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Análisis de laboratorio para los trastornos sanguíneos

Por David J. Kuter, MD, DPhil, Harvard Medical School;Massachusetts General Hospital Cancer Center

Los médicos escogen los análisis que puedan ayudar a diagnosticar los trastornos sanguíneos en función de los síntomas y de los resultados de la exploración física (ver Historia clínica y exploración física en los trastornos sanguíneos). A veces, un trastorno de la sangre no produce síntomas, pero se descubre su presencia cuando se hace una prueba de laboratorio por otra razón. Por ejemplo, un hemograma completo que forma parte de un chequeo de rutina puede revelar anemia. Cuando se sospecha la presencia de un trastorno de la sangre, para establecer el diagnóstico específico puede ser necesario un hemograma completo y otros análisis.

Hemograma completo

El análisis de sangre que se realiza con más frecuencia es el hemograma completo (CBC, por sus siglas en inglés). El CBC consiste en una valoración de todos los componentes celulares (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas) presentes en la sangre. Existen máquinas automatizadas que realizan este análisis en menos de 1 minuto con una pequeña cantidad de sangre. En algunos casos, el hemograma se complementa con el examen de los glóbulos sanguíneos al microscopio.

Los parámetros relativos a los glóbulos rojos valorados por el hemograma son:

  • Número de glóbulos rojos sanguíneos (recuento de glóbulos rojos, RBC)

  • Proporción de sangre compuesta de glóbulos rojos (hematocrito, Hct)

  • Cantidad de hemoglobina (la proteína que transporta oxígeno en los glóbulos rojos) en la sangre (hemoglobina, Hb)

  • Tamaño medio de los glóbulos rojos o eritrocitos (volumen corpuscular promedio, MCV)

  • Variabilidad del tamaño de los góbulos rojos (anchura de la distribución de glóbulos rojos, RDW)

  • Cantidad de hemoglobina en un glóbulo rojo individual (hemoglobina celular media, MCH)

  • Concentración de hemoglobina en un glóbulo rojo individual (concentración de hemoglobina celular media, MCHC)

Cuando estos parámetros toman valores anormales, los técnicos del laboratorio sospechan la presencia de anomalías en los glóbulos rojos (que pueden ser evaluadas mediante examen con microscopio).

Los glóbulos rojos anómalos pueden fragmentarse o tener forma de lágrima, de media luna o de hoz, entre otras. Conocer la forma específica y el tamaño de los glóbulos rojos suele ayudar al médico a diagnosticar la causa particular de la anemia. Por ejemplo, las células en forma de hoz son características de la anemia de células falciformes (anemia drepanocítica o drepanocitosis); las pequeñas células que contienen cantidades insuficientes de hemoglobina probablemente se deban a una anemia por carencia de hierro, y las células grandes y ovaladas indican una anemia causada por carencia de ácido fólico o de vitamina B12.

El CBC también aporta información acerca de los glóbulos blancos (leucocitos) (ver Componentes de la sangre : Glóbulos blancos (leucocitos)), que son el componente principal del sistema inmunitario del cuerpo (ver Introducción al sistema inmunitario).

Los parámetros relativos a los glóbulos blancosevaluados por el CBC son:

  • Número total de glóbulos blancos

  • Porcentaje y cantidades de diferentes tipos de glóbulos blancos (leucocitos)

Hay varios tipos de glóbulos blancos y los diferentes tipos actúan en defensa del organismo cuando el sistema inmunitario responde a diferentes trastornos. El recuento del número de glóbulos blancos de cada tipo (recuento de glóbulos blancos diferencial y absoluto) puede sugerir al médico las posibles causas de un cambio en el recuento total de glóbulos blancos. Por ejemplo, si una persona con síntomas de resfriado presenta un mayor recuento de glóbulos blancos debido a un aumento del número de neutrófilos, el médico puede sospechar la presencia de una neumonía bacteriana en lugar de una infección vírica, porque en las infecciones bacterianas se reclutan más a menudo neutrófilos.

Para obtener más información acerca de los glóbulos blancos (leucocitos), el médico puede examinar estas células al microscopio. El examen microscópico puede identificar características de estas células que son específicas de ciertas enfermedades. Por ejemplo, la presencia de un número elevado de glóbulos blancos con aspecto muy inmaduro (blastos) puede indicar una leucemia (cáncer de los glóbulos blancos, ver Introducción a la leucemia).

Como parte del hemograma suele valorarse también el número de plaquetas (trombocitos). La cantidad de plaquetas es un indicador importante de la capacidad de la sangre de formar coágulos sanguíneos (la formación de coágulos sanguíneos es el mecanismo protector utilizado por el organismo para detener las hemorragias). Un número elevado de plaquetas (trombocitosis) puede originar coágulos en los vasos sanguíneos más pequeños, especialmente los del corazón y el cerebro. En algunos trastornos, un número elevado de plaquetas puede tener como resultado, paradójicamente, un exceso de sangrado.

Hemograma completo

Prueba

¿Qué mide?

Valores normales

Hemoglobina

Cantidad de esta proteína que transporta el oxígeno en un volumen determinado de sangre

Hombres: 12,7 a 13,7 gramos por decilitro

Mujeres: 11,5 a 12,2 gramos por decilitro

Hematocrito

Proporción de la cantidad total de la sangre (volumen sanguíneo) compuesta de glóbulos rojos (eritrocitos); la cantidad restante está formada por plasma

Hombres: 42 a 50%

Mujeres: 36 a 45%

Volumen celular (o corpuscular) medio (VCM)

Volumen promedio de un glóbulo rojo (eritrocito)

86 a 98 femtolitros por célula

Hemoglobina celular (o corpuscular) media (HCM)

Cantidad de hemoglobina en cada glóbulo rojo

28 a 32 picogramos por célula

Concentración de hemoglobina celular (o corpuscular) media (CHCM)

Concentración promedia de hemoglobina dentro de los glóbulos rojos (eritrocitos)

33,4 a 35,5 gramos por decilitro de glóbulos rojos (eritrocitos)

Recuento de lóbulos rojos (GR)

Número de glóbulos rojos en un volumen específico de sangre

4,2 a 5,9 millones de células por microlitro

Anchura de la distribución de glóbulos rojos

Variabilidad en los tamaños de los glóbulos rojos

Menos del 14,5%

Recuento de glóbulos blancos (leucocitos)

Número de glóbulos blancos (leucocitos) en un volumen específico de sangre

4500 a 10 500 por microlitro

Recuento diferencial de glóbulos blancos (leucocitos)

Porcentajes y cantidades de diferentes tipos de glóbulos blancos (leucocitos)

Neutrófilos segmentados: 34 a 75% o de 1800 a 7800 por microlitro

Neutrófilos en banda (neutrófilos segmentados inmaduros): 0 a 8%, o de 0 a 700 por microlitro

Linfocitos: 12 a 50%, o de 1000 a 4800 por microlitro

Monocitos: 2 a 9%, o de 0 a 800 por microlitro

Eosinófilos: 0 a 5%, o de 0 a 450 por microlitro

Basófilos: 0 a 3%, o de 0 a 200 por microlitro

Recuento de plaquetas

Número de plaquetas en un volumen específico de sangre

140 000 a 450 000 por microlitro

Recuento de reticulocitos

El recuento de reticulocitos mide la cantidad de glóbulos rojos (eritrocitos) recién formados o jóvenes (reticulocitos) en un volumen de sangre determinado. Los reticulocitos suelen ser el 1% del total de los glóbulos rojos (eritrocitos). Cuando el cuerpo necesita más glóbulos rojos, como ocurre en situaciones de anemia, la médula ósea suele responder produciendo más reticulocitos. Así, el recuento de reticulocitos es una medida de la capacidad de la médula ósea para producir nuevos glóbulos rojos.

Análisis especiales de glóbulos sanguíneos

Una vez que el médico ha detectado que existe una alteración en un tipo o más de glóbulos sanguíneos, puede ordenar numerosas pruebas adicionales para arrojar luz sobre el problema. Los médicos pueden medir la proporción de cada uno de los diferentes tipos de glóbulos blancos (leucocitos) y determinar los subtipos existentes evaluando la presencia de determinados marcadores sobre la superficie celular. Hay también análisis disponibles para medir la capacidad que tienen los glóbulos blancos (leucocitos) de combatir las infecciones, evaluar la funcionalidad de las plaquetas y su capacidad de coagulación, y valorar la composición de los glóbulos rojos (eritrocitos) con el objetivo de determinar la causa de una anemia o el motivo por el cual las células no cumplen su función de manera adecuada. La mayoría de estas pruebas se realizan en muestras de sangre, aunque algunas requieren la obtención de una muestra de médula ósea (ver Examen de la médula ósea).

Pruebas de coagulación

Una medida de la capacidad del organismo para interrumpir los sangrados es el número de plaquetas. En ocasiones, los médicos tienen que evaluar si estas cumplen su función adecuadamente. Otras pruebas miden la función global de las numerosas proteínas que se requieren para la coagulación normal de la sangre (factores de coagulación). Las pruebas más habituales son el tiempo de protrombina (PT) y el tiempo de tromboplastina parcial (PTT). Los niveles de los factores de coagulación individuales también pueden determinarse.

Medición de proteínas y otras sustancias

El plasma sanguíneo (la parte líquida de la sangre) contiene muchas proteínas. La orina contiene cantidades muy pequeñas de proteínas. En algunas ocasiones, los médicos cuantifican dichas proteínas para determinar posibles anomalías en la cantidad o la estructura de estas. Por ejemplo, en el mieloma múltiple, ciertas células de la médula ósea, denominadas células plasmáticas, se vuelven cancerosas y producen unos anticuerpos poco frecuentes (entre los que se incluyen las proteínas de Bence Jones) que pueden medirse en la sangre y en la orina.

La eritropoyetina es una proteína sintetizada en los riñones que estimula la producción de glóbulos rojos por parte de la médula ósea. Se puede medir la concentración de esta proteína en la sangre. También se determinan las concentraciones de hierro y de ciertas vitaminas necesarias para la formación de glóbulos sanguíneos normales.

Determinación del grupo sanguíneo

El grupo sanguíneo, que está determinado por la presencia de ciertas proteínas en la superficie de los glóbulos rojos, puede ser identificado midiendo la reacción de una pequeña muestra de sangre de la persona frente a ciertos anticuerpos. La determinación del grupo sanguíneo requiere la evaluación tanto del plasma como de los glóbulos rojos (eritrocitos). Dicha determinación debe realizarse antes de una transfusión de sangre (ver Determinación del grupo sanguíneo).

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