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Infecciones por Campylobacter y patógenos relacionados

Por Larry M. Bush, MD, Affiliated Associate Professor of Medicine;Affiliated Professor of Biomedical Sciences, University of Miami-Miller School of Medicine;Charles E. Schmidt College of Medicine, Florida Atlantic University ; Maria T. Perez, MD, Associate Pathologist, Department of Pathology and Laboratory Medicine, Wellington Regional Medical Center, West Palm Beach

Información:
para pacientes

Las infecciones por Campylobacter suelen producir diarrea y a veces bacteriemia, como consecuencia de la cual se presentan endocarditis, osteomielitis o artritis séptica.

Las especies del género Campylobacter son bacilos gramnegativos microaerófilos, móviles, curvados, que normalmente habitan en el tracto gastrointestinal de muchos animales domésticos y aves de corral. Varias especies son patógenas para el ser humano. Los patógenos principales son C. jejuni y C. fetus. C. jejuni causa diarrea en todos los grupos etarios, aunque el pico de incidencia parece estar entre 1 y 5 años de vida. El C. jejuni se asocia con más casos de diarrea en los Estados Unidos que la Salmonella y la Shigella combinadas. Por lo general, C. fetus y varias otras especies causan bacteriemia y manifestaciones sistémicas en los adultos, más a menudo cuando hay enfermedades predisponentes, como diabetes, cirrosis, cáncer o HIV/sida. En los pacientes con deficiencias de las inmunoglobulinas, estos microorganismos pueden producir infecciones recurrentes, difíciles de tratar. El C. jejuni puede causar meningitis en lactantes.

Los brotes se han relacionado con el contacto con animales infectados (p. ej., cachorros) o con la ingestión de alimentos (especialmente aves de corral mal cocidas) o agua contaminados. También puede producirse la transmisión de persona a persona por contacto fecal-oral y sexual. Sin embargo, en los casos esporádicos la fuente del microorganismo puede no estar clara.

Complicaciones

La enfermedad diarreica por C. jejuni se asocia con el desarrollo posterior (hasta en el 30% de los casos) de síndrome de Guillain-Barré, debido a la reactividad cruzada entre los anticuerpos contra C. jejuni y componentes de superficie de los nervios periféricos.

Puede presentarse artritis posinfecciosa (reactiva) en pacientes positivos para HLA-B27 algunos días o semanas después de un cuadro diarreico por C. jejuni.

Las infecciones focales extraintestinales (endocarditis, meningitis, artritis séptica) rara vez se producen por C. jejuni, pero son más comunes por C. fetus.

Signos y síntomas

La manifestación más frecuente es una diarrea acuosa y a veces sanguinolenta. La fiebre (de 38 a 40°C), que sigue un curso recidivante o intermitente, es la única característica constante de la infección sistémica por Campylobacter, aunque también son frecuentes el dolor abdominal (generalmente en el cuadrante inferior derecho), la cefalea y las mialgias.

Los pacientes pueden presentar también endocarditis bacteriana subaguda (más a menudo debida a C. fetus), artritis reactiva, meningitis o una fiebre indolente de origen desconocido en lugar del cuadro diarreico. La atritis reactiva suele afectar a una sola articulación, en general las rodillas; los síntomas se resuelven espontáneamente en un período que varía entre una semana y varios meses.

Diagnóstico

  • Coprocultivo

  • A veces, hemocultivo

El diagnóstico, en especial para diferenciar la infección por Campylobacter de la colitis ulcerosa (ver Colitis ulcerosa), requiere la evaluación microbiológica. Deben obtenerse muestras para coprocultivo, además de muestras para hemocultivo en pacientes con signos de infección focal o de enfermedad sistémica grave. Se observan leucocitos presentes en los frotis de heces teñidos.

Tratamiento

  • A veces, eritromicina

La mayoría de las infecciones entéricas resuelven espontáneamente; de no ser así, pueden administrarse 500 mg de eritromicina por vía oral cada 6 horas, durante 5 días. Una alternativa es azitromicina, en dosis de 500 mg por vía oral una vez al día durante 3 días. Debido a que la resistencia a ciprofloxacina está aumentando, este medicamento debe utilizarse con precaución. Para los pacientes con infecciones extraintestinales, deben administrarse antibióticos (como imipenem, gentamicina, ampicilina, una cefalosporina de tercera generación, eritromicina) durante 2 a 4 semanas para prevenir las recidivas.