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Efectos de la edad en el aparato reproductor femenino

Por Robert G. Brzyski, MD, PhD, Associate Professor of Obstetrics and Gynecology, The University of Texas Health Science Center at San Antonio ; Jennifer Knudtson, MD, Assistant Professor, Reproductive Endocrinology and Infertility Fellow Obstetrics and Gynecology, University of Texas Health Science Center at San Antonio

En torno a la menopausia se producen cambios rápidos en los órganos genitales. Los ciclos menstruales desaparecen y los ovarios dejan de producir estrógenos. Después de la menopausia, los tejidos de los labios menores, el clítoris, la vagina y la uretra se adelgazan (atrofia). Este adelgazamiento puede dar como resultado irritación crónica, sequedad y secreción vaginal. Las infecciones vaginales pueden aparecer con mayor facilidad. También, después de la menopausia, el útero, las trompas uterinas y los ovarios disminuyen de tamaño.

Con el envejecimiento se produce una disminución de la masa muscular y del tejido conjuntivo, que incluye los ligamentos y otros tejidos que sirven de soporte a la vejiga, el útero, la vagina y el recto. Como consecuencia de ello, los órganos afectados pueden descender de su posición (prolapso), lo que algunas veces causa una sensación de presión pélvica o de plenitud, dificultad para orinar, pérdida del control sobre la micción o la deposición (incontinencia urinaria e incontinencia intestinal), e incluso dolor durante el coito. Las mujeres que han tenido varios hijos tienen mayor probabilidad de sufrir estos problemas.

¿Sabías que...?

  • Algunas mujeres obtienen mayor satisfacción en sus relaciones sexuales después de la menopausia.

Debido a la presencia de una menor cantidad de estrógenos para estimular los conductos galactóforos, las mamas disminuyen su tamaño. El tejido conjuntivo que sostiene la mama también disminuye, lo que lleva a la flacidez y contribuye al cambio de forma. El tejido fibroso de las mamas se reemplaza por grasa, lo que hace que estas se vuelvan menos firmes.

En la mayoría de las mujeres, los cambios relacionados con la edad en los órganos reproductores no interfieren con la actividad sexual ni con el placer sexual después de la menopausia. Algunas disfrutan más de la actividad sexual después de la menopausia, posiblemente porque no tienen que preocuparse por los embarazos. Además, después de la menopausia, los ovarios y las glándulas suprarrenales continúan produciendo hormonas sexuales masculinas, que ayudan a mantener el deseo sexual, retardan la pérdida del tejido muscular y contribuyen a la sensación de bienestar general.

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