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Infección por anquilostomas

(Anquilostomiasis)

Por Richard D. Pearson, MD, Professor of Medicine and Pathology, Associate Dean for Student Affairs, University of Virginia School of Medicine

Información:
para pacientes

La anquilostomiasis es una infección por Ancylostoma duodenale o Necator americanus. Los síntomas que produce incluyen exantema en el sitio por donde ingresa la larva y, en ocasiones, dolor abdominal u otros síntomas digestivos durante la infección inicial. Más adelante, puede aparecer una ferropenia debido a la pérdida crónica de sangre. Los anquilostomas son una causa importante de ferropenia en las regiones endémicas. El diagnóstico se basa en el hallazgo de huevos en las heces. El tratamiento consiste en albendazol o mebendazol.

Fisiopatología

Ambas especies de anquilostomas tienen ciclos vitales similares. Los huevos eliminados con las heces se incuban en 1 o 2 días (si se depositan en suelo blando, húmedo y cálido) y liberan larvas rabditiformes, que mudan la piel para convertirse en larvas filariformes finas en 5 a 10 días. Las larvas pueden sobrevivir entre 3 y 4 semanas si las condiciones ambientales son favorables. Las larvas filariformes penetran en la piel humana durante una caminata con los pies descalzos sobre suelo infestado. Las larvas migran a través de los vasos sanguíneos hasta los pulmones, penetran en los alvéolos pulmonares, ascienden por el árbol bronquial hasta la epiglotis y son deglutidas. Luego se convierten en adultos en el intestino delgado, donde se adhieren a la pared y se alimentan de la sangre. Los helmintos adultos pueden vivir 2 años.

La pérdida crónica de sangre provoca anemia ferropénica. La aparición de anemia depende de la carga de helmintos y la cantidad de hierro absorbible en la dieta.

Etiología

La prevalencia estimada de anquilostomiasis es de alrededor de 740 millones de personas, sobre todo en áreas en vías de desarrollo. Tanto el A. duodenale como el N. americanus se encuentran en África, Asia y toda América. Sólo el A. duodenale se detecta en Medio Oriente, el norte de África y el sur de Europa. El N. americanus predomina en toda América y Australia; en el pasado, se distribuía ampliamente en todo el sur de los Estados Unidos y aún es endémico en las islas del Caribe y en América Central y del Sur.

Otros anquilostomas

El A. braziliense y el A. caninum son anquilostomas cuyos huéspedes primarios son los gatos y los perros. Estos anquilostomas no pueden completar su ciclo vital en los seres humanos. Si sus larvas penetran en la piel de éstos, se movilizan a través de la piel y causan la larva migratoria cutánea (ver Larva migratoria cutánea) en lugar de migrar al intestino.

Rara vez, las larvas de A. caninum migran al intestino, donde pueden causar una enterocolitis eosinófila. No obstante, no causan una pérdida significativa de sangre ni anemia y, dado que no maduran hasta alcanzar la adultez completa, no ponen huevos (lo que complica el diagnóstico). Esta infección intestinal puede ser asintomática o causar dolor abdominal agudo y eosinofilia.

Signos y síntomas

La anquilostomiasis suele ser asintomática. No obstante, puede desarrollarse un exantema papulovesicular pruriginoso (larva migratoria cutánea) en el sitio de penetración de la larva, en general en los pies. La migración de un gran número de larvas a través de los pulmones puede causar síndrome de Löffler, caracterizado por tos, sibilancias, eosinofilia y a veces hemoptisis. Durante la fase aguda, los helmintos adultos presentes en el intestino pueden causar dolor cólico en el epigastrio, anorexia, flatulencia, diarrea y pérdida de peso.

La infección crónica puede producir una anemia ferropénica, que a su vez se manifiesta por palidez, disnea, debilidad, taquicardia, laxitud y edema periférico. A menudo se encuentra una leve eosinofilia. La pérdida crónica de sangre puede producir anemia grave, insuficiencia cardíaca y anasarca, y en mujeres embarazadas retraso de crecimiento fetal.

Diagnóstico

  • Examen microscópico de las heces

El A. duodenale y el N. americanus producen huevos ovalados de cubierta fina que se detectan fácilmente en las heces recién eliminadas. Si las heces no se mantienen refrigeradas y se examinan tras varias horas, los huevos pueden incubarse y convertirse en larvas, que pueden confundirse con las de Strongyloides stercoralis. Es importante evaluar el estado nutricional, la presencia de anemia y los depósitos de hierro.

Tratamiento

  • Albendazol o mebendazol

Deben administrarse 400 mg de albendazol por vía oral en 1 sola dosis o 100 mg de mebendazol por vía oral 2 veces al día durante 3 días o 500 mg en 1 sola dosis. Estos fármacos están contraindicados durante el embarazo. La ivermectina no es eficaz.

Deben implementarse medidas de apoyo general y corregir la anemia ferropénica si la infección es grave.

Prevención

Para prevenir la infección, debe evitarse la defecación no higiénica y el contacto directo de la piel con el suelo (p. ej., usar calzado, usar barreras al sentarse en el suelo), aunque estas medidas son difíciles de implementar en muchas áreas endémicas. En regiones con riesgo elevado, se intentan tratamientos masivos de las poblaciones susceptibles cada 3 o 4 meses.

El tratamiento del anquilostoma en perros y gatos es la medida principal para evitar el desarrollo de larva migratoria cutánea.

Conceptos clave

  • Las larvas penetran en la piel humana durante una caminata con los pies descalzos sobre suelo infestado.

  • Las larvas viajan por el torrente sanguíneo hasta los pulmones, penetran los alvéolos, ascender a la epiglotis, se tragó, y luego maduran en los intestinos.

  • La infección puede ser asintomática, sino una erupción pruriginosa puede aparecer en el sitio de penetración de las larvas, y la implicación pulmonar puede causar tos y sibilancias.

  • El compromiso intestinal puede producir una anemia por deficiencia de hierro.

  • Diagnosticar mediante examen microscópico de las heces.

  • Tratar con albendazol o mebendazol.

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