(5):481-508, 2016.

Pronóstico

En general, la tasa de supervivencia a 5 años de los pacientes con diálisis peritoneal es un poco mayor que la de los pacientes bajo hemodiálisis (aproximadamente 52% en la diálisis peritoneal comparada con 42% en la hemodiálisis).

Información: para pacientes
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