Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

El crecimiento físico y la maduración sexual de los adolescentes

Por Daniel A. Doyle, MD, Associate Professor of Pediatrics;Division of Endocrinology, Thomas Jefferson University;Nemours/Alfred I. duPont Children's Hospital

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Durante la adolescencia (generalmente considerada la edad desde los 10 años hasta fines de la segunda década o principios de la tercera), los niños y las niñas llegan a la altura y el peso adulto y alcanzan la pubertad (para los niños, ver Diferenciación sexual, adrenarquia y pubertad; para las niñas, ver Endocrinología reproductiva femenina : Pubertad). El momento y la velocidad con la que se producen estos cambios varían y se ven afectados tanto por la herencia y el medio ambiente.

Crecimiento físico

En los varones, a veces se observa un "estirón" entre los 12 y 17 años, en general con un pico entre los 13 y 15; puede preverse un aumento de > 10 cm en el año de velocidad máxima. En las niñas, el empuje de crecimiento se observa a veces entre los 9½ y 14½ años, en general con un pico entre los 11 y 13½ años; el aumento puede alcanzar 9 cm en el año de velocidad máxima. Si se retrasa la pubertad (ver Retraso de la pubertad), el aumento de talla puede enlentecerse considerablemente. Si el retraso no es patológico, el estirón adolescente es más tardío, y el crecimiento se compensa y la talla cruza líneas de percentiles hasta que el niño alcanza la estatura determinada genéticamente. A los 18 años, los varones todavía pueden crecer casi 2,5 cm y un poco menos las niñas, en quienes el crecimiento se ha completado en un 99%. En las niñas con pubertad precoz verdadera (antes de los 6½ años), hay un empuje de crecimiento junto con la menarca a una edad temprana y, finalmente, la estatura es baja debido al cierre prematuro de los cartílagos de crecimiento.

Todos los aparatos y sistemas y el cuerpo en su conjunto presentan un crecimiento importante durante la adolescencia; las mamas en las niñas y los genitales y el vello corporal en ambos sexos muestran los cambios más evidentes. Este proceso, aun cuando se desarrolla normalmente, exige adaptaciones emocionales sustanciales. Si la cronología es atípica, sobre todo en un varón cuyo desarrollo físico se retrasa o en una niña cuyo desarrollo es temprano, es probable que esto genere estrés adicional. La mayoría de los varones que crecen lentamente tienen un retraso constitucional que, con el tiempo, se compensa. Se requiere una evaluación para descartar causas patológicas y tranquilizar al adolescente.

Es preciso asesorar a todos los adolescentes sobre nutrición, entrenamiento físico y estilo de vida, y prestar especial atención al papel que tienen las actividades como deportes, arte, ocupaciones sociales y servicio a la comunidad en la vida del adolescente. Los requerimientos relativos de proteínas y calorías (g o kcal/kg de peso corporal) declinan progresivamente desde el final de la lactancia hasta la adolescencia (véase Ingesta diaria recomendada* para algunos macronutrientes, Food and Nutrition Board, Institute of Medicine of the National Academies), aunque aumentan los requerimientos absolutos. Los requerimientos de proteínas son de 0,9 g/kg por día en etapas tardías de la adolescencia; los requerimientos relativos medios de calorías son de 40 kcal/kg.

Maduración sexual

Por lo general, la maduración sexual sigue una secuencia establecida en ambos sexos. La edad de comienzo y la rapidez del desarrollo sexual varía y es influenciada por factores genéticos y ambientales. En la actualidad, la maduración sexual se inicia antes que hace un siglo, probablemente debido a las mejoras de la nutrición, la salud general y las condiciones de vida; p. ej., la edad de la menarca ha disminuido alrededor de 3 años en los últimos 100 años. Los cambios fisiológicos subyacentes a la maduración sexual están en Discutido en Endocrinología del aparato reproductor masculino y trastornos relacionados y en Endocrinología reproductiva femenina.

En los varones, los cambios sexuales comienzan con el crecimiento del escroto y los testículos, seguido de elongación del pene y aumento de tamaño de las vesículas seminales y la próstata. A continuación, aparece el vello púbico. El vello axilar y facial aparece alrededor de 2 años después del vello púbico. Por lo general, el estirón comienza un año después del inicio del agrandamiento testicular. Factores psicológicos, culturales y biológicos inciden en la mediana de la edad de la primera eyaculación (entre 12½ años y 14 años en los Estados Unidos). que se produce alrededor de 1 año después de la aceleración de crecimiento del pene. En los varones adolescentes jóvenes, es frecuente la ginecomastia, por lo general en forma de botones mamarios, que suele resolverse en el término de varios años.

En la mayoría de las niñas, los botones mamarios son el primer signo visible de maduración sexual, seguido de cerca por la iniciación del empuje de crecimiento. Poco después, aparece vello púbico y axilar. Por lo general, la menarca se produce alrededor de 2 años después del comienzo del desarrollo mamario y cuando el aumento de talla se enlentece tras alcanzar su máximo. La menarca se produce dentro de un amplio rango etario; en la mayoría de las niñas de los Estados Unidos, aparece entre los 12 y 13 años. Los estadios de desarrollo mamario y de vello púbico pueden detallarse aplicando el método de Tanner (ver figura Pubertad—cuando se desarrollan los caracteres sexuales femeninos y ver figura Representación de los estadios I a V de Tanner de la maduración mamaria humana).

Si hay una alteración en el orden de los cambios sexuales, el crecimiento puede ser anormal, y el médico debe considerar motivos patológicos.