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Tumores de intestino delgado

Por Elliot M. Livstone, MD, FACP, FACG, AGAF, Emeritus Staff Physician, Sarasota Memorial Healthcare System

Información:
para pacientes

Los tumores de intestino delgado representan del 1 al 5% de los tumores digestivos (alrededor de 9.000 casos anuales en los EE. UU.).

Los tumores benignos son leiomiomas, lipomas, neurofibromas y fibromas. Todos pueden causar distensión abdominal, dolor, hemorragia, diarrea y, en caso de obstrucción, vómitos. Los pólipos no son tan frecuentes como en el colon.

El adenocarcinoma, un tumor maligno, es infrecuente. Por lo general, se origina en el duodeno o el yeyuno proximal y causa síntomas mínimos. En pacientes con enfermedad de Crohn, los tumores tienden a localizarse distalmente y en asas intestinales derivadas o inflamadas; el adenocarcinoma es más frecuente en la enfermedad de Crohn de intestino delgado que en la enfermedad de Crohn del colon.

El linfoma maligno primario (ver Reseña sobre linfomas) que se origina en el íleon puede causar un segmento rígido largo. A menudo, los linfomas de intestino delgado aparecen después de enfermedad celíaca no tratada de larga evolución.

Los tumores carcinoides (ver Generalidades sobre los tumores carcinoides) se localizan, la mayoría de las veces, en el intestino delgado, particularmente en el íleon y el apéndice, y en estas localizaciones suelen ser malignos. En el 50% de los casos, se observan tumores múltiples. De los > 2 cm de diámetro, el 80% ha metastizado localmente o al hígado en el momento de la operación. Alrededor del 30% de los carcinoides de intestino delgado causan obstrucción, dolor, hemorragia o síndrome carcinoide. El tratamiento consiste en la resección quirúrgica; pueden requerirse varias operaciones.

El sarcoma de Kaposi (ver Sarcoma de Kaposi), descrito por primera vez como una enfermedad hombres ancianos judíos e italianos, se presenta en una forma agresiva en africanos, receptores de trasplantes y pacientes con sida, que tienen compromiso del aparato digestivo en el 40-60% de los casos. Las lesiones pueden localizarse en cualquier parte del aparato digestivo, pero suelen hacerlo en estómago, intestino delgado o segmento distal del colon. Por lo general, las lesiones digestivas son asintomáticas, pero pueden causar hemorragia, diarrea, enteropatía perdedora de proteínas e invaginación intestinal o intususcepción. En 20% de los pacientes se diagnostica un segundo cáncer intestinal primario; la mayoría de las veces, éste corresponde a leucemia linfocítica, linfoma no Hodgkin, linfoma de Hodgkin o adenocarcinoma del aparato digestivo. El tratamiento depende del tipo celular, y la localización y extensión de las lesiones.

Diagnóstico

  • Enteroclisis

  • A veces, endoscopia común o endoscopia con cápsula de video

Es probable que la enteroclisis (a veces, enteroclisis por TC, ver Radiografía y otros estudios por la imagen con contraste) sea el estudio más común para las masas de intestino delgado. Puede realizarse endoscopia convencional del intestino delgado con un enteroscopio para ver y biopsiar tumores. La videoendoscopia con cápsula (ver Endoscopia : Endoscopia con videocápsula) puede ayudar a identificar lesiones de intestino delgado, en particular sitios sangrantes; una cápsula deglutida transmite 2 imágenes/segundo a un aparato de registro externo. La cápsula original no es útil en el estómago ni en el colon porque hace volteretas en estos órganos más grandes; está desarrollándose una cámara para una cápsula de colon con mejor óptica e iluminación para uso en estos órganos de mayor diámetro.

Tratamiento

  • Resección quirúrgica

El tratamiento es la resección quirúrgica. El electrocauterio, la ablación térmica o la fototerapia láser en el momento de la enteroscopia o la cirugía pueden ser alternativas a la resección.