Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Quemaduras en los ojos

Por Kathryn Colby, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Ophthalmology and Visual Science, The University of Chicago Medicine & Biological Sciences

Los párpados se cierran con rapidez como reacción refleja para proteger al ojo ante cualquier daño. No obstante, a veces los productos químicos irritantes o nocivos alcanzan la superficie ocular, originando quemaduras. Las quemaduras químicas más peligrosas son las producidas por álcalis y ácidos fuertes. Las sustancias alcalinas incluyen la sosa cáustica, que es un componente de muchos desatascadores. Las quemaduras pueden producirse por líquidos que salpican o, de manera menos frecuente, por material en polvo que, disuelto en el aire, alcanza los ojos.

Las quemaduras químicas graves que afectan a la cúpula transparente de la superficie ocular (córnea), especialmente las lesiones por álcalis, pueden conducir a la lesión cicatricial, perforación del ojo y ceguera. Las quemaduras oculares son muy dolorosas. Debido a que el dolor es tan grande, la persona afectada tiende a mantener los párpados cerrados. Los párpados cerrados mantienen la sustancia contra el ojo durante un tiempo prolongado, lo que puede agravar el daño.

Tratamiento

La quemadura ocular química se ha de tratar de manera inmediata, incluso antes de que llegue el personal sanitario. Se abre el ojo y se irriga con agua o con suero fisiológico. Cuando las quemaduras están causadas por ácidos o álcalis fuertes o por otras sustancias cáusticas, se debe echar agua (irrigar) en el ojo continuamente durante 30 a 120 minutos. La irrigación debe iniciarse en el lugar del accidente y continuarse en la ambulancia y en la sala de urgencias. Debido a que el dolor puede forzar al paciente a cerrar el ojo, otra persona debe ayudar manteniéndole abierto el párpado manualmente durante la irrigación del ojo. Un médico u otro profesional sanitario puede instilar (echar) gotas anestésicas en el ojo para facilitar que se mantenga abierto. En un servicio de urgencias, a menudo se usa un aparato de irrigación especial que se parece a una lente de contacto grande. El dispositivo se coloca debajo de los párpados y se conecta a una bolsa de solución salina estéril. La solución salina sale del dispositivo por goteo e irriga el ojo.

¿Sabías que...?

  • Una quemadura química ocular debe lavarse inmediatamente con agua y enjuagarse hasta que llegue el personal médico.

Después de la irrigación, se examina la superficie ocular y la cara interna del párpado y se extrae cualquier sustancia que todavía permanezca embebida en el tejido. El interior del párpado también se lava para eliminar cualquier partícula diminuta que no haya resultado visible. Se suministra una gota de un fármaco (como la homatropina) que dilata la pupila, relaja los músculos del iris y evita la aparición de espasmos dolorosos. Aunque las gotas anestésicas alivian el dolor, también lentifican el proceso de curación y no se suelen administrar después de la irrigación inicial. El dolor se trata con paracetamol (acetaminofeno) y, si es intenso, con una combinación de paracetamol y oxicodona. Si la córnea ha sufrido una quemadura, debe aplicarse una pomada antibiótica.

Las quemaduras graves han de ser tratadas por un oftalmólogo dentro de las primeras 24 horas con el fin de preservar la vista y prevenir complicaciones mayores, como lesiones en la córnea y el iris, perforación ocular y deformaciones del globo ocular. El oftalmólogo también puede administrar colirios con corticoesteroides (como la prednisolona) durante un periodo limitado de tiempo. Las quemaduras graves requieren revisiones oculares frecuentes. Algunas quemaduras químicas son tan graves que incluso con el mejor tratamiento ocular se puede perder la visión.

Usar gafas de protección o protección facial puede ser una medida de seguridad esencial para evitar lesiones cuando se manipulan sustancias químicas potencialmente peligrosas.

Quemaduras térmicas

El reflejo de parpadear suele causar que el ojo se cierre en respuesta al calor. Por lo tanto, las quemaduras térmicas tienden a afectar el párpado en lugar de la conjuntiva o la córnea.

Las quemaduras de párpados son tratadas igual que otras quemaduras en la piel. Estas quemaduras se limpian y, posteriormente, se aplica un antibiótico para prevenir la infección. Las quemaduras de la conjuntiva o de la córnea son generalmente leves y no causan ningún daño permanente en el ojo. Pueden ser dolorosas, así que los afectados pueden necesitar analgésicos. También se puede suministrar gotas ciclopéjicas (como ciclopentolato o homatropina) para prevenir los espasmos dolorosos de los músculos que contraen la pupila, así como una pomada antibiótica para prevenir la infección.

Recursos en este artículo