Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Trastornos de las glándulas salivales

Por Clarence T. Sasaki, MD, The Charles W. Ohse Professor of Surgery and Director, Yale Larynx Lab, Yale University School of Medicine

  • La disfunción o la inflamación de las glándulas salivales puede disminuir la producción de saliva.

  • La disminución de la producción de saliva causa sequedad de boca y caries dental.

  • Los médicos pueden medir el flujo salival, o bien realizar una biopsia del tejido de las glándulas salivales.

  • A veces es posible extirpar las obstrucciones, pero otras es necesario utilizar sustitutos de la saliva.

Hay tres pares principales de glándulas salivales en la boca.

  • Las glándulas parótidas, el par de mayor tamaño, situadas justo detrás del ángulo de la mandíbula, por debajo y delante de los oídos.

  • Las glándulas sublinguales y las glándulas submaxilares (los dos pares más pequeños) se sitúan a cierta profundidad por debajo del suelo de la boca.

Además de estas glándulas principales, hay muchas otras diminutas distribuidas por toda la boca. Todas estas glándulas producen saliva, lo cual ayuda a descomponer los alimentos como parte del proceso digestivo.

Localización de las principales glándulas salivales

Varias clases de trastornos afectan a las glándulas salivales:

  • Disfunción de las glándulas salivales

  • Cálculos salivales (sialolitiasis; concreciones salivales)

  • Infección de las glándulas salivales

  • Inflamación de las glándulas salivales

Disfunción de las glándulas salivales

La disfunción de las glándulas salivales es más común en los adultos y por lo general implica muy poca producción de saliva. La boca se reseca cuando el flujo de saliva es insuficiente o casi inexistente, y esta situación se denomina xerostomía (sequedad de boca).

Ciertos trastornos pueden reducir la producción de saliva:

  • Trastornos como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide y el lupus (lupus eritematoso sistémico).

  • Las infecciones, como la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)

  • Fármacos, como ciertos antidepresivos, antihistamínicos, antipsicóticos, fármacos para el tratamiento del Parkinson, sedantes, metildopa, diuréticos y la metanfetamina ilegal

  • Dolor crónico

  • La quimioterapia o la radiación de cabeza y cuello para el tratamiento del cáncer, o el yodo radiactivo para el tratamiento del cáncer de tiroides

La sequedad de la boca debida a irradiación suele ser permanente, en especial si la dosis de radiación ha sido alta; cuando se produce tras la quimioterapia, suele ser temporal.

Sin embargo, no todos los casos de sequedad de boca están causados por una disfunción de las glándulas salivales. Por ejemplo, la sequedad de boca puede estar causada por:

  • Beber una cantidad insuficiente de líquido

  • Respirar por la boca

  • Ansiedad o estrés

Así mismo, la boca puede resecarse un poco a medida que la persona envejece, aunque en tales casos la sequedad probablemente se debe al aumento de la probabilidad de tomar un fármaco que cause sequedad de boca, en lugar de al proceso de envejecimiento en sí.

La saliva ofrece una considerable protección natural frente a la caries dental; por eso, una cantidad inadecuada de saliva puede provocar más caries, en especial en las raíces dentales. Si la sequedad de la boca es intensa, puede provocar dificultad para hablar y tragar.

En raras ocasiones, las glándulas salivales producen demasiada saliva, lo que suele ocurrir al tomar ciertos alimentos, por ejemplo los alimentos ácidos, y el incremento en la producción de saliva suele ser muy breve. A veces, el simple hecho de pensar en comer estos alimentos puede aumentar la producción de saliva.

Cálculos salivales (sialolitiasis, concreciones salivales)

Un cálculo salival puede formarse a partir de sales presentes en la saliva. Es especialmente probable que se formen cálculos salivales en personas deshidratadas o que toman fármacos que reducen la producción de saliva. Las personas con gota también tienen más probabilidades de formar cálculos salivales. Son más frecuentes en los adultos, y el 25% de las personas con sialolitiasis tienen más de un cálculo.

Los cálculos salivales crean problemas cuando bloquean el tubo (conducto) que conduce la saliva desde la glándula hacia la boca. La obstrucción provoca que la saliva retroceda hacia el interior del conducto, causando una inflamación dolorosa de las glándulas salivales. Un conducto obstruido y una glándula llena de saliva estancada pueden infectarse con bacterias.

Los síntomas típicos del bloqueo del conducto salival son la hinchazón y el dolor sobre la glándula afectada; ambos empeoran después de comer, sobre todo al comer algo que estimule el flujo de saliva (como pepinillos o zumo de limón), ya que cuando el conducto está bloqueado la saliva no puede salir y la glándula se inflama. La hinchazón puede reducirse en unas cuantas horas, y el conducto puede liberar un chorro de saliva. Algunos cálculos salivales no producen síntomas.

Infección de las glándulas salivales

La mayoría de las infecciones de las glándulas salivales se producen en personas con bloqueo del flujo de saliva (por ejemplo por sialolitiasis), o con un flujo de saliva muy reducido. La infección es más común en la glándula parótida y por lo general ocurre en personas que:

  • Tienen entre 50 y 70 años

  • Sufren una enfermedad crónica y la boca seca

  • Se han sometido a radioterapia en el área de la boca o a terapia con yodo radiactivo para el cáncer de tiroides

Los adolescentes y los adultos jóvenes con anorexia también son propensos a esta infección. Staphylococcus aureus suele ser el organismo causante de la infección.

A veces, se forma una acumulación de pus (absceso) en la glándula, y se excreta una pequeña cantidad de pus a través del conducto glandular. La glándula infectada se inflama y provoca mucho dolor, y a menudo la piel sobre la glándula se enrojece y es sensible al tacto.

Inflamación de las glándulas salivales

Las paperas (parotiditis) en la infancia, ciertas infecciones bacterianas (por ejemplo, de las amígdalas o de los dientes) y otras enfermedades, que suelen ser más frecuentes en los adultos (como el sida, el síndrome de Sjögren, la diabetes mellitus, la sarcoidosis y la bulimia), suelen causar inflamación de las principales glándulas salivales.

La inflamación también puede ser consecuencia de un cáncer (maligno) o de un tumor no canceroso (benigno) en las glándulas salivales. La tumefacción causada por un tumor suele ser más firme que la causada por una infección. Si el tumor es canceroso, la glándula puede notarse dura como una piedra y estar muy adherida a los tejidos circundantes (ver Cáncer de boca y garganta). La mayoría de los tumores benignos son móviles.

Una herida en el labio inferior, por ejemplo por una mordedura accidental, puede dañar alguna de las glándulas salivales menores que se encuentran en la zona y obstaculizar el flujo de saliva. En consecuencia, la glándula puede hincharse y formar una tumefacción pequeña y blanda (mucocele) de color azulado. El bulto suele desaparecer por sí mismo al cabo de unas semanas o unos meses.

Diagnóstico

  • Biopsia

  • Endoscopia

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

No existen pruebas cuantitativas fiables para diagnosticar una disfunción de las glándulas salivales. Sin embargo, pueden exprimirse («ordeñarse») las glándulas salivales y observar el flujo de saliva en los conductos.

La hinchazón debida a la obstrucción de un conducto salival se diagnostica por la presencia de dolor al comer. Para diagnosticar otras causas de hinchazón, el odontólogo o el médico realizan una biopsia para obtener una muestra de tejido de la glándula salival y examinarla al microscopio. Otras causas de obstrucción pueden ser identificadas con técnicas más recientes que utilizan tubos de visión muy pequeños (endoscopios).

Si los médicos no pueden establecer el diagnóstico con la exploración física, es posible realizar ciertas pruebas de diagnóstico por la imagen, como una tomografía computarizada (TC), una ecografía y una sialografía. Esta última es un tipo de radiografía que se realiza después de inyectar, en las glándulas y los conductos salivales, un colorante visible en las radiografías.

Tratamiento

  • Para la sequedad de boca, una buena higiene dental y a veces fármacos

  • Para los cálculos, analgésicos, fluidos, medidas físicas, o en ocasiones extirpación

  • Para la infección, antibióticos y medidas físicas

  • Para la hinchazón, varios tratamientos, entre los que posiblemente se incluya la cirugía

Para la boca seca, se debería:

  • Evitar los fármacos que disminuyan la producción de saliva

  • Cepillarse los dientes y utilizar hilo dental regularmente

  • Utilizar enjuagues de fluoruro

  • Visitar a su dentista para una exploración y una limpieza cada 3-4 meses

Algunos dentistas recomiendan la utilización, durante la noche, de fundas dentales de plástico que contengan fluoruro. A veces, los fármacos que aumentan la producción de saliva, como la cevimelina y la pilocarpina, ayudan a aliviar los síntomas. Es posible que estos medicamentos no resulten útiles si las glándulas salivales se han dañado por radiación.

Para los cálculos salivales pueden tomarse calmantes para el dolor (analgésicos), beber abundante líquido, masajear las glándulas, aplicar compresas calientes y desencadenar el flujo de saliva con limón en zumo o en rodajas, caramelos ácidos o una combinación de ellos. Si el cálculo salival no sale por sí solo, el odontólogo puede extraerlo presionando ambos lados del conducto. Si esto falla, intentará desalojarlo con un instrumento similar a un alambre fino. Como último recurso, el cálculo puede extirparse mediante cirugía.

Para la infección de las glándulas salivales se administran antibióticos y se recomienda a la persona que se masajee las glándulas afectadas y les aplique compresas tibias. Un absceso salival debe abrirse y drenarse.

El tratamiento de la hinchazón de las glándulas salivales varía en función de la causa. Un mucocele que no desaparezca por sí solo puede extirparse mediante cirugía si resulta molesto. De igual modo, los tumores de las glándulas salivales, tanto cancerosos como no cancerosos, por lo general pueden extirparse quirúrgicamente.

Recursos en este artículo