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Trombocitemia secundaria

(Trombocitosis reactiva)

Por Jane Liesveld, MD, Professor of Medicine, University of Rochester ; Patrick Reagan, MD, Fellow in Hematology and Medical Oncology, University of Rochester Medical Center

La trombocitemia secundaria es un trastorno que causa la producción de una cantidad excesiva de plaquetas, lo que provoca hemorragias o coagulación sanguínea inusuales.

El exceso de producción de plaquetas (trombocitemia) puede ocurrir sin una causa conocida (llamada trombocitemia esencial o primaria). La trombocitemia también puede estar causada por otros trastornos. Cuando la trombocitemia está causada por un trastorno subyacente de este tipo se denomina trombocitemia secundaria (o trombocitosis reactiva).

Las causas de la trombocitemia secundaria son:

  • Hemorragia

  • Extirpación del bazo

  • Infecciones

  • Artritis reumatoide y otros trastornos inflamatorios

  • Ciertos tipos de cáncer

  • Degradación prematura de los glóbulos rojos (hemólisis)

  • Déficit de hierro

  • Ciertos trastornos de la sangre

  • Sarcoidosis

En la trombocitemia secundaria puede que no se observen síntomas relacionados con el número elevado de plaquetas; en general, predominan los síntomas de la enfermedad subyacente. Cuando existen síntomas debidos al aumento del número de plaquetas, son similares a los que aparecen en la trombocitemia primaria. Los síntomas son:

  • Enrojecimiento, quemazón y dolor ardiente de las manos y los pies

  • Hormigueo y otras sensaciones anómalas en las puntas de los dedos de las manos, las manos y los pies

  • Dolor torácico

  • Pérdida de visión o visualización de manchas

  • Dolor de cabeza (cefalea)

  • Debilidad

  • Mareos

  • Hemorragias, por lo general leves (como la epistaxis, los hematomas de fácil aparición, el sangrado leve de las encías o las hemorragias en el tubo digestivo)

El bazo y el hígado pueden aumentar de tamaño. La hemorragia y la coagulación anormales no suelen ser motivo de preocupación cuando existe una elevación del recuento de plaquetas secundarias o reactivas.

El diagnóstico de la trombocitemia secundaria se basa en la presencia de un número alto de plaquetas junto con una enfermedad que justifica esta alteración, lo que además permite diferenciarla de la trombocitemia primaria. Para identificar las posibles causas, el médico hace análisis de sangre, a veces incluyendo pruebas genéticas y, puntualmente, una biopsia de médula ósea. Para determinar la causa del aumento en el número de plaquetas, pueden ser necesarias otras pruebas, como por ejemplo pruebas radiológicas.

El tratamiento se dirige a controlar la causa de dicho aumento. Si el tratamiento es eficaz, el número de plaquetas vuelve a la normalidad.