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Alimentación por sonda

Por David R. Thomas, MD

La alimentación por sonda (nutrición enteral por sonda) puede utilizarse para alimentar a las personas cuyo tracto digestivo funciona con normalidad pero que no pueden comer lo suficiente para satisfacer sus necesidades nutricionales. Se incluyen a las que presentan alguno de los siguientes casos:

  • Falta de apetito durante mucho tiempo

  • Desnutrición proteico-energética grave (una fuerte deficiencia de proteínas y calorías)

  • Coma o estado de alerta muy reducido

  • Insuficiencia hepática

  • Una lesión en la cabeza o el cuello u otro trastorno que hace que sean incapaces de comer por la boca

  • Una enfermedad grave (como quemaduras) que aumenta las necesidades nutricionales

En caso de enfermedad o desnutrición grave, se puede introducir la alimentación por sonda antes de la cirugía.

En comparación con la alimentación intravenosa, la alimentación por sonda presenta las siguientes ventajas:

  • Se conserva mejor la estructura y la función del tracto digestivo

  • El coste es inferior

  • Probablemente causa menos complicaciones, en particular infecciones

Procedimiento

Por lo general, el lugar dónde se introduce la sonda depende de la largaria de la sonda de alimentación necesaria:

  • Para un periodo inferior a 4 a 6 semanas: se pasa una fina sonda de plástico a través de la nariz y la garganta hasta que alcanza el estómago (llamada sonda nasogástrica) o el intestino delgado (llamada sonda nasoduodenal). Si la nariz está dañada, se puede insertar la sonda a través de la boca.

  • Por un periodo de tiempo más largo: la sonda se coloca directamente en el estómago o en el intestino delgado; para ello, se realiza una pequeña incisión en la pared abdominal.

Las sondas nasogástricas y nasoduodenales generalmente se pueden insertar mientras la persona está despierta. Se lubrica la sonda y se inserta por la nariz y a través de la garganta. Puede causar arcadas y náuseas cuando entra en la garganta, por lo que se pide a la persona que trague o se le da agua con una pajita para ayudar con la deglución. La deglución puede disminuir o prevenir las arcadas y náuseas y ayuda a hacer pasar la sonda por la garganta. Una vez que la sonda ha pasado por la garganta y entra en el esófago, puede deslizarse fácilmente en el estómago o el intestino delgado. A veces los médicos hacen pruebas, como una radiografía del abdomen, para asegurarse de que la sonda está colocada correctamente.

Cuando se introduce una sonda directamente en el estómago o el intestino delgado, los médicos por lo general utilizan una sonda de gastrostomía endoscópica percutánea (PEG, por sus siglas en inglés). Antes de este procedimiento, se suministra un sedante al paciente y a veces un analgésico, generalmente por vía intravenosa. También se puede rociar la parte posterior de la garganta con un espray adormecedor para suprimir la necesidad de toser o las arcadas y las náuseas. Entonces los médicos insertan un endoscopio a través de la boca hasta el estómago o el intestino delgado, con una cámara en su punta, que les permite ver el interior del estómago y determinar dónde colocar la sonda de PEG. Luego hacen una pequeña incisión en el abdomen e insertan la sonda PEG. Las personas deben ayunar antes del procedimiento, y se limita la ingesta de alimentos y líquidos una vez finalizada la prueba hasta que vuelve el reflejo nauseoso.

Si no se puede colocar una sonda de PEG, se puede insertar un tubo de alimentación quirúrgicamente de forma directa en el estómago o el intestino delgado. Este procedimiento se lleva a cabo utilizando un tubo de visión (laparoscopio); solo requiere una pequeña incisión justo por debajo del ombligo. O puede requerir una incisión relativamente grande en el abdomen si los médicos necesitan ver el área a través de la incisión para poder colocar el tubo en el lugar correcto.

Las personas con sondas de alimentación deben permanecer sentadas en posición vertical o con la cabeza de la cama elevada durante la alimentación y de 1 a 2 horas después. Esta posición reduce el riesgo de que se inhale la comida, y permite que la gravedad ayude a mover el alimento a través del tracto digestivo. Por lo general, se da varias veces al día una cantidad relativamente grande de comida (llamada bolo). Sin embargo, si estas ingestas causan náuseas, se dan continuamente pequeñas cantidades de comida.

Fórmulas

Existen distintas fórmulas y, por lo general, se utiliza una que proporcione una dieta completa y equilibrada. Algunas están diseñadas para tratar una deficiencia específica y puede contener un único nutriente, tales como proteínas, grasas o hidratos de carbono.

También hay fórmulas especializadas disponibles para las personas con necesidades específicas. Incluyen fórmulas concentradas con menos líquido para las personas cuya ingesta de líquidos está limitada; otras enriquecidas con fibra para el estreñimiento; y sin lactosa para la intolerancia a la lactosa.

Complicaciones

Las complicaciones son comunes y pueden ser graves.

Posibles problemas con la alimentación por sonda

Problema

Posibles efectos

Comentarios

Relacionadas con la sonda

Presencia de la sonda

Molestias

Daño en la nariz, la garganta o el esófago

Sinusitis

La sonda, sobre todo si es grande, puede irritar los tejidos, causando dolor y algunas veces sangrado. En tales casos, por lo general se retira y se continúa la alimentación con otro tipo de sonda de alimentación.

Los senos paranasales pueden llegar a bloquearse y aumenta la probabilidad de que se produzcan infecciones.

Obstrucción de la sonda

Nutrición inadecuada

Fórmulas gruesas o pastillas pueden bloquear la sonda. A veces los médicos pueden disolver el bloqueo mediante la adición de determinadas enzimas o sustancias formuladas para descomponer los alimentos y hacerlos circular hacia abajo.

Colocación incorrecta de la sonda

Daño a la zona afectada

Tos y arcadas

Neumonía

En raras ocasiones, la sonda pasa por las vías respiratorias en vez del esófago. Como resultado, los alimentos pueden entrar en los pulmones. Cuando se coloca la sonda en las vías respiratorias, las personas conscientes y en estado alerta tienen tos y arcadas.

Expulsión accidental de la sonda

Nutrición inadecuada

A menudo las sondas se expulsan de forma accidental. Si aún se necesita para proporcionar la nutrición, deberá sustituirse.

Sustitución incorrecta de la sonda

Peritonitis

Cuando una sonda se desplaza fuera de lugar, debe retirarse y volver a colocarse. Si se inserta inicialmente en el estómago o el intestino, es más difícil volver a insertarla y puede colocarse fuera del tracto digestivo. Entonces la comida puede entrar en el espacio alrededor de los órganos abdominales (la cavidad abdominal). Como resultado, la membrana que la recubre puede infectarse y provocar una infección grave, denominada peritonitis.

Relacionadas con la fórmula

Intolerancia a la fórmula

Diarrea, malestar digestivo, náuseas y vómitos

La fórmula produce síntomas digestivos intolerables en hasta el 20% de las personas que se alimentan a través de una sonda y en el 50% de las personas con una enfermedad grave. Estos síntomas son más comunes cuando la alimentación se da en grandes cantidades (denominadas bolos) varias veces al día.

Diarrea

Heces líquidas frecuentes

Muchas fórmulas utilizadas en la alimentación por sonda contienen sorbitol, que puede causar o empeorar la diarrea. Cuando se produce la diarrea, muchos de los nutrientes pasan a través del tracto digestivo sin ser absorbidos.

Desequilibrios en los nutrientes

Niveles anormales de electrólitos.

Niveles anormalmente altos de azúcar en sangre (hiperglucemia).

Exceso de fluido en el cuerpo (sobrecarga de volumen):

Los médicos miden regularmente el peso (para verificar si hay demasiada agua) y los niveles sanguíneos de los electrólitos, el azúcar y otras sustancias. A continuación, ajustan la fórmula según sea necesario.

Otras complicaciones

Reflujo del contenido del estómago hacia el esófago (reflujo)

Exceso de secreciones en la boca y la garganta

Inhalación (aspiración) de la fórmula en los pulmones, que provoca tos y ahogo y aumenta el riesgo de infección

Si se experimenta cualquiera de estos problemas, es posible que se haya inhalado la fórmula en los pulmones a pesar de que la sonda esté colocada correctamente y la cabecera de la cama esté elevada.

Recursos en este artículo