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Fracturas nasales

Por Sam P. Most, MD, Stanford University

  • Normalmente, una fractura nasal sangra, duele y se inflama.

  • Para diagnosticar una fractura nasal, el médico examina y palpa el puente de la nariz.

  • En ocasiones es necesario devolver los fragmentos del hueso fracturado a su posición normal.

Los huesos de la nariz se fracturan con mayor frecuencia que cualquier otro hueso facial. Cuando se fracturan los huesos nasales, la membrana mucosa que reviste la nariz suele desgarrarse, causando una hemorragia. Con frecuencia, el puente de la nariz se desplaza hacia un lado. A veces el cartílago del tabique nasal (el tejido gomoso que divide la cavidad nasal en dos) puede ser empujado a un lado. Si la sangre se acumula debajo de la membrana mucosa que recorre el cartílago del tabique nasal (hematoma septal), puede producirse la muerte del cartílago. El cartílago muerto puede desintegrarse, haciendo que el puente de la nariz se hunda en la zona central (deformidad en silla de montar).

Deformidad en silla de montar

La deformidad en silla de montar se produce cuando el cartílago de la nariz muere y se desintegra. Como consecuencia, el puente de la nariz se hunde en la zona central.

A veces, cuando se rompe la nariz, los huesos que unen la nariz al cráneo se lesionan. Esta lesión permite que el líquido que rodea el encéfalo y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo) se infiltre. La lesión también puede permitir que las bacterias procedentes de la nariz entren en el espacio que rodea el encéfalo y la médula espinal y causen una infección grave (meningitis).

Síntomas

Una nariz que sangra, duele y está inflamada y dolorosa al tacto tras recibir un golpe puede estar rota. Una nariz rota puede verse torcida. A veces, la zona que rodea los ojos también se ve amoratada. La nariz se mantiene hinchada durante 3 a 5 días después de la fractura.

Diagnóstico

Se necesita atención médica para detectar hematomas septales, filtraciones de líquido cefalorraquídeo y otras lesiones faciales que pueden necesitar tratamiento inmediato.

Por lo general, el médico diagnostica una fractura nasal mediante una suave palpación del puente de la nariz en busca de irregularidades en la forma y alineación, movimientos no habituales de los huesos, sensación áspera de huesos rotos que se mueven uno contra otro y sensibilidad al tacto. No se suelen realizar radiografías de la nariz porque no son precisas para diagnosticar fracturas o útiles para indicar qué tratamiento es necesario. Si se sospecha una lesión en otros huesos faciales o craneales, se efectúa una tomografía computarizada (TC).

¿Sabías que...?

  • Para la mayoría de las fracturas de huesos nasales, el examen de un médico es más preciso en el diagnóstico que las radiografías.

Tratamiento

Para limitar el dolor y la inflamación, resulta útil la aplicación de compresas de hielo (durante 15 minutos cada 2 horas, si es posible), el tratamiento con analgésicos (como paracetamol [acetaminofeno]) y dormir con la cabeza elevada.

Los hematomas septales deben drenarse tan pronto como sea posible. La sangre debe evacuarse para evitar la destrucción del cartílago. La fractura en sí puede esperar. Es habitual que el médico deje pasar de 3 a 5 días tras una lesión para que se reduzca la inflamación antes de reponer los fragmentos de hueso en su lugar (reducción). Este plazo de espera facilita mucho a los médicos la operación de observar y palpar que los fragmentos queden perfectamente alineados. Muchas fracturas nasales están en una posición correcta y no necesitan ser reducidas.

En primer lugar, los médicos administran a los adultos un anestésico local que insensibiliza la zona. A los niños se les administra un anestésico general, que causa pérdida temporal de la consciencia. El médico manipula los huesos y los coloca en su posición normal ejerciendo presión con los dedos y levantando los huesos con un instrumento insertado en la nariz. Hecho esto, la nariz se estabiliza con una férula externa. También puede ser necesario insertar una gasa en la nariz (taponamiento interno). Mientras se mantiene alojado el taponamiento nasal se administran antibióticos para reducir el riesgo de infección. Las fracturas del hueso nasal se curan en aproximadamente 6 semanas.

Si la persona presenta filtración de líquido cefalorraquídeo es hospitalizada y se le inserta un drenaje cerca de la médula espinal, en la región lumbar (drenaje lumbar).

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