Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Pólipos del colon y el recto

Por Elliot M. Livstone, MD, FACP, FACG, AGAF, Emeritus Staff Physician, Sarasota Memorial Healthcare System

Información:
para pacientes

Un pólipo intestinal es cualquier masa de tejido que se origina en la pared intestinal y protruye hacia la luz. La mayoría de ellos son asintomáticos, excepto por un sangrado menor, que suele ser oculto. La principal preocupación es la transformación maligna; la mayoría de los cánceres de colon se originan en un pólipo adenomatoso previamente benigno. El diagnóstico se realiza por endoscopia. El tratamiento es la resección endoscópica.

(Véanse también las U.S. Multi-Society Task Force on Colorectal Cancer’s guidelines for colonoscopy surveillance after screening and polypectomy [Pautas del Grupo de Trabajo Multi-Sociedad de los EE. UU. sobre cáncer colorrectal para la vigilancia por colonoscopia después de detección sistemática y polipectomía]).

Los pólipos pueden ser sésiles o pediculados, y su tamaño varía de manera considerable. La incidencia de pólipos oscila entre el 7 y el 50%; la cifra más alta incluye pólipos muy pequeños (habitualmente, pólipos hiperplásicos o adenomas) hallados en la autopsia. Los pólipos, a menudo múltiples, son más comunes en el recto y el sigmoides, y disminuyen de frecuencia hacia el ciego. Los pólipos múltiples pueden representar poliposis adenomatosa familiar (ver Poliposis adenomatosa familiar). Alrededor del 25% de los pacientes con cáncer de intestino grueso también tienen pólipos adenomatosos satélites.

Los pólipos adenomatosos (neoplásicos) son los que más preocupan. Estas lesiones se clasifican histológicamente en adenomas tubulares, adenomas tubulovellosos (pólipos velloglandulares) o adenomas vellosos. La probabilidad de hallar cáncer en un pólipo adenomatoso en el momento de la detección se relaciona con el tamaño, el tipo histológico y el grado de displasia; el riesgo de contener cáncer es del 2% en un adenoma tubular de 1,5 cm frente al 35% en adenomas vellosos de 3 cm. Los adenomas serrados, un tipo algo más agresivo de adenoma, pueden evolucionar a partir de pólipos hiperplásicos.

Los pólipos no adenomatosos (no neoplásicos) son pólipos hiperplásicos, hamartomas (ver síndrome de Peutz-Jeghers), pólipos juveniles, seudopólipos, lipomas, leiomiomas y otros tumores más raros. Los pólipos juveniles se observan en niños, en general superan con el crecimiento su irrigación sanguínea y se autoamputan en algún momento de la pubertad o después de ésta. Sólo se requiere tratamiento en caso de hemorragia incontrolable o invaginación. Los pólipos inflamatorios y los seudopólipos aparecen en la colitis ulcerosa crónica y la enfermedad de Crohn del colon. Los pólipos juveniles múltiples (pero no los esporádicos) confieren un mayor riesgo de cáncer. No se conoce el número específico de pólipos que determina un aumento del riesgo.

Signos y síntomas

La mayoría de los pólipos son asintomáticos. La rectorragia, por lo general oculta y rara vez masiva, es la manifestación más frecuente. Si la lesión es grande, puede provocar cólicos, dolor abdominal u obstrucción. Los pólipos rectales pueden ser palpables por tacto. En ocasiones, un pólipo con un pedículo largo puede prolapsarse a través del ano. Los adenomas vellosos grandes rara vez pueden causar diarrea acuosa, que puede provocar hipocaliemia.

Diagnóstico

  • Colonoscopia

Por lo general, el diagnóstico suele realizarse por colonoscopia. El colon por enema, en particular el examen por doble contraste, es eficaz, pero se prefiere la colonoscopia porque también pueden resecarse los pólipos durante ese procedimiento. Como los pólipos rectales suelen ser múltiples y pueden coexistir con un cáncer, se impone una colonoscopia completa hasta el ciego aunque se detecte una lesión distal por sigmoidoscopia flexible.

Tratamiento

  • Resección completa durante la colonoscopia

  • A veces, resección quirúrgica posterior

  • Seguimiento mediante colonoscopia de vigilancia

Los pólipos deben resecarse totalmente con un ansa o una pinza de biopsia electroquirúrgica durante la colonoscopia total; la resección completa es de particular importancia en los adenomas vellosos grandes, que tienen alto potencial de malignización. Si la resección colonoscópica no es exitosa, debe realizarse una laparotomía. Tatuar el margen distal del pólipo con tinta china ayuda al cirujano a localizar el pólipo durante la laparotomía.

El tratamiento ulterior depende de la histología del pólipo. Si el epitelio displásico no invade la muscular de la mucosa, la línea de resección en el tallo del pólipo es definida y la lesión es bien diferenciada, la resección endoscópica y el seguimiento endoscópico estricto serán suficientes. Los pacientes con invasión más profunda, una línea de resección poco clara o una lesión escasamente diferenciada deben ser sometidos a una resección segmentaria del colon. Como la invasión a través de la muscular de la mucosa permite el acceso a vasos linfáticos y aumenta la posibilidad de metástasis ganglionares, estos pacientes deben ser sometidos a una evaluación más exhaustiva (como en el cáncer de colon; ver Cáncer colorrectal).

La programación de los exámenes de seguimiento después de la polipectomía es controvertida y varía según el número, el tamaño y el tipo de pólipos resecados (Véase también Pautas del American College of Gastroenterology para vigilancia por colonoscopia después de polipectomía [American College of Gastroenterology's guidelines for colonoscopy surveillance after polypectomy]). La mayoría de los especialistas recomiendan colonoscopia total anual durante 2 años (o colon por enema si la colonoscopia total es imposible), con resección de las nuevas lesiones detectadas. Si los 2 exámenes anuales son negativos para nuevas lesiones, se recomienda una colonoscopia cada 2-3 años. Las recomendaciones actuales de contención de costos prolongan el intervalo entre colonoscopias a 5 años o más, aunque algunos médicos sostienen que no es necesariamente la mejor práctica.

Prevención

La aspirina y los inhibidores de COX-2 pueden ayudar a prevenir la formación de nuevos pólipos en pacientes con pólipos o cáncer de colon.

(Véanse también los resúmenes de la revisión Cochrane: dietary fibre, calcium supplementation y aspirin and NSAIDs para la prevención de adenomas y carcinomas colorrectales).

Conceptos clave

  • Los pólipos colónicos son frecuentes; la incidencia varía entre 7 y 50% (lo que depende del método de diagnóstico utilizado).

  • La principal preocupación es la transformación maligna, cuyas tasas son diferentes según el tamaño y el tipo de pólipo.

  • El síntoma principal es el sangrado, en general oculto y rara vez masivo.

  • La colonoscopia es el procedimiento diagnóstico y terapéutico recomendado.

  • En los pacientes con pólipos, la aspirina y los inhibidores de la COX-2 pueden ayudar a prevenir la formación de nuevos pólipos.

Recursos en este artículo