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El profesional de la salud de atención primaria

Por Michael R. Wasserman, MD, University of Colorado Denver School of Medicine

Generalmente, la puerta de entrada para la atención sanitaria es un médico de atención primaria (médico de cabecera), aunque a veces no es un médico quien hace esta función sino un profesional de enfermería u otro tipo de profesional paramédico. El médico de atención primaria proporciona la atención médica general y es responsable de la asistencia global, incluyendo la coordinación de los diferentes especialistas y el tratamiento de apoyo. Disponer de un médico de cabecera tiene muchas ventajas que redundan en una mejor asistencia sanitaria. Las personas que cuentan con un médico de cabecera son menos propensas a recurrir innecesariamente a los servicios hospitalarios de urgencias. Cuando los pacientes acuden a un médico que no los conoce, este probablemente no tendrá toda la información de base necesaria para diagnosticar y tratar el problema. Por esta razón, el médico tal vez repetirá pruebas diagnósticas o solicitará pruebas innecesarias.

Cuando existe una relación previa con el médico de cabecera la comunicación es mucho mejor y la toma de decisiones médicas es mucho más fácil. Las personas están más predispuestas a confiar en un médico que conocen y, a la vez, suelen sentir menos ansiedad cuando surge un problema médico. Los médicos de cabecera suelen tener una relación de muchos años con sus pacientes y están familiarizados con lo que estos esperan y aprecian, saben cómo hacerles entender mejor la información y conocen su forma de enfrentarse a la adversidad; así mismo, saben si los pacientes podrán o no comprar los fármacos prescritos y con qué familiares conviven o tienen relación directa.

Los médicos de atención primaria explican qué tipo de cuidados son necesarios, por qué lo son y con qué frecuencia deben programarse las visitas de control. Remiten al paciente a los especialistas que necesita y coordinan la atención sanitaria con otros profesionales de la salud. Algunos seguros sanitarios imponen a los asociados que quieran ser atendidos por un especialista la obtención previa de la correspondiente remisión por parte del médico de cabecera. Aunque esta práctica puede ser vista como un obstáculo para la atención especializada, puede ser útil. Por ejemplo, tener que hacer una derivación asegura que el médico de atención primaria está informado acerca de todas las necesidades de atención de la salud de una persona. También asegura que la gente vea al especialista adecuado.

Para elegir un médico de cabecera puede pedirse recomendación a amigos y familiares, o llamar a alguna instituciones médica y preguntar por un departamento en particular, como pediatría, medicina interna o medicina familiar. Las personas de edad avanzada pueden preferir un médico de cabecera especializado en el tratamiento de personas mayores (geriatra). Muchos seguros de atención médica limitan la elección de médicos y otros profesionales sanitarios. En tal caso, hay que pedir a la compañía una lista de los profesionales disponibles. Algunas veces la posibilidad de elección se ve limitada porque el médico no puede aceptar nuevos pacientes.

Para obtener información o referencias sobre un médico determinado, se puede recurrir a algunas organizaciones profesionales, de beneficiarios o de consumidores, o conseguir información en internet de fuentes solventes (en EE.UU., www.abms.org).

Para elegir un médico de cabecera o de atención primaria, cada persona debe reflexionar sobre lo que espera de su médico (por ejemplo, cordialidad, rigor y minuciosidad, paciencia o resolución). Hay quien prefiere un médico que le dedique tiempo extra, aunque para ello tenga que retrasar las consultas. Otras personas prefieren un médico que sea puntual en la atención de las consultas concertadas, aunque para ello deba limitar el tiempo que les dedica. Cada persona debe procurar elegir un médico con el que se sienta a gusto y que le inspire confianza.

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