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Miasis cutánea

Por James G. H. Dinulos, MD, Dartmouth Medical School

La miasis cutánea es una infestación de la piel por larvas (gusanos) de determinadas especies de mosca.

Hay tres tipos principales de infestación de la piel por larvas de mosca:

  • Miasis foruncular (similar a un comedón o un forúnculo)

  • Miasis de heridas

  • Miasis migratoria

Los signos y síntomas varían según la especie de mosca causante. Estas infestaciones se producen por lo general en los países tropicales. Las personas que tienen miasis en otros países suelen haber visitado recientemente un país tropical.

Miasis foruncular

Muchas de las moscas que causan miasis foruncular se conocen como moscardones. Las especies más conocidas de moscas que causan miasis foruncular provienen de América del Sur y Central, y de África subsahariana y tropical. Otras especies provienen de América del norte, Europa y Pakistán. Muchas de estas moscas no ponen sus huevos en los seres humanos, sino en otros insectos (como los mosquitos) o en objetos (tales como la ropa tendida) que pueden entrar en contacto con la piel humana.

Los huevos eclosionan en larvas, que penetran en la piel y se transforman en larvas maduras. Estas alcanzan un tamaño de unos 1,3 a 2,5 cm de largo, según la especie. Sin tratamiento, las larvas acaban emergiendo de la piel y caen al suelo para continuar su ciclo de vida.

Los síntomas habituales de la miasis furuncular son prurito, sensación de movimiento en la zona y, en ocasiones, dolor agudo y punzante. Al principio aparece una pequeña protuberancia roja que se parece a una picadura de un insecto común o a un comedón (forúnculo) incipiente. Luego el bulto se hace más grande y puede verse una pequeña abertura en el centro, de la que sale un líquido claro y amarillento, y a veces puede verse una pequeña porción del extremo de la larva.

Debido a que las larvas requieren oxígeno, el bloqueo de la abertura de la piel puede hacer que salgan, o al menos que se acerquen más a la superficie. Cuando están cerca de la superficie es más fácil extraerlas. Para bloquear la abertura de la piel se aplica vaselina, esmalte de uñas o incluso tocino o una pasta de tabaco. Las larvas que mueren antes de extraerse son más difíciles de sacar y con frecuencia causan una reacción inflamatoria intensa. A veces se inyecta un anestésico en la piel, se realiza una pequeña incisión y se saca a la larva con unas pinzas. El medicamento ivermectina, administrado por vía oral o aplicado sobre la piel, también puede matar la larva o hacer que salga.

Miasis en heridas

Las heridas abiertas, sobre todo en indigentes, alcohólicos y otras personas en situación de marginación social, pueden infestarse por larvas de mosca. Los tejidos que recubren la boca, la nariz o los ojos (mucosas) también pueden llegar a infestarse. Las moscas más comunes son los moscardones verdes o negros. A diferencia de las larvas (gusanos) de las moscas domésticas comunes, la mayoría de las larvas que causan miasis en las heridas invaden tanto el tejido sano como el tejido muerto. Las larvas se retiran mediante irrigación de las heridas y extracción de las larvas. También se elimina cualquier tejido muerto.

Miasis migratoria

La fuente más común son las moscas que normalmente infestan los caballos y el ganado. La infestación se produce al entrar en contacto con animales infestados. Con menos frecuencia, las moscas ponen sus huevos directamente en los humanos. Las larvas no se quedan en un solo lugar. Excavan bajo la piel, provocando lesiones que causan picor y que pueden ser confundidas con las de la larva cutánea migratoria. El tratamiento de la miasis migratoria es el mismo que para la miasis foruncular.