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Psoriasis

Por Peter C. Schalock, MD, Harvard Medical School;Massachusetts General Hospital

La psoriasis es una enfermedad crónica recurrente que ocasiona la aparición de una o más placas rojas, ligeramente abultadas, con escamas plateadas y un borde definido entre la placa y la piel normal.

  • Es posible que aparezca por un problema del sistema inmunitario, y existe cierta predisposición genética a la psoriasis.

  • La descamación o las placas rojas características aparecen en cualquier parte del cuerpo en forma de placas grandes o pequeñas, especialmente en los codos, las rodillas y el cuero cabelludo.

  • Esta enfermedad se trata con una combinación de exposición a luz ultravioleta (fototerapia), fármacos aplicados sobre la piel y fármacos administrados por vía oral o en inyección.

La psoriasis es frecuente y afecta a entre el 1 y el 5% de la población en todo el mundo. Las personas de piel clara tienen mayor riesgo de sufrir la enfermedad, mientras que las de piel oscura tienen menos probabilidades de sufrirla. La psoriasis aparece con mayor frecuencia entre los 16 y los 22 años de edad y entre los 57 y los 60 años de edad. Sin embargo, puede aparecer en personas de cualquier grupo de edad y ascendencia.

Las placas de psoriasis se producen debido a una velocidad de crecimiento de las células cutáneas anormalmente elevada. Se desconoce la causa de este crecimiento celular acelerado, pero se cree que la principal es un trastorno en el sistema inmunitario. El trastorno a menudo se reproduce en familias y se asocia a determinados genes.

Síntomas

La psoriasis comienza con una o más placas pequeñas en el cuero cabelludo, los codos, las rodillas, la espalda o las nalgas. También afecta a las cejas, las axilas, el ombligo, la piel alrededor del ano y el surco interglúteo donde las nalgas se unen a la parte baja de la espalda. Muchas personas con psoriasis también pueden tener las uñas deformadas, gruesas y picadas.

Las primeras placas desaparecen al cabo de unos meses o permanecen, y algunas veces se unen hasta formar placas grandes. Algunas personas no llegan a tener más de una o dos placas pequeñas, y en otros las placas cubren grandes zonas de la superficie corporal. Las placas gruesas o en las palmas de las manos, las plantas de los pies o los pliegues de la piel de los genitales tienen mayor probabilidad de producir picor o dolor, aunque también es frecuente que no haya síntomas. Aunque las placas no causan malestar físico extremo, son muy evidentes y a menudo resultan embarazosas para los afectados. La angustia psicológica causada por la psoriasis puede ser importante.

La psoriasis dura toda la vida, pero puede manifestarse de forma intermitente. Los síntomas a menudo disminuyen durante el verano, cuando la piel se expone a la luz solar. En algunos casos pueden pasar varios años entre dos episodios.

Brotes

A veces la psoriasis empeora repentinamente sin razón aparente o como resultado de una variedad de circunstancias. Estas reagudizaciones se deben a menudo a factores que irritan la piel, como lesiones de poca importancia y quemaduras solares importantes. A veces los brotes aparecen después de alguna infección, como un resfriado o una faringoamigdalitis estreptocócica. Los brotes repentinos son más habituales durante el invierno, después de beber alcohol y de vivir situaciones de estrés. Muchos medicamentos, como los fármacos antimaláricos (antipalúdicos), el litio, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA), la terbinafina, el interferón alfa y los betabloqueantes, también hacen brotar la psoriasis. Los brotes son más frecuentes en las personas obesas, con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y en fumadores.

Tipos poco frecuentes de psoriasis

Algunos tipos poco comunes de psoriasis tienen efectos de mayor gravedad.

La artritis psoriásica causa dolor articular e hinchazón (ver Artritis psoriásica).

La psoriasis eritrodérmica causa enrojecimiento y escamosidad en la piel de todo el cuerpo. Esta forma de psoriasis es grave porque, al igual que una quemadura, evita que la piel cumpla la función de barrera protectora contra las lesiones y la infección.

La psoriasis pustulosa es otra forma poco frecuente de psoriasis. En esta forma se dispersan ampliamente por todo el cuerpo ampollas grandes y pequeñas llenas de pus (pústulas).

La pustulosis palmoplantar es una forma de psoriasis en la que aparecen pústulas. En dicha forma, las protuberancias aparecen principalmente en las manos y los pies.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • En contadas ocasiones, biopsia de piel

El diagnóstico se basa en el aspecto y la ubicación de las escamas y las placas. Rara vez se obtiene una muestra de tejido cutáneo y se examina al microscopio para descartar otros trastornos (como el cáncer de piel).

Tratamiento

  • fármacos tópicos

  • fototerapia

  • medicamentos sistémicos

Existen muchos fármacos para tratar la psoriasis. Por lo general, según la gravedad y la extensión de los síntomas, se utiliza una combinación de fármacos.

Fármacos tópicos

Los fármacos tópicos (aplicados sobre la piel) se utilizan muy a menudo. Casi todos los afectados por psoriasis sienten un gran alivio cuando usan hidratantes para la piel (emolientes).

Otros agentes tópicos son los corticoesteroides, que a menudo se administran con calcipotriol, un derivado de la vitamina D, o alquitrán de hulla. Se utilizan tacrolimús y pimecrolimús para tratar la psoriasis que aparece en pieles delicadas (como la de la cara, la ingle o los pliegues cutáneos). También pueden utilizarse tazaroteno o antralina. Las placas muy gruesas se rebajan con pomadas que contienen ácido salicílico, lo que aumenta la eficacia de los otros fármacos. Muchos de estos fármacos irritan la piel y hay que encontrar el que vaya mejor para cada persona.

Fototerapia

La fototerapia (exposición a los rayos ultravioleta) también contribuye a eliminar la psoriasis durante varios meses seguidos (ver Fototerapia: uso de rayos ultravioleta para tratar los trastornos cutáneos). Se utiliza con mucha frecuencia en combinación con varios fármacos tópicos, en particular cuando están afectadas grandes extensiones de piel. Tradicionalmente, el tratamiento se realiza con fototerapia combinada con el uso de psoralenos (fármacos que vuelven la piel más sensible a los efectos de los rayos ultravioleta). Este tratamiento se denomina PUVA (psoraleno más luz ultravioleta A). Actualmente se prescriben tratamientos de rayos ultravioleta B (UVB) de banda estrecha, que son igual de efectivos pero evitan la necesidad de usar psoralenos y los efectos secundarios que estos causan, como una extrema sensibilidad a los rayos del sol. También pueden tratarse directamente determinadas placas de la piel con un láser que concentra la luz ultravioleta.

Medicamentos sistémicos

En las formas graves de psoriasis y artritis psoriásica se administran fármacos por vía oral o en inyección. Estos fármacos son la ciclosporina, el micofenolato, el metotrexato y la acitretina.

La ciclosporina es un fármaco que inhibe el sistema inmunitario (un inmunosupresor) y puede elevar la presión arterial y dañar los riñones.

El micofenolato es un inmunodepresor que frecuentemente provoca problemas gastrointestinales e inhibición de la médula ósea (disminución de la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). También puede incrementar el riesgo de padecer linfoma y otros tipos de cáncer.

El metotrexato reduce la inflamación del cuerpo y afecta el crecimiento y la multiplicación de las células cutáneas. Se prescribe metotrexato en casos de psoriasis grave o que no responden a otras formas de terapia. Entre los efectos secundarios se encuentran lesión hepática y alteraciones inmunitarias.

La acitretina es especialmente eficaz en el tratamiento de la psoriasis pustulosa, pero a menudo aumenta las grasas (lípidos) en la sangre y puede causar alteraciones hepáticas y óseas, y también pérdida del pelo reversible. Causa defectos congénitos graves y por eso no debe administrarse a mujeres que podrían quedarse embarazadas. Estas deben esperar por lo menos 3 años desde la última dosis de acitretina antes de intentar quedarse embarazadas.

También pueden administrarse inyecciones de etanercept, adalimumab, infliximab, alefacept o ustekinumab. Estos fármacos inhiben determinadas sustancias químicas implicadas en el sistema inmunitario, y se denominan agentes biológicos. Tienden a ser los fármacos más eficaces para la psoriasis grave, pero queda por determinar su seguridad a largo plazo.

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