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Trastorno por escoriación (pellizcarse la piel)

Por Katharine A. Phillips, MD, Professor of Psychiatry and Human Behavior, Butler Hosital and The Warren Alpert Medical School of Brown University ; Dan J. Stein, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Psychiatry, University of Cape Town

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para pacientes

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El trastorno por escoriación (dermatilomanía) se caracteriza por pellizcar recurrentemente la propia piel lo cual produce lesiones cutáneas.

Los pacientes con dermatilomanía se pellizcan o se rascan la piel en forma repetitiva por razones que no son estéticas (es decir, no para eliminar una lesión que ellos perciben como poco atractiva o posiblemente cancerosa). Algunos pacientes pellizcan la piel sana; otros pellizcan lesiones menores, como los callos, las espinillas o las costras.

Algunos pacientes pellizcan su piel en forma automática (es decir, sin ser conscientes); otros son más conscientes de la actividad. Esta conducta no es provocada por obsesiones o preocupaciones acerca de la apariencia, pero puede estar precedida por una sensación de tensión o ansiedad que se alivia con la conducta, que a menudo también otorga una sensación de satisfacción.

Pellizcarse la piel suele comenzar en la adolescencia, aunque puede iniciarse a diferentes edades. En un momento dado, cerca del 1 al 2% de las personas tienen el trastorno. Alrededor del 75% son mujeres.

Signos y síntomas

El trastorno de pellizcarse la piel suele ser crónico, con exacerbación y disminución de la sintomatología. Las zonas cutáneas que se pellizcan pueden variar con el tiempo. Los patrones de esta conducta varían entre los pacientes. Algunos tienen múltiples áreas de cicatrización; otros se centran en sólo unas pocas lesiones. Muchos pacientes intentan disimular las lesiones cutáneas con ropa o maquillaje.

Pellizcarse la piel puede estar acompañado de una serie de comportamientos o rituales. Los pacientes pueden buscar meticulosamente un tipo particular de costra para rascarse; pueden tratar de asegurarse de arrancarse la costra de una manera específica (ya sea utilizando los dedos o un elemento) y pueden morder o tragar la costra una vez que se saca.

Los pacientes pueden sentir vergüenza o remordimiento por el aspecto de las zonas cutáneas afectadas. Los pacientes pueden evitar situaciones en las que otros pueden ver las lesiones cutáneas y, por lo general, no se pellizcan delante de los demás, a excepción de los miembros de la familia. Algunos pacientes pueden pellizcar la piel de otras personas. Muchos también tienen otros comportamientos repetitivos enfocados en el cuerpo (ver Trastorno por conductas repetitivas centradas en el cuerpo), como arrancarse el pelo (La tricotilomanía (trastorno de arrancarse el cabello)) o morderse las uñas.

Diagnóstico

  • Criterios clínicos

Para cumplir con los criterios de diagnóstico, los pacientes deben normalmente

  • Provocar lesiones cutáneas visibles (aunque algunos pacientes tratan de disimular las lesiones con la ropa o maquillaje)

  • Hacer repetidos intentos para dejar de pellizcarse

  • Experimentar malestar significativo o deterioro a partir de la conducta

El malestar puede incluir sentimientos de vergüenza o remordimiento (p. ej., ante la falta de control de la propia conducta, las consecuencias estéticas de las lesiones cutáneas).

Tratamiento

  • ISRS

  • Terapia cognitivo-conductual

Los ISRS pueden ser beneficiosos para la coexistencia de depresión o trastornos de ansiedad, y algunos datos sugieren que estos medicamentos también pueden reducir en cierto grado la conducta compulsiva.

En la actualidad, la psicoterapia de elección es la terapia cognitiva-conductual específicamente enfocada en los síntomas de la dermatilomanía. Por ejemplo, se puede utilizar la inversión de hábitos, una terapia predominantemente conductual; incluye la formación de la conciencia (p. ej., el autocontrol, la identificación de los factores desencadenantes de la conducta), el control de estímulos (modificar situaciones, p. ej., evitar los desencadenantes, para reducir la probabilidad de iniciar la conducta compulsiva), y el entrenamiento en respuestas alternativas (reemplazar el pellizco cutáneo por otros comportamientos).