Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Apoyo nutricional para personas moribundas o con demencia grave

Por David R. Thomas, MD

Con el tiempo, las personas moribundas pierden el apetito (ver Inapetencia), y las personas con demencia avanzada se vuelven incapaces de comer. Los familiares a menudo se preocupan acerca de proporcionar alimentos a estas personas y puedan consultar a un médico sobre el uso de una sonda o métodos de alimentación por vía intravenosa (apoyo nutricional). Están predispuestos a recurrir al apoyo nutricional por muchas razones. Por ejemplo, los alimentos se han asociado con el amor, el cuidado, la hospitalidad, y el apoyo en todas las culturas a lo largo de la historia. Además, las comidas familiares pueden ser una actividad social a la que son reacios a renunciar.

Sin embargo, el apoyo nutricional no parece tener ningún beneficio. No parece prolongar la vida o mejorar la calidad de vida. Muchos médicos y enfermeras que cuidan a personas moribundas creen que los días antes de la muerte pueden ser más incómodos para ellas si reciben apoyo nutricional o se les obliga a comer más de lo que quieren. A las personas con demencia avanzada o moribundas no les angustia la sensación de hambre. Por lo general se sienten más cómodas cuando comen y beben lo que quieren. Durante el proceso de la muerte, el cuerpo comienza a apagarse, y la persona puede perder el deseo de comer y beber. Además, hasta hace poco tiempo en la historia humana, no se daba apoyo nutricional a los moribundos ni se les obligaba a comer más de lo que querían. En consecuencia, los médicos por lo general no recomiendan el apoyo nutricional.

¿Sabías que...?

  • No debe forzarse o instar a las personas moribundas o con demencia avanzada a comer más de lo que quieren.

Si no se espera una muerte inminente en horas o días, se puede proporcionar apoyo nutricional durante un tiempo limitado para ver si mejora el estado general de la persona, su lucidez mental o su vitalidad. A menudo, no se produce ninguna mejora. La persona moribunda y sus familiares deben tener un acuerdo explícito con el médico sobre cuando debe intentarse y cuando debe interrumpirse el apoyo nutricional, especialmente si no es útil.

Sin embargo, los familiares y los cuidadores pueden ofrecer alimentos reconfortantes y que animen suavemente a la persona a comer:

  • Proporcionar alimentos lentamente

  • Ofrecer pequeñas porciones de alimentos y pequeños sorbos de agua

  • Ofrecer alimentos favoritos, sabrosos o fáciles de tragar los alimentos

  • Ofrecer una pequeña cantidad de una bebida alcohólica favorita y suministrarla antes de las comidas

  • Por encima de todo, permitir a la persona elegir cuándo y qué comer y beber

Los estimulantes del apetito, como ciertos antidepresivos, megestrol, o dronabinol, pueden ayudar.

Facilitar otros cuidados, como cepillarle los dientes, humedecerle la boca con hisopos húmedos, según sea necesario, darle cubitos de hielo y aplicarle bálsamo labial, puede reconfortar física y psicológicamente a la persona moribunda y los miembros de la familia que le proporcionan los cuidados.

Recibir asesoramiento puede ayudar a los familiares que están preocupados por la posibilidad de usar el apoyo nutricional.

Recursos en este artículo