Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Dolor cervical

Por Alfred J. Cianflocco, MD, FAAFP, Department of Orthopaedic Surgery, Cleveland Clinic

La flexibilidad del cuello lo hace propenso al desgaste y a las lesiones por sobreestiramiento, como el latigazo cervical. Además, el cuello tiene la tarea fundamental de sostener la cabeza. Las malas posturas dificultan esta tarea. Por lo tanto, el dolor cervical, como el dolor lumbar (ver Dolor lumbar), es frecuente, y se hace más frecuente a medida que se envejece. Para el dolor localizado en la cara anterior del cuello, ver Dolor de garganta.

La parte de la columna vertebral situada en el cuello (columna cervical) se compone de siete huesos (vértebras) separados por discos formados por un material gelatinoso y cartílago. La columna contiene la médula espinal (ver Médula espinal y ver Introducción a los trastornos de la médula espinal). A lo largo de la médula espinal emergen los nervios raquídeos a través de los espacios entre las vértebras y se distribuyen por todo el cuerpo. La parte del nervio raquídeo más próxima a la médula se denomina raíz nerviosa. Los músculos y ligamentos del cuello sujetan la columna vertebral.

El dolor cervical puede implicar una lesión de los huesos, músculos, discos o ligamentos, aunque también puede ser causado por lesiones de los nervios o de la médula espinal. Cuando se produce una lesión en la columna cervical se puede comprimir la raíz nerviosa del nervio raquídeo, provocando dolor y, a veces, debilidad, entumecimiento y hormigueo en el brazo. La compresión de la médula espinal puede causar entumecimiento y debilidad en ambos brazos y piernas y, en ocasiones, la pérdida de control del intestino y la vejiga (incontinencia).

Causas

La mayoría de los trastornos que causan dolor lumbar pueden producir también dolor cervical afectando, en general, a la columna, los tejidos que la sostienen, o ambos.

Causas frecuentes

Las causas más frecuentes de dolor cervical son:

  • Las distensiones musculares y los esguinces ligamentarios

En estos casos, el dolor cervical por lo general se resuelve por completo.

Otras causas frecuentes son:

  • Espasmos musculares

  • Artrosis

  • Espondilosis cervical

  • Rotura de anillo fibroso o hernia discal

  • Fibromialgia

Las contracturas de la musculatura cervical son frecuentes y pueden ocurrir de forma aislada o después de un traumatismo, incluso una lesión menor.

En la espondilosis cervical (Ver también Espondilosis cervical), las vértebras cervicales y los discos intervertebrales degeneran, por lo general, a causa de la artrosis. Como resultado, los nervios que emergen a través de las vértebras pueden estar pinzados. Algunas veces el conducto vertebral (o raquídeo) se estrecha (estenosis vertebral [o raquídea] cervical), comprimiendo la médula espinal.

Cada disco tiene una cubierta resistente (anillo fibroso) y un interior blando y gelatinoso (núcleo pulposo). Si se produce una compresión súbita del disco entre las vértebras que se encuentran por encima y por debajo de este, se puede producir un desgarro (rotura) del anillo, causando dolor. El interior del disco puede sobresalir a través del desgarro (hernia). Al sobresalir, el disco puede empujar o incluso dañar la raíz nerviosa adyacente. En raras ocasiones, el disco comprime la médula espinal.

La fibromialgia (ver Fibromialgia) es una causa frecuente de dolor, incluido a veces el dolor cervical. Este trastorno causa dolor crónico difuso en los músculos y otras partes blandas, además de dolor en la región cervical.

Causas menos frecuentes

Las causas graves aunque poco frecuentes son:

  • Un desgarro en el revestimiento de una arteria del cuello (disección)

  • Meningitis

  • Tumor o infección de la médula espinal

  • infarto de miocardio (ataque al corazón o ataque cardíaco) o angina de pecho (dolor torácico debido a una irrigación insuficiente del músculo cardíaco)

La tortícolis espasmódica (ver Distonías focales y segmentarias) también es una causa poco frecuente, pero no es tan grave como las anteriores. Se trata de una contractura grave que puede ocasionar que la cabeza se incline y gire en una posición anormal. A veces, los espasmos son rítmicos, haciendo que la cabeza se sacuda. La causa puede ser desconocida o puede estar relacionada con ciertos medicamentos o con trastornos hereditarios.

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante esta valoración. En la valoración, en primer lugar el médico trata de identificar trastornos graves.

Signos de alarma

En las personas con dolor cervical, determinados signos son motivo de preocupación. Entre estos signos se encuentran los siguientes:

  • Pérdida de fuerza o sensibilidad (posiblemente un síntoma de lesión nerviosa)

  • Fiebre

  • Sudoración nocturna

  • Cefalea (jaqueca/dolor de cabeza)

  • Letargo o confusión

  • Molestias torácicas

  • Sudoración repentina o dificultad para respirar

  • Dolor que se desencadena o empeora durante el esfuerzo

Cuándo acudir al médico

Si existen signos de alarma o dificultad o dolor al tragar se debe consultar con un médico de forma inmediata. Si no hay signos de alarma pero el dolor es intenso (sobre todo si no se alivia con paracetamol (acetaminofeno) o con fármacos antiinflamatorios no esteroideos [AINE]), se debe consultar a un médico en uno o dos días como máximo. En caso contrario se puede esperar unos días o consultar telefónicamente con un médico para concertar una cita.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico. A continuación, realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren una causa y orientan sobre las pruebas que pueden ser necesarias ( Algunas causas y características del dolor cervical).

La exploración física se centra en la columna vertebral y en el sistema nervioso (exploración neurológica ver Exploración física) en busca de signos de compresión de una raíz (compresión radicular) o de la médula espinal. Los signos de compresión radicular son: debilidad muscular, reflejos anormales (se comprueban percutiendo los tendones alrededor del codo, por debajo de la rodilla y por detrás del tobillo), disminución de la sensibilidad en zonas del cuerpo que no sean la cabeza, incapacidad para orinar e incontinencia de orina o heces. El médico puede solicitar a la persona que mueva el cuello en distintas posiciones.

Con la información sobre el dolor, la historia clínica y los resultados de la exploración física, el médico puede ser capaz de determinar las causas más probables:

  • La pérdida de fuerza o sensibilidad puede indicar una lesión de la médula espinal o de los nervios o un desgarro en el revestimiento de una arteria del cuello.

  • El dolor en la parte frontal o en un lado del cuello por lo general no se debe a un problema relacionado con la médula espinal.

  • El dolor que se irradia hacia el brazo por lo general está producido por espondilosis cervical con compresión de una raíz nerviosa.

  • El dolor que es constante, intenso, que empeora progresivamente y no se alivia con el descanso, sobre todo si impide el sueño y se acompaña de sudoración, puede indicar que existe un tumor o una infección.

Algunas causas y características del dolor cervical

Causa

Características comunes*

Pruebas

Causas más frecuentes pero no graves

Esguinces y distensiones

Dolor que

  • Por lo general ocurre en un lado de la columna vertebral

  • Empeora con el movimiento y disminuye con el reposo

Exploración por un médico

Espasmos musculares

Dolor y rigidez constante, que limitan la movilidad o producen dolor cuando se gira la cabeza a uno u otro lado (a veces en ambos sentidos)

Ausencia de síntomas de disfunción del sistema nervioso (síntomas neurológicos)

Exploración por un médico

Artrosis (sin compresión de la raíz nerviosa)

Dolor que

  • Es a veces constante

  • Empeora con el movimiento

A menudo se acompaña de artritis en los dedos, las caderas y/o las rodillas

Exploración por un médico

A veces, radiografías cervicales

Espondilosis cervical (con compresión de la raíz nerviosa vertebral)

Dolor que

  • A menudo se extiende hacia el brazo, a veces a la mano

  • Por lo general, se produce en el propio cuello

En ocasiones debilidad y/o entumecimiento en los brazos

RMN cervical

Hernia de disco (generalmente con compresión de la raíz nerviosa espinal)

Igual que para la espondilosis cervical, ver arriba

RMN cervical

Fibromialgia

Dolor y rigidez en muchas zonas del cuerpo (no solo en el cuello)

Zonas doloridas que son sensibles al tacto

A menudo perturba el sueño

Más frecuente en mujeres de 20 a 50 años

Exploración por un médico

Causas menos frecuentes pero más graves

Desgarro en el revestimiento de una arteria del cuello

Dolor cervical, facial o cefalea, en general constante

Por lo general, síntomas neurológicos como pérdida del equilibrio o del sentido del gusto, confusión, debilidad del brazo y la pierna del mismo lado, y dificultad para tragar, hablar y/o déficit visual

ARM o angio-RM

Tumor vertebral

Dolor constante con empeoramiento progresivo (incluso de noche), con independencia de la posición o el movimiento

A veces, sudores nocturnos o pérdida de peso

RMN

En ocasiones, biopsia

Infección de los huesos o tejidos adyacentes

Dolor constante con empeoramiento progresivo,(incluso de noche), con independencia de la posición o el movimiento

A veces, sudores nocturnos, fiebre y/o pérdida de peso

RMN

Por lo general, cultivo de una muestra de tejido infectado

Meningitis

Cefalea (jaqueca/dolor de cabeza) intensa

Dolor cervical que empeora cuando la cabeza se inclina hacia adelante, pero no cuando rota hacia los lados

Por lo general fiebre, letargo y/o confusión

Punción lumbar y análisis del líquido cefalorraquídeo

Infarto de miocardio (ataque al corazón o ataque cardíaco) o angina de pecho

Sudoración repentina y a veces recurrente, dificultad para respirar y/o dolor torácico

Por lo general, factores de riesgo de enfermedad cardíaca

Electrocardiografía, análisis de sangre para medir determinadas sustancias denominadas marcadores cardíacos para verificar si se ha producido una lesión cardíaca y/o pruebas de diagnóstico por la imagen como el cateterismo cardíaco o pruebas de esfuerzo

*Las características incluyen síntomas y los resultados del examen realizado por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

ARM = angiografía por resonancia magnética (ARM o angio-RM); RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

A menudo, las pruebas no son necesarias porque la mayoría de los dolores cervicales están causados por distensiones y esguinces, que el médico puede diagnosticar en general basándose en el examen clínico. Suelen realizarse pruebas complementarias si se sospechan otros trastornos ( Algunas causas y características del dolor cervical). Si existen síntomas de disfunción del sistema nervioso (síntomas neurológicos), como debilidad o entumecimiento, por lo general se realiza una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía computarizada (TC). La RMN proporciona imágenes más claras de los tejidos blandos (incluyendo discos y nervios) que la TC. La RMN y la TC proporcionan mejores imágenes de la estructura ósea que las radiografías simples. Sin embargo, las radiografías simples a menudo permiten identificar anomalías frecuentes en los huesos (como la artrosis), por lo que si el médico sospecha estos trastornos puede solicitar en primer lugar unas radiografías.

En ocasiones, se realizan electromiografías y estudios de conducción nerviosa (ver Diagnóstico de las enfermedades cerebrales, medulares y nerviosas : Electromiografía y estudios de conducción nerviosa) para evaluar la posible compresión de una raíz nerviosa.

Tratamiento

Se deben tratar los trastornos específicos. Por ejemplo, si existe compresión de la médula espinal o de un nervio raquídeo, suele ser necesaria la cirugía.

La mayoría de las veces la causa es un esguince, una distensión muscular, u otras lesiones músculoesqueléticas y todo lo que se necesita es un analgésico sin receta médica, como el paracetamol (acetaminofeno) o un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) para aliviar el dolor. Los síntomas generalmente se resuelven por completo. Si la inflamación no está contribuyendo al dolor se suele recomendar únicamente paracetamol (acetaminofeno) en lugar de un antiinflamatorio no esteroideo (AINE), ya que se cree que es más inocuo. El hielo o el calor también pueden ayudar (ver Tratamiento del dolor y la inflamación). Conviene enseñar a la persona cómo estar de pie, sentarse y dormir de forma que no fuerce el cuello.

Puede ser beneficioso evitar actividades que agravan el dolor, como permanecer sentado durante largos periodos de tiempo (sobre todo cuando se utiliza la computadora, el teléfono u otros dispositivos electrónicos). Se deben mantener una postura y una mecánica corporal adecuadas al estar de pie, sentado, acostado o al realizar cualquier actividad. Las personas que duermen de lado deben utilizar una almohada para apoyar la cabeza y el cuello en posición neutra (no inclinado hacia abajo, hacia la cama o hacia el techo). Si se duerme boca arriba se debe usar una almohada para apoyar la cabeza y el cuello, sin que queden elevados. Se debe evitar dormir boca abajo. El médico o el fisioterapeuta pueden recomendar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, incluyendo ejercicios de fortalecimiento de la región dorsal.

Si se necesita mayor alivio del dolor, el médico puede prescribir analgésicos opiáceos. A veces se utilizan relajantes musculares, como carisoprodol, ciclobenzaprina, diazepam, metaxalona o metocarbamol, pero su utilidad está en discusión. Los relajantes musculares no son recomendables en ancianos, ya que son más vulnerables o propensos a los efectos secundarios.

En la tortícolis espasmódica, la fisioterapia o el masaje consiguen, a veces, detener temporalmente los espasmos. Por lo general, se alivia el dolor con fármacos administrados por vía oral o inyectados (incluidos el anticonvulsivo carbamazepina y algunos sedantes suaves como clonazepam). Sin embargo los fármacos solo controlan los espasmos aproximadamente en un tercio de las personas. Si el dolor es intenso o si la postura está alterada, se inyecta toxina botulínica (una toxina bacteriana utilizada para provocar la parálisis muscular) en los músculos afectados.

Conceptos clave

  • La mayoría de los dolores cervicales están causados por distensiones y esguinces, y se resuelven por completo.

  • La mayoría de los trastornos que pueden causar dolor lumbar pueden producir también dolor cervical.

  • Si existen signos de alarma, como lesiones nerviosas, se debe acudir al médico de inmediato.

  • La mayor parte de los dolores cervicales se pueden aliviar con analgésicos sin receta médica y modificando actividades.

Recursos en este artículo