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Enfermedades relacionadas con la contaminación del aire

Por Lee S. Newman, MD, MA, Professor;Director, Colorado School of Public Health and School of Medicine, University of Colorado at Denver;Center for Worker Health and Environment and NIOSH Mountain and Plains ERC

Información:
para pacientes

Los componentes principales de la contaminación del aire en los países desarrollados son el dióxido de nitrógeno (procedentes de la combustión de combustibles fósiles), el ozono (por el efecto de la luz solar sobre el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos) y las partículas sólidas o líquidas suspendidas. En interiores, el tabaquismo pasivo es una fuente adicional, como lo es también la quema de combustible de biomasa (p.ej., madera, deshechos animales, cultivos) en los países en desarrollo (p. ej., para cocinar y calefaccionar).

Los niveles altos de contaminación del aire pueden afectar en forma negativa la función pulmonar y desencadenar exacerbaciones de asma y EPOC. La contaminación del aire también aumenta el riesgo de eventos cardiovasculares agudos (p. ej., infarto de miocardio) y el desarrollo de enfermedad arterial coronaria. Las personas que viven en áreas con gran cantidad de tránsito vehicular, sobre todo cuando se crea una microatmósfera con aire estancado por inversiones térmicas, corren un riesgo particular. Todos los denominados "contaminantes criterio” del aire (óxidos de nitrógeno, óxidos de azufre, ozono, monóxido de carbono, plomo, materia particulada), salvo el monóxido de carbono y el plomo, causan hiperreactividad de las vías aéreas. La exposición a largo plazo puede aumentar las infecciones y los síntomas respiratorios en la población general, sobre todo en los niños, y puede deteriorar la función pulmonar en niños.

El ozono, que es el componente principal del smog, es un irritante respiratorio fuerte y oxidante. Los niveles de ozono tienden a ser máximos en el verano, a última hora de la mañana y a primeras horas de la tarde. Las exposiciones breves pueden causar disnea, dolor torácico y reactividad de la vía aérea. Los niños que participan regularmente en actividades al aire libre en días en los que la contaminación con ozono es alta están más propensos a desarrollar asma. La exposición prolongada al ozono produce una pequeña disminución permanente en la función pulmonar.

Los óxidos de azufre, que resultan de la combustión de combustibles fósiles que tienen alto contenido de azufre, pueden crear aerosoles ácidos con alta solubilidad, que puedan ser depositados en las vías aéreas superiores. Los óxidos de azufre pueden inducir inflamación de las vías aéreas, tal vez al aumentar el riesgo de bronquitis crónica, así como de inducir broncoconstricción.

La contaminación por materia particulada del aire es una mezcla compleja, derivada de la combustión de combustibles fósiles (sobre todo, diesel). Las partículas pueden tener efectos inflamatorios locales y sistémicos, lo que sugiere una explicación por su impacto en la salud cardiovascular y pulmonar. Las denominadas PM2.5 (materia particulada de < 2,5 μm de diámetro) producen una mayor respuesta inflamatoria por masa que las partículas más grandes. Los datos sugieren que la contaminación particulada del aire aumenta las tasas de mortalidad por todas las causas, sobre todo de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Los datos de contaminación del aire han causado preocupación respecto de los posibles efectos en la salud, incluso de las partículas más pequeñas llamadas nanopartículas, pero todavía no se informó evidencia clínica de los trastornos relacionados con la exposición a éstas.